15 Personas contaron cuáles son los platillos que no olvidarán hasta el final de sus vidas

Es increíble lo que la gente hace por cortesía excesiva o por evitar ofender a alguien. A veces, para no parecer una persona maleducada, tienes que hacer unos verdaderos sacrificios. Por ejemplo, ingerir comida peligrosa o simplemente desagradable.

En Genial.guru leímos varias historias de personas educadas que se encontraron en una situación incómoda a la hora de comer, y queremos compartirlas contigo.

  • Mi hermana tenía 5 años cuando montó una fiesta familiar y nos hizo beber su té. Cuando le pregunté cómo lo había preparado, respondió que era agua del grifo mezclada con perfume. © GoonsAndGhouls
  • Cuando era niño, mi amigo permanecía en mi casa todos los fines de semana. A mis padres les encantaba comer plátanos para el desayuno, y, por supuesto, él comía con nosotros. Pasaron 5 años antes de que descubriera que odiaba estas frutas y que las comía solo porque era muy educado. © darkbear19
  • Cuidé de mi hermana durante 3 años mientras ella trataba de lidiar con un trastorno mental. Estaba tan agradecida que decidió hacerme una pizza. Resultó algo parecido al carbón. Tuve que comer algunas rebanadas y alabarla para que no se desanimara. © Eccedentesiastically
  • Mi viejo esposo quería preparar galletas de chocolate. Primero, confundió el azúcar con la sal. Y, después, en lugar de chispas de chocolate, agrego frijoles negros a la mezcla. © philemonslady
  • Mi suegra hizo un pastel de limón guiándose por una receta especial que le dio su amiga. No tenía nada de azúcar, parecía más una costra de galletas saladas. No existen palabras que puedan describir ese sabor agrio-salado. Pero, por supuesto, comimos todo y dijimos que estaba delicioso. © worlds-best-frycook
  • Cuando tenía 8 años, decidí cocinar para mi mamá. Preparé espagueti, trituré unos tomates en ellos y les vertí agua, porque pensaba que esa era la forma correcta de preparar la pasta. Tomé todos los condimentos que encontré y agregué un poquito de cada uno al platillo. Me di cuenta de que mi pasta no era muy parecida a la auténtica, así que le agregué salsa de tomate, mayonesa y mostaza. Mi mamá comió todo alabándome, y unos años más tarde admitió que era lo peor que había probado en su vida. © holmesla0319

  • Estaba trabajando en China. En una fiesta corporativa nos sirvieron un manjar local hecho con gusanos de mar. Imagina una gelatina con sabor a pescado y algo parecido al pescuezo. Tuve que comer unos cuantos bocados acompañándolos con vodka chino. © ninerdawg

  • Mi hermanita me hizo tomar té. Yo, como un buen hermano, lo tomé e inmediatamente corrí al baño. Resulta que era un desinfectante que ella diluyó con agua del grifo. © kramatic
  • Cuando estuve en Bután, la familia del dueño del hotel nos invitó a tomar una bebida local: un huevo cocido con alcohol de arroz casero. Era un líquido salado y viscoso con un olor desagradable. La peor parte fue cuando mi novia no pudo tomar ni un solo trago y tuve que terminar las 2 porciones solo para que no la tomaran por maleducada. © WhatsTheBigDeal
  • Mi esposo me rogó que probara la “pancita”, su platillo favorito. Comí un poco... y sabía a excremento. Se lo dije a una amiga: ella me explicó que seguramente habían preparado mal la receta, y me convenció para que probara el platillo preparado por ella. Al principio me negué, pero terminé aceptando. En general, sabía igual. © coffeeislife00
  • Una abuela en Guatemala nos invitó a cenar. Nos sirvió una sopa de verduras con carne, pero ella misma no la comió. Comimos aguantando el asco, y luego tuvimos problemas estomacales. Unos días después nos encontramos con la abuelita en la calle. Se disculpó con nosotros (resulta que la carne estaba podrida), y también nos regañó por no decirle nada. © aguitadelmar
  • A mi madre le encanta el jamón cocido de la tienda. Si tenemos invitados, ella cocina el jamón ya preparado. Se ve así: la noche antes de la visita, el embutido permanece en el horno unas 3 horas. A la mañana siguiente, el ritual se repite, e inmediatamente antes de que lleguen los invitados, el jamón se calienta en el microondas durante unos 20 minutos. No puedes imaginar qué tipo de comida es esa... Cuando llegamos al colegio, mi hermano y yo estamos encantados con lo que sirven en el comedor estudiantil, y lo consideramos una obra maestra de la cocina. © Tools4toys
  • Una vez, el novio de mi hermana se ofreció a hacer carbonara para toda la familia. Compró ajo picado en porciones: había 30 en una caja. No estoy en contra de su sabor, pero usó las 30 porciones para preparar carbonara para 8 personas. Y agregó un poco de queso rancio, lo que le dio al plato un sabor desagradable único. Ya no le permitimos cocinar cenas familiares, aunque todavía no tiene ni idea de por qué. © mowachoo
  • Estando de vacaciones en Perú, bebí algo hecho de melaza, cerveza, huevos crudos, algunas verduras y piel de rana. El guía insistió en que lo probáramos. © apacheta
  • Una chica de mi universidad solía cenar en el departamento que compartía con mi amigo. Una vez decidió agradecernos por todo y preparó un bistec con salsa teriyaki. Echó 3/4 de taza de sal en la carne. Estaba seguro de que esa sería una dosis letal para una persona, así que comí tanto como pude y luego bebí abundante agua durante varios días. © ElmerTheAmish

Ahora te toca a ti contarnos sobre algún platillo que hayas tenido que comer en contra de la voz de la razón, y del cual nunca te olvidarás. ¡Te esperamos en la sección de comentarios!

Imagen de portada aguitadelmar / reddit
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