José Ortega y Gasset, filósofo español: “Evitemos suplantar con nuestro mundo el de los demás”

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hace 1 hora
José Ortega y Gasset, filósofo español: “Evitemos suplantar con nuestro mundo el de los demás”

En ocasiones podemos llegar a pensar que entendemos a la perfección a las personas que están a nuestro alrededor. Creemos que sabemos por qué se tomaron algunas decisiones, por qué se reaccionó de determinada manera o, incluso, qué debería hacer otra persona para resolver sus problemas, sin tener en cuenta que esas conclusiones nacen de nuestra experiencia, pero no de la realidad del otro. En este sentido, el filósofo español José Ortega y Gasset dedicó buena parte de su pensamiento a reflexionar sobre la vida, las circunstancias y la forma en que cada uno interpreta el mundo, invitándonos a mirar al otro con más atención y menos certezas.

¿Quién fue José Ortega y Gasset?

José Ortega y Gasset fue un filósofo nacido en Madrid en 1883. Se convirtió en una de las figuras más influyentes del pensamiento español en el siglo XX y dedicó su obra al análisis de la sociedad, la cultura y el papel del individuo enmarcado en su tiempo.

Una de sus reflexiones más populares y conocidas es “Yo soy yo y mi circunstancia”, aunque la frase no termina ahí: “...y si no la salvo a ella, no me salvo yo”. Para Ortega, el “Yo” no es una burbuja aislada en el vacío; es una realidad fundida y relacionada con su entorno.

Tratar de entender a alguien es tener en cuenta y aceptar que sus circunstancias son inseparables de su ser. Es decir, si intentamos juzgar a una persona extrayéndola de su contexto, lo que acabamos viendo no es real, sino una especie de fantasma inventado en nuestra cabeza. Para este filósofo español, si no hacemos un esfuerzo por comprender las circunstancias y darles su lugar, podemos llegar a perdernos nosotros mismos entre la incomprensión y el aislamiento.

El peligro de la “suplantación”

Cuando Ortega y Gasset habla de evitar “suplantar con nuestro mundo el de los demás”, señala un modo de “invasión” silenciosa. Suplantar es tratar de alojar nuestra estructura mental en la cabeza de otra persona y ocurre en el momento en el que creemos que nuestra forma de entender el éxito, el dolor o, en general, la vida, es la única válida. Por el contrario, las vivencias ajenas son tratadas como un “vacío” a llenar con nuestra “sabiduría”.

El peligro de actuar de este modo reside en anular la identidad del otro. Para José, cada uno tiene su propio punto de vista único que debe ser tenido en cuenta si no queremos llegar a “borrar” al otro. De lo contrario, asumimos que nuestro “mundo” es la realidad absoluta, cuando lo cierto es que se trata tan solo de una versión condicionada y moldeada por nuestros miedos y éxitos.

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El filósofo pide que tratemos de imaginar la verdad como algo que no es plano, sino como un poliedro de infinitas caras: mientras uno ve una cara, yo veo otra y ninguna es mentira, sino que se trata de perspectivas situadas en puntos distintos.

Este “perspectivismo” nos enseña que la mirada de otros no pone en peligro la nuestra, sino que la complementa. En tanto que nadie tiene una visión completa del mundo, pretender que todos piensen del mismo modo empobrece la realidad y hace que se pierdan matices.

La Razón Vital

José Ortega y Gasset propuso la llamada “Razón Vital”, un modelo de razón que entiende que la vida es la realidad más básica o radical y que el pensamiento debería estar al servicio de la existencia y no al revés. Esta idea habla de curiosidad y no de juicio y, al aplicarla, dejaríamos de intentar que el mundo de los demás encaje en nuestros propios moldes, expandiendo así nuestros horizontes.

El legado de un incansable observador

Este gran y recordado filósofo falleció en Madrid en 1955, dejando tras de sí un gran legado. En la actualidad, es ampliamente reconocido y su obra de vital importancia, convirtiéndose en aquel que dejó claro que pensar es, sobre todo, un acto de generosidad.

El pensamiento de Ortega y Gasset nos recuerda que la verdadera sabiduría se encuentra en aprender a ver con respeto la realidad del otro, asimilando que solo sumando perspectivas podemos llegar a alcanzar la verdadera comprensión de nuestro mundo.

¿Por qué crees que es fundamental respetar la perspectiva de los demás? ¿Cómo tratas de aplicarlo?

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