19 Pruebas abrumadoras de que la vida es más irónica de lo que pensamos

La llegada de un bebé suele traer mucha felicidad, pero también una gran cantidad de cambios y responsabilidades. Y, por más precavidos que hayan sido los padres, el cambio de rutinas y horarios puede poner sus vidas de cabeza. Debido a eso, a veces suelen necesitar a sus familiares para que los apoyen. Pero no siempre es fácil encontrar el límite entre lo que es un “favor” y lo que es un “deber”, así que no todos toman de buena forma un rechazo cuando se pide ayuda, por más buenos que sean los fundamentos.
¿Qué consejo le darías a esta familia? Cuéntanos si has vivido situaciones similares y cómo lo resolviste.