10 Mitos muy afianzados acerca de los tratamientos de belleza con más demanda actualmente

Los avances de la medicina estética han sido notables en los últimos años. Ciertos procedimientos y prácticas de belleza que habían estado reservados solo para las celebridades se han vuelto comunes, y cada vez son más las personas que los utilizan o al menos los ven como una opción. A medida que todo esto se fue popularizando, alrededor de esta promesa de juventud eterna se fueron tejiendo muchas creencias, algunas infundadas y otras no tanto.

Genial.guru recopiló datos sobre esta relativamente nueva área médica y armó una lista con 10 mitos muy comunes que suelen girar alrededor de ella. Más allá de lo que leas aquí, siempre consulta con tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento.

1. Mito: Las técnicas de medicina estética son dolorosas

De todos los tratamientos que ofrece la medicina estética, solo algunos requieren la aplicación de inyecciones, como el bótox y los rellenos de ácido hialurónico. Sin embargo, se trata de procedimientos en general indoloros que se realizan con microagujas. Aun así, las sustancias que se inyectan pueden incluir lidocaína, un agente anestésico que bloquea la sensación de dolor. De modo que, aunque es posible sentir pequeños pinchazos, nunca se tratará de una incomodidad intensa.

2. Mito: La medicina estética solo está indicada para el tratamiento de pieles maduras

Existen múltiples tratamientos estéticos, como los rellenos dérmicos, las exfoliaciones químicas y la microdermoabrasión, que se utilizan no solo para suavizar y atenuar las líneas de expresión, sino también para tratar manchas de la piel, textura desigual y cicatrices, e incluso para prevenir los efectos del envejecimiento.

Aunque los rellenos no se recomiendan para pieles muy jóvenes, sí existen hoy en día microinyecciones para nutrir e hidratar la piel (que pueden comenzar a aplicarse entre los 30 y 35 años) y otras de toxina botulínica, que pueden inyectarse a partir de los 28 años.

3. Mito: Las manchas de la piel no pueden quitarse, ya que vuelven a aparecer unos meses después del tratamiento

Las pecas y manchas de color “café con leche” asociadas con la edad o la exposición al sol pueden ser eliminadas si son tratadas con láser o peeling. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos tratamientos deben hacerse en invierno y después siempre debe utilizarse protector solar. Lo que ocurre es que tras la aplicación, la sensibilidad de la piel a la radiación solar aumenta y, como consecuencia, pueden aparecer manchas más difíciles de quitar.

4. Mito: Pasado un tiempo del tratamiento para las arrugas, estas vuelven aún más pronunciadas

El bótox bloquea las señales químicas que hacen que los músculos se contraigan. Estas contracciones son las que causan arrugas entre las cejas y alrededor de los ojos, por ejemplo. Al no recibir estas señales, los músculos quedan paralizados o congelados. Esta inactividad dura de tres a cuatro meses; luego se reactivan y, como consecuencia, las arrugas vuelven a formarse si no se hace una nueva aplicación. Sin embargo, no se harán más pronunciadas que antes.

5. Mito: Las mujeres se realizan más tratamientos estéticos que los hombres

Aunque tradicionalmente el mundo de la belleza ha sido asociado con la mujer, lo cierto es que en los últimos años, la aplicación de bótox, rellenos dérmicos, depilación laser y otros tratamientos médicos comenzó a ser moneda corriente también para ellos. Entre todas las opciones que la medicina estética ofrece, el bótox parece ser una de las tres más elegidas tanto por hombres como por mujeres. El relleno de labios es una elección aparentemente más femenina, y el tratamiento de ojeras y la marcación mandibular y de mentón más masculina.

6. Mito: El bótox sirve para tratar todo tipo de arrugas

El bótox restaura la apariencia juvenil y corrige arrugas, pero no todas, sino aquellas causadas por los movimientos musculares. Estas son las arrugas dinámicas: las de la frente y alrededor de los ojos. Pero no corrige las estáticas, aquellas que no tienen que ver con el movimiento, sino con la pérdida de elasticidad y colágeno debido, entre otras cosas, al paso de los años.

Para corregir estas zonas, lo más recomendable no es el bótox, sino las sustancias de relleno, principalmente el ácido hialurónico. Este restaura el volumen, suaviza líneas y arrugas y reafirma la piel. Las líneas finas y el área de los pómulos son las zonas indicadas para las inyecciones de este producto.

7. Mito: Las cirugías estéticas son solo aquellas que requieren de incisiones, internación y un tiempo de reposo

Solemos asociar las cirugías con las incisiones, el quirófano y la internación; sin embargo, en medicina estética también se considera cirugía a aquellos tratamientos que requieren la aplicación de productos químicos, agujas o láseres. Es el caso de los rellenos dérmicos, las inyecciones de bótox, las exfoliaciones químicas, la luz pulsada y la depilación con láser, consideradas intervenciones mínimamente invasivas.

La diferencia de estos tratamientos en relación con las cirugías más complejas, como la de párpados, la liposucción y el lifting, está en que generalmente no necesitan tiempo de recuperación, no requieren incisiones ni se eliminan o alteran tejidos en el proceso.

8. Mito: Las sustancias de relleno y el bótox tardan el mismo tiempo en hacer efecto

El bótox y el ácido hialurónico difieren no solo por el lugar en el que deben aplicarse para ser eficaces, sino que también en el tiempo que dura su efecto y en el momento en que comienzan a notarse sus resultados. En general, el ácido hialurónico puede durar de 6 a 12 meses. Esto es prácticamente el doble de lo que se mantiene activo el efecto del bótox (de 4 a 6 meses).

Por otro lado, mientras que los efectos del relleno dérmico son inmediatos, aunque el resultado final se ve a las dos semanas, los del bótox son visibles aproximadamente a los 3 días, y su efecto máximo se observa a los 10.

9. Mito: Para el relleno de labios se usa bótox

Es común que al imaginar a alguien con bótox pensemos en una mujer con labios y pómulos prominentes. Quizá esta sea la imagen más arquetípica del exceso de este producto. Sin embargo, estas zonas no son las indicadas para recibir la toxina. Tanto para los pómulos como para el delineado de labios lo ideal es el ácido hialurónico, por su efecto hidratante y voluminizador.

10. Mito: El bótox siempre es tóxico porque es una toxina

El solo oír el nombre “toxina” puede hacernos pensar en algo tóxico y venenoso que de ningún modo quisiéramos tener en nuestro cuerpo. Pero lo cierto es que purificada, administrada en dosis muy pequeñas y con exactitud, la toxina botulínica se convierte en un poderoso agente terapéutico cuyos beneficios van más allá de la belleza. De hecho, se utiliza también para tratar trastornos neurológicos como las migrañas y ciertos movimientos musculares involuntarios.
La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos considera al bótox un producto seguro, aunque enumera algunos posibles efectos secundarios y temporales luego de su aplicación, como moretones en la zona, dolor de cabeza, náuseas, enrojecimiento y debilidad facial, y otros más graves que son muy infrecuentes.

¿Qué piensas de los tratamientos estéticos? ¿Crees que son simplemente una moda o llegaron para quedarse? ¿Te has hecho o te harías un retoque facial? ¡Cuéntanos qué opinas!

No olvides consultar con tu médico antes de comenzar cualquier tratamiento y, si decides someterte a algo, acudir siempre a un especialista.

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