10 Razones por las cuales ser un poco perezoso podría en realidad ser algo bueno

Vivimos en una cultura que celebra el ajetreo y el trabajo sin parar. Por ello, se cree que la pereza es la otra cara de la moneda de la productividad —o bien, algo que debe ganarse a pulso—. Hoy en día, ser ocioso o tener un pasatiempo sin un objetivo es impensable, en gran parte porque le hemos restado importancia a hacer las cosas por el simple hecho de que disfrutamos hacerlas. Y tú, ¿te has sentido un “flojo” por quedarte en la cama mirando series en lugar de adelantar tareas?

Genial.guru no pretende defender del todo la pereza, pero al formar parte de la propia naturaleza humana, cree que es preferible conocerla y abrazar los aspectos positivos que puede brindar. Para eso, comparte contigo algunos beneficios de parar y dedicar, de vez en cuando, tiempo a actividades que usualmente se consideran sin sentido o que solo disfrutan los holgazanes.

1. Te ayuda a manejar el estrés

Existe una relación entre la cantidad de tiempo que trabajamos y el estrés que sentimos. Cuantas más horas pasamos desempeñando nuestras actividades sin descanso mental, más estresados ​​nos volvemos y más propensos somos a las enfermedades y a la depresión.

Postergar el trabajo y pasar tiempo improductivo puede ayudarnos a lidiar con el estrés. Esto ocurre porque las actividades que se perciben como perezosas (por ejemplo: participar en acontecimientos sociales, vacacionar y realizar actividades al aire libre) pueden fomentar sentimientos positivos, así como promover una variedad de recursos sociales y físicos que hacen sentir a las personas renovadas y listas para afrontar la tensión provocada por las situaciones agobiantes.

2. Te vuelve más eficiente

¿Has escuchado la frase: “Elijo a una persona perezosa para hacer un trabajo difícil porque ella encontrará una manera fácil de hacerlo”? Frank B. Gilbreth no podría haber tenido más razón cuando dijo esto. Y es que, luego de observar el trabajo de los albañiles, el ingeniero mecánico descubrió que el tipo más perezoso era realmente el más eficiente.

Hoy tenemos múltiples ejemplos de innovaciones motivadas por la pereza. Podemos nombrar la rueda, los teléfonos, las escaleras mecánicas y los objetos con mando a distancia, entre otros elementos que facilitan nuestras actividades cotidianas.

3. Aumenta tu positividad y tu tolerancia

Si quieres ser más productivo en el trabajo, considera hacer algunas pausas para dormir. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Michigan, tomar una siesta en el trabajo logra aumentar la positividad y la tolerancia.

Actualmente las personas, en especial los adultos, no duermen lo suficiente, lo cual afecta la atención y la memoria, y causa una mayor fatiga.

Por esta razón, los investigadores dicen que la siesta puede ser una estrategia rentable y fácil para aumentar la seguridad en el lugar de trabajo. En otras palabras, las personas tienden a ser más productivas cuando el lugar de trabajo ofrece descansos prolongados.

4. Te hace trabajar menos, pero con mayor calidad

Las personas perezosas tienden a administrar cuidadosamente su gasto de energía, es decir: evitan tareas innecesarias y se enfocan solo en unas cuantas. En lugar de apostar por el sistema multitarea, ellos proponen una alternativa simple: la monotarea.

Hacer una cosa a la vez permite concentrarse, aprender y evitar las distracciones que se dan en el cambio constante de tareas. De igual modo, eleva la calidad del trabajo, ya que al no intentar hacer todo al mismo tiempo y demasiado rápido, se reducen los errores.

5. Fomenta tu creatividad

Divagar mentalmente se considera desviarse de lo que se está haciendo, pero en realidad, resulta un mecanismo útil para que nuestro cerebro procese la información, lo que a veces lleva a soluciones no evidentes.

Nuestra mente tiene dos modos de pensamiento: el enfocado y el difuso. El primero se da cuando realmente nos concentramos en una tarea que realizamos, mientras que el segundo abarca las distracciones. Ocurre cuando dejas que tu mente divague libremente, haciendo conexiones al azar. Por ello, sucede principalmente cuando haces otras cosas.

Necesitamos oscilar entre estos dos modos de pensamiento para ser más creativos y productivos. Dicho de otra forma: debemos abrazar esos momentos de inactividad para sintetizar y asimilar nuestros aprendizajes y experiencias. De lo contrario, estamos robando la energía y la motivación que necesitamos para crear nuevas ideas.

6. Te ayuda a resolver problemas

De acuerdo con Manfred Kets de Vries, profesor de Desarrollo de Liderazgo y Cambio Organizacional de Insead, en París, la inactividad puede ayudarte a ver las cosas con claridad. Esto sucede porque, cuando nos saturamos mentalmente, no logramos dar lo mejor de nosotros mismos: no somos productivos y tampoco somos capaces de decidir o de resolver un asunto rápidamente.

Los pequeños momentos de pereza nos pueden servir para relajarnos y ver el panorama general de la situación que encontramos difícil, lo que nos lleva a encontrar soluciones o ideas más creativas para superar las dificultades.

7. Te permite planificar mejor

Según un estudio de 2011, cuando nuestra atención está en reposo (es decir, durante los episodios de inactividad o pereza), nuestra mente viaja el 48 % del tiempo hacia el futuro. Esto significa que pensamos en el futuro 14 veces más cuando nuestra atención está libre para divagar que cuando nos enfocamos en una sola cosa. Entonces, sin siquiera darnos cuenta, estamos reflexionando sobre metas a largo plazo y estableciendo propósitos. ¡¿Quién lo diría?!

8. Te ayuda a controlar la presión arterial

El descanso y la ociosidad tienen una connotación menos negativa que la pereza, pero los efectos positivos son similares. Existen varias investigaciones que muestran los beneficios de tomar siestas durante el día y hacer descansos regulares, desde reducir la presión arterial hasta aclarar la mente. ¿Necesitas ahora una siesta? ¡Adelante!

9. Cuida tu salud mental

Estar ocupado, en ocasiones, nos lleva a ahuyentar o a contener tanto las ideas como las emociones perturbadoras. Al reprimir estas emociones, no aprendemos a identificar si son negativas o positivas, y nos negamos la posibilidad de gestionarlas.

Afirmarlas o reconocerlas nos permite tener conciencia y, al mismo tiempo, tomar el control sobre la mejor forma de ocuparnos de ellas. ¿Y cómo llegamos a esto? Los psicoanalistas han afirmado que relajarse puede ser lo mejor para tratarlas.

10. Podría ser un signo de inteligencia

Ser perezoso implica quedarse quieto y “no hacer nada”, ¿cierto? Bueno, pues según un estudio de 2015 publicado en el Journal of Health Psychology, las personas que son menos activas físicamente tienden a ser más inteligentes que las personas activas.

Los investigadores llamaron a este rasgo “necesidad de cognición”, y se refiere a la motivación y a la preferencia que muestran las personas hacia la actividad de pensar.

Quienes poseen dicha peculiaridad no se aburren fácilmente al quedarse quietos y al formar o combinar ideas o juicios, es por ello que aspiran a formas estructuradas y razonadas de ver el mundo y, a menudo, realizan actividades que les brindan una mayor estimulación mental.

Del 1 (poco) al 10 (mucho), ¿cuán perezoso eres? ¿Qué es lo que más disfrutas hacer en tu tiempo de ocio?

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