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8 Tips para que tu mascota se prepare para la llegada de un bebé

Una imagen hermosa para los amantes de los animales es, sin dudas, ver a su bebé y su mascota juntos. Los perros y los bebés han protagonizado imágenes que despiertan la ternura de cualquiera, y parecen una compañía ideal. Pero ¿qué pasa cuando no es así? ¿Cómo se le explica a un perro que, de repente, ya no será el rey o reina de la casa, y que su protagonismo pasará a ser compartido con el recién llegado?

Genial.guru te trae estos consejos para que la relación entre el bebé y el animal no sea un problema más para los recientes padres.

1. Cambios en la rutina

Los perros son animales de rutina: tienen sus horarios de paseo, de comida, etc., pero todo esto se verá alterado con la llegada del nuevo miembro a la familia. Lo ideal no es cambiar la rutina del hogar de un momento al otro, ya que al perro le costará más asimilarlo. Piensa qué cambiará con la llegada del bebé e intenta ir introduciendo nuevas rutinas poco a poco.

2. Generar actividades que no dependan de ti

Sin dudas, jugar con el animal es una parte fundamental de la relación entre humano y mascota. Pero el tiempo para esto disminuirá considerablemente, y salvo que puedas amamantar y arrojar una pelota al mismo tiempo, será complicado. Existen juguetes interactivos de muchos tipos que permiten que el perro se entretenga solo, sin tu participación, además de estimularlo. Esta es una gran opción para que el animal aprenda que hay otras formas de entretenerse, y no todas dependen de ti.

3. Mantén el nivel de actividad física del perro

Los perros necesitan gastar energía, y si ese hábito se ve reducido de un día para el otro, buscará otra manera de gastarla. Es lo último que quieres, ya que bastante ocupados estarán con la llegada del bebé. Tienes varias opciones: puedes pensar en contratar un paseador para que el perro no pierda su actividad y su relación con otros animales, como también turnarse con tu pareja para pasearlo o hasta ir los cuatro con el cochecito, cuando el bebé ya sea un poco más grande o si el clima acompaña.

4. Erradica sus malas costumbres

El rey, amo y señor del hogar dejará de serlo. Y eso no será fácil. Sin embargo, los perros son animales muy inteligentes y puedes lograr un cambio de conducta. Antes de que llegue el bebé es el momento para modificar las actitudes que no te gusten. Por ejemplo, si se sube a la cama y no quieres que lo haga por el bebé, puedes modificarlo. Requiere tiempo y paciencia, pero son dos cosas que probablemente en unos meses no estarán sobrando.

5. Asegúrate de que sepa cosas básicas

Sentarse, responder a su nombre, no tirar de su correa cuando sale y no saltarles encima a las personas son solo algunas de las cuestiones básicas de obediencia que tu perro debe comprender. Si ya lo hace, ¡genial! Has trabajado muy bien en su amaestramiento. Si aún faltan algunos detalles, siempre puedes recurrir a un adiestrador o a un etólogo para que te ayude. También puedes revisar este artículo de Genial donde una profesional nos ha dado algunos buenos tips de conducta.

6. Acostúmbralo a las cosas del bebé

Intenta que se acostumbre a las cosas nuevas del bebé, como el cochecito y la cuna, que olfatee e investigue tranquilo. Puedes poner una grabación del llanto de un bebé para que se familiarice con ese sonido y no le resulte extraño o ladre cuando ocurra. Una vez que llegue el nuevo integrante de la familia, puedes darle la ropa del hospital para que el perro se acostumbre al olor del bebé y darle premios para que lo asocie con algo bueno.

7. Cada uno con sus juguetes

Nunca dejes que el perro juegue con los juguetes de tu hijo. Sin duda, las mordedoras, los que se mueven y los que emiten sonidos, serán más que apetecibles para nuestro amigo de cuatro patas, más aún si es cachorro o juguetón. Si toma los juguetes del bebé, explícale que no y reemplázalo por uno de él, para que entienda con cuáles puede jugar y con cuáles no.

8. El respeto mutuo

La convivencia entre un perro y un bebé es hermosa. Sin embargo, y un error que se suele cometer bastante, es creer que el perro es un juguete más del niño. Al estar ya desde el comienzo, es más fácil explicarle a nuestro hijo que el animal también tiene su carácter y sentimientos, y que se debe respetar. No permitas que tu hijo lo moleste de forma invasiva o dolorosa, ya que hasta el perro más bueno puede reaccionar.

¿Tienes hijos y mascotas? ¿Cómo fue ese encuentro? ¿Tuviste algún inconveniente?

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