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10 Razones para deshacerte de tus chanclas ahora mismo por el bien de tu salud

Cuando las temperaturas aumentan, la ropa que usamos disminuye y comenzamos a usar chanclas, sandalias y todo tipo de calzado abierto. Pero esta no es realmente la mejor idea. Los estudios científicos dirigidos por la Asociación Médica Americana de Podología muestran que, debido a los hongos, los callos y el “agarre de tenaza” del pie, a la larga, el uso de sandalias puede ser realmente perjudicial.


En Genial.guru nos preocupamos por tu salud, y por ello, hemos enumerado una serie de razones por las cuales no debes empacar tus chanclas para tus próximas vacaciones.

Riesgo de bacterias y hongos

Caminar con chanclas convierte tus pies en un verdadero receptáculo de bacterias, de las cuales el estafilococo es sin duda uno de los más peligrosos (en los casos más graves, especialmente en presencia de heridas abiertas, incluso podría tener que amputarse la extremidad), pero también es mejor prestar atención a las infecciones por hongos, como las verrugas y el “pie de atleta”, que son altamente contagiosas y molestas.

Paso lento

Un estudio conducido por la Universidad de Auburn hizo un análisis comparativo del modo de andar humano mientras usaba chanclas y zapatillas deportivas. En una muestra de 56 individuos, se mostró que el calzado influye significativamente en la forma en que caminamos. Las chanclas causan un paso más corto y un tiempo de soporte más pequeño en comparación con las zapatillas de deporte.

Mayor riesgo de caídas

Conectado directamente con el punto anterior, al usar chanclas, debes asegurarte de que estas permanezcan en contacto con el suelo y que el pie tenga una adherencia máxima a la sandalia. Al usarlas, también tienes que flexionar más las rodillas y los tobillos, lo que eventualmente llevará a una caminata distorsionada y a un mayor riesgo de tropezar y caer.

Daño en el talón

La delgadez de la suela significa que, con cada paso, los talones se encuentran sometidos a un esfuerzo considerable y a estrés; además, este impacto repetido puede causar dolor intenso, especialmente cuando se usan chanclas durante largos períodos de tiempo.

Formación de ampollas

Las correas laterales son el único punto de sujeción al pie o a la cama del pie. Y el hecho de que se froten contra la piel en cada paso significa que terminarán por irritarla, causando las dolorosas ampollas que pueden terminar como heridas abiertas, exponiendo el pie a posibles infecciones bacterianas.

Daño permanente a los dedos de los pies

Al usar las sandalias, el pie se ve forzado a adoptar una posición de “pinza” para no perder el agarre. A la larga, esta postura poco natural hace que los nudillos de los dedos se doblen, lo que provoca el llamado “dedo en martillo”.

Empeoramiento de los callos

El agarre de los dedos para mantener las chanclas en los pies puede causar callos, especialmente los que se forman entre el dedo gordo y el segundo dedo del pie, donde descansa la tira de la correa, lo que hace que el uso sea aún más doloroso.

Postura deteriorada

Cualquier zapato completamente desprovisto de talón evita el correcto apoyo al pie, altera la distribución correcta del peso corporal y evita la buena circulación sanguínea, además de que daña la postura, especialmente en el uso prolongado de este tipo de calzado.

Peligro de tendinitis y juanetes

La postura alterada que ocurre cundo se usan las sandalias impone una mayor carga al nivel de las articulaciones de las piernas. Estas articulaciones deben hacer un mayor esfuerzo para compensar el desequilibrio, exponiendo así al pie a una serie de problemas que pueden ir desde dolores simples hasta la tendinitis más severa y los juanetes.

Materiales tóxicos

Las correas laterales que sostienen las chanclas y las mantienen juntas a menudo están hechas de látex, un material al que muchas personas son alérgicas o pueden contener BPA (bisfenol A), un compuesto que se ha demostrado que causa algunos tipos de cáncer. En este caso, es mejor optar por modelos de tela o de cuero.

¿Reconoces alguno de tus propios problemas en estas declaraciones? ¿O seguirás usando tus chanclas favoritas cada verano? ¡Haznos saber lo que piensas en los comentarios a continuación!

Imagen de portada depositphotos.com
Ilustrado por: Yekaterina Ragozina para Genial.guru
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