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11 Estatuas del mundo que reciben miles de visitantes en busca de tener buena suerte

Amuletos, velas o arrojar monedas en una fuente... existen varios ritos para llamar a la suerte. Uno de ellos consiste en tocar ciertas estatuas a las que, por alguna razón histórica, literaria o mitológica, se les atribuye el poder mágico de atraer la buena fortuna, y que, por esa razón, se han convertido en grandes atracciones turísticas.

Genial.guru recopiló la historia de diversos monumentos alrededor del mundo que reciben miles de visitas porque se cree que tocarlos da buena suerte.

1. Estatua de la princesita (Budapest)

Sentada y dándole la espalda al Danubio se encuentra la estatua de la princesita, una figura ubicada sobre la barandilla que separa las vías del tren de la calle en el centro de Budapest. Su creador fue László Marton, y su inspiración fue su hija mayor, a la cual, de pequeña, le gustaba disfrazarse como si fuera de la realeza.

Los transeúntes que pasan por allí suelen tocarle las rodillas ya que, según la leyenda, eso trae buena suerte. Se trata de una copia de la estatua original que se encuentra en la Galería Nacional Húngara. La misma figura también está emplazada en Tapolca, la localidad en la que nació el artista, y frente al Teatro Metropolitano de Tokio, en Japón.

2. Estatua de John Harvard (Cambridge)

La Universidad Harvard en Estados Unidos es considerada una de las más prestigiosas del mundo, y su nombre se lo debe a John Harvard, un clérigo sin descendencia que le dejó a la institución como herencia una biblioteca con cerca de 400 libros. La casa de estudios fue fundada solamente dos años antes, por lo que el donativo fue un impulso importante para su crecimiento.

En el campus se erigió una escultura en su honor. Como no existe ningún registro sobre cómo era este hombre físicamente, el artista francés que estuvo a cargo del trabajo usó como modelo a un joven estudiante llamado Sherman Hoar, quien luego fue congresista. Los estudiantes y los turistas que visitan el lugar generalmente frotan la punta del zapato izquierdo de la escultura como augurio de buena suerte.

3. Il Porcellino (Florencia)

Florencia es una ciudad mágica, llena de lugares encantadores para visitar: la Galería de la Academia que exhibe al David de Miguel Ángel, el Ponte Vecchio y la Catedral de Santa María del Fiore. Pero el paseo por su centro histórico no está completo sin una visita a la Fontana del Porcellino, una popular fuente con la figura de un jabalí salvaje hecha en bronce por Pietro Tacca hacia 1633.

La tradición popular indica que debe frotarse el hocico del animal y después introducir una moneda en su boca para obtener buen augurio. Si cae y se mete por la reja donde pasa el agua, traerá fortuna. Un efecto secundario positivo es que el dinero recaudado es donado a la Opera della Divina Provvidenza Madonnina del Grappa, una institución católica caritativa.

4. Cumil (Bratislava)

La estatua de un obrero descansando sobre una alcantarilla mientras observa la calle del casco antiguo de Bratislava se convirtió en una gran atracción turística. Su nombre original es Cumil, que en eslovaco significa algo así como “curiosear”. Y, aunque las malas lenguas afirman que se dedica a observar bajo las faldas de las turistas, las buenas dicen que cumple un deseo si se toca su casco.

Está hecha en bronce, y su autor es el artista local Viktor Hulík. Es parte de una colección de estatuas que adornan la capital junto a la de un paparazzi escondido en una esquina; Schöner Náci, un exhabitante de principios del siglo XX llamado Ignác Lamár y reconocido por su amabilidad; y el soldado de Napoleón, el cual recuerda las históricas batallas libradas en la zona.

5. El limpiador de chimeneas (Leópolis)

En la ciudad de Leópolis, Ucrania, existe un restaurante único en el mundo. Su nombre es “Casa de leyendas”, y tiene cinco pisos, cada uno con pequeños salones ambientados de acuerdo con distintas leyendas locales. En el techo hay un viejo coche en el que los visitantes se sientan a tomarse fotos mientras disfrutan de una vista aérea de la ciudad, y dos chimeneas, una de ellas con una estatua.

Se trata del monumento al deshollinador, el cual, según la leyenda, fue el expropietario del lugar al cual todavía protege. La tradición indica que, al llegar al tejado, debe tirarse una moneda y meterla en el sombrero que este hombre tiene en una de sus manos para lograr buena suerte.

6. Estatua de Julieta (Verona)

Verona es mundialmente conocida por ser el escenario de la tragedia Romeo y Julieta, de William Shakespeare. En el centro se encuentra actualmente la “Casa de Julieta”, un palacio medieval convertido en museo, donde está la reproducción del balcón en el que transcurre la famosa escena romántica entre los protagonistas de la obra.

En el patio interior del lugar puedes dejar cartas para tu media naranja, y allí hay una estatua de bronce de la joven representante de la familia Capuleto: la tradición es tocar su seno derecho, lo que garantiza un regreso a Verona o encontrar el verdadero amor. Desde 1974, en la ciudad alemana de Múnich existe una réplica.

7. Estatua David Hume (Edimburgo)

David Hume es considerado uno de los pensadores más importantes de la filosofía occidental, por lo que no es extraño que tenga un importante monumento en Edimburgo, la ciudad en la que nació y falleció. Fue inaugurado en 1997, y está ubicado en la Royal Mile, la calle más famosa de la capital escocesa.

De acuerdo con la leyenda, el escultor Sandy Stoddart deliberadamente hizo que el dedo gordo del pie de Hume sobresaliera de su base para atraer a la gente a tocarlo. Esto efectivamente ocurre, ya que se dice que, al hacerlo, se puede obtener un poco de su sabiduría. Ante tantas manos que lo tocan, el bronce en el dedo siempre está más pulido.

8. Fala, el perro de Roosevelt (Washington D. C.)

Fala fue mucho más que el compañero del expresidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt. Este terrier escocés se convirtió en parte de la imagen del mandatario: lo acompañó en las apariciones públicas más importantes y hasta se sumó simbólicamente a la campaña de ayuda a los soldados que pelearon en la Segunda Guerra Mundial con una contribución de un dólar diario.

En el presente, este perro sigue al lado de su dueño en el monumento ubicado en Washington D. C. La estatua de tamaño natural de Fala lo representa sentado, mirando hacia el frente. La leyenda asegura que frotarle la nariz da suerte, mientras que otros visitantes atribuyen esas propiedades mágicas a sus orejas.

9. Estatua de Juan Nepomuceno (Praga)

San Juan Nepomuceno es un santo para la Iglesia católica, y se lo considera el protector contra las columnas debido a la forma en la que fue asesinado. La leyenda dice que era el confesor de Sofía de Baviera, la reina consorte de la región checa de Bohemia, y que se negó a romper el voto de secreto de confesión a pesar de los pedidos del rey Wenceslao IV. Esto causó la ira del monarca, quien lo mandó a matar.

Los documentos de la época demuestran que el rey ordenó que lo arrojaran del puente de Carlos, en Praga, pero el motivo de su enojo fue que Nepomuceno confirmó a un arzobispo que iba en contra de los intereses políticos y económicos de la corona. La estatua del santo está ubicada en el lugar en el que lo arrojaron al río Moldava. Los turistas y locales que pasan por allí tocan una de las placas que forman parte del monumento en busca de buenos augurios.

10. Islay, la mascota de la Reina Victoria

Islay acompañó a la reina Victoria del Reino Unido por poco tiempo, pero fue más que suficiente para recordarlo siempre. “Mi fiel y pequeña compañera de más de cinco años, siempre conmigo”, llegó a escribir sobre el skye terrier que murió abruptamente cuando se vio envuelto en una pelea con un gato.

Hoy, su figura está inmortalizada en una estatua de bronce de 60 centímetros ubicada en una fuente de deseos en el centro de Sídney, Australia. Cada un período determinado de tiempo suena una voz desde un parlante instalado junto al monumento. La grabación solicita una donación para los chicos ciegos y sordos de la región, y se dice que, quien colabore, tendrá suerte.

11. La tumba de Lincoln (Springfield)

Abraham Lincoln es uno de los presidentes más recordados en Estados Unidos por su liderazgo durante la Guerra de Secesión y por abolir la esclavitud. Sus restos, junto a los de su esposa y a los de tres de sus cuatro hijos, yacen en un monumento de granito localizado en la ciudad de Springfield, en el estado de Illinois.

En el lugar hay emplazado un obelisco y varias estatuas de bronce, una de ellas de la cabeza del exmandatario, la cual fue realizada por Gutzon Borglum, el mismo artista responsable de las figuras del Monte Rushmore. La nariz de esta estatua siempre está pulida, ya que los visitantes la tocan por considerar que trae buena suerte.

¿Qué estatua te gustaría conocer? ¿Hay alguna leyenda en tu país sobre cómo atraer a la buena suerte? Comparte tus pensamientos con nosotros en la sección de comentarios a continuación.