“Talentos ocultos”, la película inspirada en tres mujeres de la NASA que rompieron los esquemas de los años 60

Historias
hace 2 años

En los años 60, los trabajos en el sector de la ciencia estaban reservados, en su mayoría, para hombres. Pero hubo mentes brillantes que lograron destacar y ser reconocidas por su inteligencia, dejando atrás algunos prejuicios que afectaron la manera en la que eran vistas. Tal fue el caso de las matemáticas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson.

En Genial.guru traemos la historia de estas mujeres afrodescendientes, quienes, a pesar de los desafíos, lograron dejar huella en la historia e incluso fueron inspiración para la película Talentos ocultos.

Conociendo a tres mujeres inspiradoras de la NASA

Katherine nació en 1918, y desde pequeña demostró una fuerte habilidad para las matemáticas. Como en la localidad donde su familia vivía no permitían a los afroamericanos estudiar después de cierto grado, sus papás decidieron mudarse e inscribirla, con 10 años, en la preparatoria, en una escuela que estaba dentro del campus de la Universidad de Virginia Occidental.

Después de graduarse, se matriculó en una universidad para afroamericanos y tomó cursos de matemáticas.

Recibió mentorías de varios profesores, e incluso abrieron nuevos cursos de matemáticas solo para ella. Se graduó con excelentes notas a los 18 años. Por un tiempo dio clases de esa asignatura en una escuela pública, pero en 1939 logró matricularse en un programa de posgrado, que tuvo que dejar al año, cuando se embarazó de su primer esposo.

Dorothy nació en 1910, y logró graduarse de la preparatoria como la mejor de su clase en 1925. Por esto, recibió una beca para la universidad, donde decidió estudiar matemáticas. Aunque sus profesores la alentaron a seguir sus estudios de posgrado, ella decidió trabajar como profesora en una preparatoria para ayudar a su familia durante la Gran Depresión.

Mary nació en 1921, y se graduó de la escuela para afroamericanos con honores. Continuó su carrera estudiando matemáticas y física en la Universidad de Hampton. Después, dio clases en una escuela y tutorías para estudiantes de preparatoria y universitarios. Luego consiguió trabajos de contadora, recepcionista y oficinista en diferentes instituciones. En 1951, obtuvo un empleo en la oficina del jefe de las Fuerzas de Campo del Ejército en Fort Monroe.

Ganándose su pase a la NASA

Antes de ser lo que hoy conocemos como NASA, esta institución se llamaba NACA. El cambio de nombre se produjo en 1958. En 1917, el Laboratorio Aeronáutico Langley se instaló en Virginia, y a principios de los años 40, ya había un área designada para mujeres matemáticas afroamericanas, quienes trabajaban como “computadoras humanas”.

Katherine entró en la institución cuando el Laboratorio Aeronáutico Langley estaba ofreciendo trabajo para matemáticos sin importar el color de piel de la persona. Ella obtuvo una oferta y la aceptó en 1953. El trabajo principal era leer los datos de las cajas negras de los aviones y realizar tareas matemáticas precisas. Un día, le asignaron a Katherine que, temporalmente, ayudara a sus compañeros hombres del equipo de investigación.

Su conocimiento en geometría analítica la ayudó a hacer aliados entre sus jefes hombres y colegas, a quienes se les olvidó que el trabajo era temporal, por lo que ella se quedó ahí.

En 1935, la NACA estableció una sección de mujeres matemáticas que hacían cálculos complejos. Fue hasta 1942 que comenzó a contratar a damas de color, ya que se había producido un drástico incremento en demanda para el procesamiento de datos de investigación aeronáutica. En 1943, Dorothy Vaughan comenzó a trabajar como matemática en el centro Langley.

En 1951, Mary Jackson fue reclutada por la NACA. Empezó a trabajar como investigadora matemática, o “computadora”, en el centro Langley. Su jefa era Dorothy, y juntas trabajaban en el sector segregado de computación.

Dejando un legado en la NASA

Katherine trabajó en la NASA hasta 1986. En todo ese tiempo se desempeñó como tecnóloga aeroespacial, y durante su carrera se cambió a la rama de controles de naves espaciales. Ella calculó la trayectoria para el vuelo de Alan Shepard, el primer estadounidense en el espacio. También calculó el lanzamiento de la misión Mercury, y trazó rutas de navegación para astronautas en caso de que se produjeran fallos electrónicos.

El astronauta John Glenn pidió que fuera ella quien hiciera los cálculos para orbitar alrededor de la Tierra. Después de un tiempo, Katherine comenzó a trabajar directamente con computadoras para constatar que los datos dados fueran correctos. Otro gran evento en el que contribuyó fue el vuelo a la luna del Apolo 11, en 1969. También trabajó en programas espaciales y misiones a Marte. Katherine siempre animó a los estudiantes a entrar en áreas de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Dorothy Vaughan trabajó para la NASA por 28 años. La asignaron al área de computación segregada, solo para afroamericanas. Después se volvió supervisora de ese sector. Fue la primera mujer de color en recibir ese título. Ella trabajó para que las damas en ese y otros departamentos tuvieran oportunidades. Cuando vio que las máquinas eran el futuro, aprendió a programar y les enseñó a las mujeres el lenguaje de programación para que estuvieran preparadas.

Mary Jackson trabajaba en la NASA cuando luchó para poder asistir a clases que le dieran el título de ingeniera. Cuando completó su cursado, recibió la promoción a ingeniera aeroespacial, y fue la primera afroamericana con grado en ingeniería. Trabajó en muchas divisiones de la NASA y ayudó a las mujeres y minorías para que avanzaran en sus carreras eléctricas, dando consejos sobre qué estudiar para poder tener alguna promoción. Se retiró en 1985.

Se comienza a saber la historia oculta de estas grandes científicas

Todas las grandes contribuciones que hicieron estas mujeres no eran conocidas. Fue hasta que la escritora Margot Lee Shetterly se enteró en una conversación sobre las damas afroamericanas calculadoras de la NASA que comenzó a investigar más y a escribir sobre ellas. Su libro salió en 2016, y la película le siguió.

Contó con las actuaciones de actrices estelares como Taraji P. Henson, Octavia Spencer y Janelle Monáe. Estuvo nominada a muchos premios, incluidos los Óscar por mejor película y mejor actuación de reparto para Spencer. Fue una cinta bien recibida por la crítica y el público, no solo por su calidad actoral y de producción, sino también por la historia que contaba, la cual englobaba temas raciales y de mujeres trabajadoras y exitosas en tiempos duros para ellas.

Llegaron los reconocimientos que merecían

Lamentablemente, ni Dorothy ni Mary pudieron disfrutar un poco del reconocimiento que merecían, ya que este llegó tarde. Pero Katherine sí pudo ver la película y revivir esos tiempos con ella. En la entrega de los Óscar de 2017, fue homenajeada y recibió una ovación de pie de todos los presentes.

Tal vez, el reconocimiento llegó muchos años después, y no todas las involucradas pudieron apreciarlo. Pero se logró contar su historia, y ahora la gente sabe sus nombres y las hazañas que llevaron a cabo. Ellas usaron su voz, lucharon contra un sistema y ganaron, abriéndoles las puertas a muchas mujeres más.

¿Qué hazañas hechas por mujeres crees que sean dignas de una película?

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