Gran reflexión y muy cierta, creo
Según el filósofo Friedrich Nietzsche, “el éxito es un mentiroso”

En la época moderna, y en especial en estos últimos años, tan vertiginosos, las sociedades buscan el éxito como punto final; muchas personas no viven el camino porque están preocupadas por la meta. En un tiempo exitista, a veces se torna difícil relajarse y disfrutar del presente. Friedrich Nietzsche dijo: “El éxito ha sido siempre el mayor mentiroso”. ¿Tenía razón?
Empecemos analizando el concepto de éxito: podríamos decir, de manera simple, que el éxito es lograr aquello que deseamos y aquello por lo que trabajamos. Hasta ahí, todo bien. Pero: ¿qué ocurre cuando el logro no nos trae paz y orgullo sino un deseo de conseguir más?
El psicólogo Lawrence R. Samuel dice que después de ver que los pacientes adictos al trabajo comenzaron a cuestionar sus prioridades en la vida en la década de 1990, más psicólogos analizaron más de cerca el éxito y su relación con la salud mental. En resumen, que muchas personas de alto rendimiento rara vez tenían tiempo para disfrutar de las cosas por las que trabajaban tan duro.
Y agrega algo importante a tener en cuenta: la vida cambia a medida que uno envejece; después de todo, lo que significa éxito en un momento no lo garantiza en otro. De hecho, mantener las mismas métricas de éxito a lo largo del tiempo es lo que a menudo lleva al aburrimiento o a la sensación de fracaso.
En cuanto a la frase de Nietzsche y sus posibles interpretaciones, vamos a centrarnos en dos:
Primero, que el éxito crea una imagen pública que “devora” la identidad real del individuo. Cuando alguien tiene éxito, la sociedad deja de ver al hombre y empieza a ver el trofeo. Esa misma sociedad comienza a exigirle más y más, y la persona pasa a vivir en un estado de exigencia permanente.
La otra interpretación es que el éxito detiene el crecimiento. Porque mientras que el fracaso obliga a la introspección, a la autocrítica y a la superación, el éxito, en cambio, nos adula. Nos convence de que ya somos “lo que debemos ser”. Es un “mentiroso” porque nos susurra al oído que no necesitamos cambiar nada más, estancando nuestra evolución.
Por otra parte, si nos centramos únicamente en el éxito o el fracaso, corremos el riesgo de que nuestra felicidad termine dependiendo 100% de nuestros logros. Si fallamos, nos sentimos infelices, y nuestra autoestima tabalea.
Una posible forma de vida es tener metas, trabajar para cumplirlas, y si no resulta, entender que a veces, simplemente, esas cosas suceden, y eso no determina qué tipo de persona somos.
¿Cuál es tu opinión sobre el éxito y el fracaso? ¿Coincides con Nietzsche?
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Comentarios
Concuerdo, excepto que creo en la parte en la que dice que el éxito detiene el crecimiento. Creo que uno puede seguir creciendo o animándose a otras cosas. No necesariamente uno tiene que quedarse en el mismo lugar después de tener éxito. Pero bueno, es mi humilde opinión jaja
Nunca lo había pensado de ese modo...
Que raro este tío pero me gusta
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