Un sobreviviente dice algo nuevo sobre el misterio del Triángulo de las Bermudas

Curiosidades
hace 6 meses

El avión protagonista fue un monoplano Beechcraft Bonanza. El piloto Bruce Gernon tenía a dos pasajeros a bordo: su padre y su socio. Despegaron de la isla Andros en las Bahamas y se dirigieron hacia el noroeste con destino a la costa de Florida. Era el 4 de diciembre de 1970.

Si dibujas un mapa, traza una línea que conecte las Islas Bermudas, Puerto Rico, Miami y de regreso a las Bermudas. ¿Qué obtienes? Así es, un triángulo, ¡una figura siniestra conocida por haberse tragado misteriosamente 2000 barcos y 200 aviones a lo largo de los años! El avión de Bruce Gernon se encontraba dentro de su alcance hambriento...

¡Pero este era un viaje típico que Bruce había hecho decenas de veces en el pasado! El viaje solía llevarle cerca de una hora y media, ¡sin ningún fenómeno misterioso involucrado! Los hombres no estaban más preocupados de lo que tú estarías en tu viaje al trabajo.

Bruce despegó y comenzó a ganar altura. Las cosas extrañas comenzaron a pasar desde el inicio. A una altura de unos 300 m, vio una pequeña nube más adelante. Solo que... no paraba de crecer. Y no era solo porque el avión estuviera acercándose, ¡realmente estaba haciéndose más grande! Bruce tuvo que atravesarla y salió del otro lado sin problemas.

Otra nube misteriosa apareció a los 3500 m. Esta era enorme, y una vez más, Bruce no tuvo más remedio que atravesarla. Se concentró, respiró profundo y entró.

En ese momento, todo alrededor del avión se volvió oscuro como la noche. No les llegaba ni un rayo de sol. Pero esta no era una nube de tormenta, y tampoco estaba lloviendo. Bruce comenzó a preocuparse. Y entonces, ¡bam! ¡Vio destellos de luz blanca! Aparecían y desaparecían rápidamente como relámpagos, pero el piloto sabía que estos no eran relámpagos. Los destellos eran tan brillantes que iluminaban todo el espacio que los rodeaba.

Bruce siguió volando otros 30 minutos, cuando se dio cuenta de que esta era la misma nube que había atravesado al inicio, mientras ganaba altura. Pero ahora la nube era cilíndrica, y el avión estaba volando por el centro. Tenía un ancho de alrededor de 1,5 kilómetros y parecía no tener fin. Bruce pensó que no lograría escapar de esa trampa. Sin embargo, un minuto después vio la luz al final del túnel.

Mantuvo la dirección, ¡estaba a punto de escapar de la pesadilla! De pronto, más fenómenos inexplicables. Las paredes del túnel de nube comenzaron a volverse más estrechas, ¡estaban cerrándose en torno al avión! Los instrumentos de navegación se volvieron locos, la brújula giraba en sentido antihorario.

Los dispositivos electrónicos se habían descompuesto. Era como si el avión estuviera siendo manipulado por algo más, o como si estuviera moviéndose dentro de una especie de corriente. Todos los intentos de Bruce de tomar el control fueron en vano.

Siguió volando a través del túnel, decidido a salir de esa cosa y contar la historia. Las paredes seguían cerrándose más y más, como una especie de vórtice. El tiempo se acababa, tenía que escapar de ese lugar, ¡y rápido! Los 20 segundos que siguieron fueron los más intensos de su vida. Pero entonces...

¡salió de esa trampa nebulosa a toda velocidad! Según describió Bruce más tarde, cuando el avión salió del túnel, se sintió como si no tuviera peso. Las nubes se dispersaron, y ahora el avión se encontraba en medio de una neblina gris. Los tres hombres soltaron un gran suspiro de alivio.

Bruce tomó la radio de inmediato y llamó a la torre de control para determinar su ubicación. Cuando el controlador miró la pantalla verde, su expresión se transformó...

¡El avión de Bruce no aparecía en el radar! ¡Era como si fuera invisible! Pero luego le informó que ya se encontraba en el espacio aéreo de Miami. Bruce quedó conmocionado frente a esa información. No podía ser cierto.

Se suponía que la distancia que el Beechcraft debería haber recorrido era de unos 400 km. Recuerda, el viaje entero normalmente tomaba unos 90 minutos. ¡Pero esta vez había tardado 47 minutos en llegar a su destino! Este modelo de avión solo puede trasladarse a unos 290 km/h.

Haz las cuentas y entenderás que esto es físicamente imposible. El controlador debía haber cometido un error. ¡Pero, cuando las nubes se disiparon, Bruce vio que realmente estaba sobrevolando Miami!

El avión aterrizó a salvo y hubo tiempo para intentar resolver el misterio. Entonces, ¿qué pasó en ese vuelo? Bruce revisó el combustible que le quedaba y miró su reloj. Tras unos cálculos rápidos, quedó aún más confundido. El avión no había gastado todo el combustible que debía.

Bruce no podía haberse equivocado, era un piloto muy experimentado. Con poco más de 20 años, ya contaba con 600 horas de vuelo en los bolsillos, y estaba muy familiarizado con un espacio aéreo que había sobrevolado incontables veces. Toda la evidencia en mano parecía indicar que el avión de Bruce había omitido casi la mitad de la distancia...

Pasó mucho tiempo pensando en este extraño suceso. Hasta consultó a profesores y expertos, pero nadie logró darle una respuesta exacta para lo que ocurrió ese día. Finalmente elaboró su propia teoría, y hasta escribió un libro sobre el tema. Bruce pensaba que todo se debía a esta “niebla eléctrica” con destellos blancos.

Sin embargo, otros teorizaron que la energía oscura fue la responsable de este salto temporal. Sí, la misma energía oscura que produjo la expansión del universo. Esta energía podría haber curvado el espacio-tiempo, como un agujero negro, formando así ese extraño túnel. Bruce dio con él por accidente y tuvo suerte de haber escapado con vida. Fue así como llegó al espacio aéreo tan rápido, pero la energía oscura es solo una teoría que intenta explicar lo inexplicable.

Al día de hoy, no hay una respuesta real que explique cómo fue que Bruce logró recorrer esa distancia en tan poco tiempo... aunque algunos detalles sí pueden ser aclarados. Los archivos muestran que ese día se registraron 84 manchas solares, así como un viento solar enorme ¡que se movía a casi 700 km/s! Esto habría producido interferencias en la magnetósfera de la Tierra, lo cual podría haber alterado los instrumentos y los radares del avión. ¡Así que la explicación de la “niebla eléctrica” de Bruce podría ser cierta!

Aún hay que hablar de esas nubes raras. Sucede que son bastante comunes en esa zona, un lugar donde las corrientes de presión alta y baja colisionan constantemente. El resultado: nubes de tormenta. Es posible que esa nube que crecía frente a los ojos de Bruce fuera simplemente dos enormes corrientes de aire que chocaron.

Pero, hasta ahora, nadie ha logrado explicar cómo es que el avión llegó tan rápido a Miami. Bueno, puede que la verdad sea revelada en el futuro. Mientras tanto, sigue siendo otro de los misteriosos acertijos del Triángulo de las Bermudas. Sin embargo, está lejos de ser el incidente más sorprendente de la región...

¡En 1945, un total de 5 aviones desaparecieron del Triángulo de las Bermudas al mismo tiempo! El 5 de diciembre, unos pilotos estudiantes de la marina se encontraban entrenando en el lugar. La lección del día: navegación. Lo irónico del asunto es que no lograron hallar el camino de regreso a la base y se perdieron. Muchos asumen que se quedaron sin combustible. Es probable que esto haya provocado el incidente, pero las circunstancias fueron muy extrañas...

Los estudiantes estaban bajo la supervisión de un teniente experimentado y con 2500 horas de vuelo. Jamás habría permitido que un grupo de principiantes llegara tan lejos como para perderse.

El incidente fue llamado Vuelo 19. Incluso hoy se debate cómo pudo haber ocurrido.

Tres años después, un avión de pasajeros que se dirigía a Miami desde Puerto Rico desapareció en la misma zona. Había 29 pasajeros y 3 miembros de tripulación a bordo. El clima estuvo despejado durante todo el vuelo.

Pero los expertos creen que, cuando el avión se encontraba a unos 80 kilómetros de la costa de Miami, un viento fuerte pudo haberlo golpeado y desviado de su curso. Años después, unos buzos hallaron un avión similar en las aguas de la región. Sin embargo, debido a la falta de algunos detalles y registros, nadie pudo confirmar que se trataba del avión desaparecido con destino a Miami.

Al mes siguiente, en enero de 1948, otro avión desapareció en las Bermudas. 25 pasajeros y 6 miembros de tripulación se esfumaron en algún lugar entre Azores y las Bermudas. El misterio de la desaparición de este avión, al igual que muchos otros, sigue sin resolverse...

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