Un grupo de neurocientíficos creó la primera interfaz que envía pensamientos de un cerebro a otro

La comunicación telepática suena a una de esas tecnologías del futuro muy lejanas que solo podemos ver en películas de ciencia ficción, o, al menos, eso solemos pensar. Sin embargo, estamos cada vez más cerca de esa realidad en la que los humanos podremos comunicarnos de un cerebro a otro gracias a BrainNet.

Genial.guru quiere contarte acerca de este sistema que planea brindarles a los humanos un mundo de posibilidades en el ámbito de la comunicación telepática.

Tres personas jugando al Tetris solo con la comunicación de un cerebro a otro

La implementación de BrainNet consistió en un estudio para el que se desarrolló un juego muy parecido al Tetris, en el que se debían ordenar figuras y bloques para formar líneas horizontales. La diferencia es que este involucraba la participación de 3 personas que debían colaborar e interactuar para resolver el juego a través de la comunicación directa de cerebro a cerebro. Dos de ellas eran remitentes, y tomaban decisiones sobre si girar o mover los bloques antes de dejarlos caer en la línea horizontal. Estas elecciones eran transmitidas a un tercer sujeto que, sin tener visión de la pantalla del juego, movía o mantenía el bloque en la misma orientación, según la señal recibida en su cerebro. Luego se jugaba una segunda ronda para permitir que los 3 jugadores rectificaran sus errores.

Tras el juego, los creadores de BrainNet evaluaron los resultados obtenidos tomando en cuenta 3 variables:

  • El rendimiento a nivel de grupo durante el juego.

  • Tasas positivas verdaderas o falsas de las decisiones de los sujetos.

  • Información mutua entre sujetos.

En el experimento participaron 5 grupos de 3 personas cada uno, logrando una precisión promedio de un 81,25 %.

Cómo se logra la comunicación directa de cerebro a cerebro

En experimentos anteriores, los creadores de BrainNet ya habían conseguido establecer una conexión de cerebro a cerebro. En uno de ellos se buscó que una persona adivinara lo que otra estaba pensando por medio de preguntas y respuestas, logrando resultados significativos. Pero ¿en qué consisten esas conexiones? Se trata de una tecnología realmente sencilla en la que se hace uso de electroencefalogramas y de la estimulación magnética transcraneal.

Las células cerebrales se comunican entre sí a través de impulsos eléctricos, los cuales son detectados por aparatos llamados electroencefalogramas, compuestos de pequeños discos que llevan por nombre electrodos, los cuales se colocan en el cuero cabelludo. Por su parte, la estimulación magnética transcraneal, como su nombre lo indica, es un método para estimular la corteza cerebral por medio de un dispositivo que se coloca en la cabeza y que se denomina transductor, lo que lo vuelve un medio para que el cerebro reciba información.

De este modo, BrainNet colocó dos LED a un lado de una pantalla, uno de 15 Hz y otro de 17 Hz, y cada uno de los remitentes veía las luces para producir señales diferentes, mismas que se detectaban con los electroencefalogramas y eran transmitidas al receptor por la estimulación magnética transcraneal, lo que generaba destellos de luz llamados fotones en el cerebro, el cual recibía, de esa manera, la información.

El gran paso de BrainNet para lograr una comunicación directa entre mentes

BrainNet fue creada por un grupo de neurocientíficos liderados por Andrea Stocco, miembro del Instituto de Aprendizaje y Ciencias del Cerebro de la Universidad de Washington, en Seattle. Tal sistema resultó innovador porque su diseño se enfocó en conseguir una comunicación cerebro a cerebro entre más de dos seres humanos. De este modo, desde su implementación, BrainNet ha permitido que dos remitentes y un receptor se comuniquen, pero esto puede ampliarse fácilmente a un gran número de receptores. “Nuestros resultados aumentan la posibilidad de futuras interfaces de cerebro a cerebro que permitan la resolución cooperativa de problemas por parte de los humanos utilizando una ‘red social’ de cerebros conectados”, dijo Stocco acerca del asunto.

Aunque este avance resulta sorprendente, aún nos queda una duda: ¿a dónde nos llevará este tipo de tecnología? En tu opinión, ¿qué tan necesaria es la comunicación directa entre cerebros? ¿Qué utilidad le darías? Cuéntanos en la sección de comentarios.

Ilustrado por Daniil Shubin para Genial.guru
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