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Cómo varía el contenido calórico de los alimentos según la forma de cocinarlos

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No confíes en los valores energéticos del producto. Después de todo, el modo de preparación también es importante. Por ejemplo, las papas se vuelven más altas en calorías después del tratamiento térmico, el valor nutricional de la pasta disminuye después de la cocción, y la carne puede incluirse fácilmente en el menú dietético si se hornea correctamente.

Genial.guru estudió cuántas kilocalorías hay en 100 g de alimentos cocinados de diferentes maneras, y descubrió si el valor nutricional de un plato siempre está relacionado con sus beneficios para la salud.

Puré, papas al horno y papas fritas

La cocción de las papas aumenta su contenido calórico en aproximadamente un 30 % debido al almidón en su composición. Se recomienda dejarla un poco cruda o, aún mejor, hacerla al horno. Al freír, la papa absorbe aceite, por lo que aumenta su contenido calórico, y ese plato ya no se puede llamar saludable.

Polenta y hojuelas de maíz

Para la preparación de ambos platos se utiliza sémola de maíz. Pero debido al proceso de producción especial y los aditivos, los cereales contienen varias veces más calorías y azúcar que la polenta común, por lo tanto, se consideran menos saludables.

Rosbif y filete a la parrilla

La carne de res se puede incluir en el menú dietético sabiendo cómo cocinarla bien: la carne hecha al horno contiene muchas menos calorías que el pollo hervido y sobre todo el filete graso, incluso si está a la parrilla.

Pollo hervido, hecho a la parrilla y frito

El pollo contiene la misma cantidad de calorías, independientemente de si fue hervidococinado a la parrilla. Pero al freír, el pollo absorbe parte del aceite y por eso se vuelve más alto en calorías y menos saludable. Si cuentas calorías, no comas la piel.

Salmón asado y ligeramente salado

El salmón ligeramente salado tiene muchas calorías, aunque esto depende en gran medida del método de salazón. No se recomienda comerlo con frecuencia a las personas que se adhieren a una dieta saludable. Es mejor hacer el pescado al horno o a la parrilla.

Champiñones al vapor, fritos, en escabeche y estofados ​​en salsa de crema agria

Si los champiñones hervidos contienen alrededor de 28 kcal por 100 g, entonces en champiñones fritos esta cifra ya es 2-3 veces mayor debido al aceite que ellos absorben como una esponja. La cantidad de proteína en ellos disminuye y la cantidad de grasa aumenta.

En los champiñones enlatados, por el contrario, el contenido calórico es incluso 2 veces menor que en los frescos. Es cierto que tampoco pueden llamarse saludables: durante la conservación, la mayoría de las vitaminas y minerales se destruyen. Los champiñones en salsa de crema agria se consideran tradicionalmente un plato ligero y dietético, aunque por su valor calórico, son comparables al filete de cerdo frito.

Arroz

El contenido calórico del arroz depende de la técnica de cocción. Si estás a dieta, prueba hervir el arroz de acuerdo con la siguiente receta: hierve agua, agrega 1 cucharadita de aceite de coco y 1/2 taza de arroz. Cocina a fuego lento durante 40-50 minutos y luego pon el arroz en el refrigerador por 12 horas. Solo caliéntalo antes de servir. Este método te permite reducir el contenido de calorías del plato cocido en 2-3 veces.

Coliflor hervida y frita

Para obtener el máximo beneficio, la coliflor, como el brócoli, es mejor cocinarla al vapor. Guisarla en realidad mata la verdura, y hacerla frita además aumenta las calorías, porque la coliflor absorbe el aceite.

Pasta antes y después de cocinarla

El envase siempre muestra el contenido calórico de la pasta seca, aproximadamente 330-380 kcal por 100 g. Este indicador disminuye en 2-3 veces cuando las cocinas. Pero generalmente la gente no se engorda por la pasta, sino por las salsas con las que la sirven.

Zanahorias al vapor y asadas

Es mejor comer zanahorias crudas o cocinarlas al vapor: en este caso, su contenido calórico no cambiará y retendrá todas las vitaminas. Hervida o frita, tiene más colorías y pierde nutrientes.

Berenjenas enlatadas y caviar de berenjenas

La berenjena en conserva es 2 veces más calórica que la cruda y no retiene ninguna vitamina ni mineral útil. Si te gusta el caviar de esta verdura, deja de consumir las conservas en favor del caviar fresco y casero, para los cuales todos los ingredientes se cuecen al vapor en lugar de freírlos en aceite, entonces su contenido calórico será inferior a 100 kcal por 100 g.

Calabacines al vapor y fritos

El valor calórico de los calabacines varía según el método de preparación. Al igual que los champiñones o las berenjenas, el calabacín absorbe el aceite durante la fritura y se vuelve grasoso, perdiendo todas las vitaminas. Es mejor cocinarlo al vapor o, como último recurso, asarlo ligeramente a la parrilla.

Pan fresco y pan tostado

Los nutricionistas recomiendan comer pan multicereal y de grano entero, a pesar de que su contenido calórico es más alto que el del pan blanco común. El pan tostado casero parece inofensivo, pero de hecho es 2-3 veces más nutritivo que el pan fresco del que fue hecho.

Ciruelas frescas y ciruelas pasas

La ciruela pasa se considera un dulce nutritivo que contiene mucho azúcar, a menudo las incluyen en la dieta aquellos que desean ganar peso rápidamente. Si no quieres tener tal efecto, reemplázalo con ciruelas frescas, que también mejoran la motilidad intestinal.

Plátano crudo y seco

Incluso crudas, estas frutas se consideran alimentos muy nutritivos, y cuando se secan, 100 g de plátano resulta ser aproximadamente el 25 % de la ingesta diaria recomendada de calorías.

Malvaviscos y merengues

Los malvaviscos se consideran un dulce saludable, aunque tiene un contenido calórico muy alto. A pesar de la semejanza, el merengue es más nutritivo, ya que está hecho exclusivamente de claras de huevo y azúcar, y en los malvaviscos la composición se diluye con puré de manzana, agua y agar-agar.

Galletas de avena y galletas de mantequilla

Las galletas de avena son más nutritivas que las galletas de mantequilla, pero contienen fibra dietética no digerible que mejora la función intestinal.

Huevo frito, tortilla y huevo hervido

El contenido calórico de un huevo hervido es menor en comparación con un huevo frito. Pero, si estás cuidando tu figura y quieres sacar el máximo provecho de este producto, prueba una tortilla al vapor con leche y 2 huevos.

Leche pasteurizada y hervida

Al hervir la leche, el contenido de grasas y su contenido de calorías aumenta, por lo que la leche al horno es tan nutritiva. Tiene mucho hierro y vitaminas, es útil para beber junto con la común.

Cono de helado o paletas

Sin aditivos, el contenido calórico del helado de leche es de 126 kcal por 100 g. Esta cifra aumentará si se sirve en un cono o glaseado de chocolate, y también si en lugar de leche, el postre se hace a base de crema.

Helado de agua o sorbete

Muchas personas eligen el helado de agua porque tiene muy pocas calorías. Pero el sorbete, que está hecho de puré de fruta natural, es más saludable, incluso si es un poco más nutritivo y puede contener hasta 130 kcal por 100 g.

Cacao y chocolate caliente casero

El cacao, debido a la dilución con agua y leche, es una versión baja en calorías del chocolate caliente. Lo principal es preparar ambas bebidas sin aditivos, usar buen chocolate negro y leche entera.

Lo que es importante saber

  • Todo depende de cada caso. El valor energético de los productos es relativo, ya que está determinado por fórmulas matemáticas sin análisis químico. Además, no se tienen en cuenta tus habilidades corporales individuales. Incluso cuán cuidadosamente masticas tu comida es importante.
  • El balance es importante. La ingesta diaria de calorías debe estar vinculada al estilo de vida y a lo que comes exactamente. Por ejemplo, cuando tu dieta es baja en proteínas, el cuerpo no desarrolla músculo, incluso si participas activamente deportes y comes 2 veces más.
  • Las fórmulas mienten. Si utilizas aplicaciones que tienen en cuenta tu altura, sexo y edad para calcular el peso normal y la norma diaria, simplemente evaluando incorrectamente la actividad física, puedes obtener un error en los cálculos de hasta el 30 %.
  • El equilibrio diario de proteínas, grasas y carbohidratos es más importante que la cantidad de calorías. Por ejemplo, si reduces la proporción de grasas, pero aumentas la proporción de carbohidratos y proteínas, tu peso no cambiará o incluso seguirá aumentando. Aunque la ingesta diaria de calorías se puede reducir en un 20 %.

  • Es necesario tener en cuenta el índice glucémico (IG) de los alimentos, es decir, cómo ciertos productos afectan los niveles de azúcar en la sangre y no olvidar sus posibles beneficios y daños. Por ejemplo, las salchichas de pollo tienen un IG bajo, pero difícilmente pueden llamarse saludables. Y el trigo sarraceno tiene un IG promedio, es alto en calorías, pero contiene fibra dietética, potasio, vitamina B1 y ácido fólico, reduce el nivel de colesterol dañino y mejora la función intestinal.

Cuéntanos, ¿cómo es tu dieta? ¿Qué trucos te ayudaron a perder kilos de más o, por el contrario, fueron completamente inútiles? ¿O tal vez deseas aumentar el peso?

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