15 Veces en las que un niño abrió la boca para cerrársela a todos los demás
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Las entrevistas de trabajo no solo sirven para evaluar tu experiencia y habilidades, sino que también son una oportunidad para que los empleadores analicen tu personalidad, tu capacidad de resolución de problemas y cómo reaccionas ante lo inesperado. Algunas empresas incluso emplean estrategias sutiles para evaluar a los candidatos sin que estos se den cuenta. Una de estas técnicas, ingeniosa y cada vez más comentada, destaca por su capacidad para revelar la confianza y seguridad de un candidato.
Algunas empresas emplean una táctica sutil, pero reveladora, para observar cómo reaccionan los candidatos ante la incomodidad. Antes de la entrevista, colocan una silla inestable o incómoda frente al escritorio del entrevistador, mientras que una opción más estable y cómoda queda en otro lugar de la sala. No se trata de probar tu equilibrio, sino de ver si identificas el problema y tomas la iniciativa para solucionarlo.
Los candidatos que notan la incomodidad y solicitan otra silla demuestran seguridad en sí mismos y la capacidad de defender sus necesidades, cualidades altamente valoradas en cualquier entorno laboral. En cambio, quienes aceptan la situación sin decir nada pueden ser percibidos como pasivos o poco propensos a abordar problemas, incluso cuando afectan su propio bienestar.
Si alguna vez te encuentras en esta situación, no dudes en mencionarlo. Recuerda que una entrevista es una evaluación mutua: así como la empresa te está analizando, tú también estás evaluando si es el lugar adecuado para ti. Si la silla se siente inestable, puedes decir algo como:
“Esta silla parece un poco inestable, ¿podría cambiarla por aquella otra?”
Hacer esto demuestra atención a los detalles, confianza y la capacidad de defender tus necesidades, cualidades que los empleadores valoran en un candidato.
Otra táctica común en entrevistas es el “truco de la taza de café”, una estrategia utilizada para evaluar la atención y conciencia social del candidato. Durante la conversación, el entrevistador podría ofrecerte una taza de café, y lo que hagas con ella al final de la entrevista puede revelar mucho sobre ti.
Si tomas la iniciativa de llevar la taza a la cocina o preguntas dónde dejarla, demostrarás atención a los detalles y una actitud colaborativa. En cambio, si simplemente la dejas sobre la mesa, podrías transmitir la impresión de desinterés por los espacios compartidos y falta de iniciativa para asumir pequeñas responsabilidades.
Aunque estas pruebas sutiles puedan parecer insignificantes, brindan información valiosa sobre tu actitud ante los desafíos laborales y tu manera de interactuar en el entorno de trabajo. ¿La mejor forma de afrontarlas? Mantente atento, toma la iniciativa cuando sea necesario y demuestra siempre consideración por tu entorno.