7 Cambios drásticos que suceden en tu cuerpo cuando comes demasiado

Aunque la mayoría no sabe mucho al respecto, el atracón de comida es el trastorno alimentario más común en los adultos. Y puede tener graves consecuencias sanitarias, psicológicas y sociales. Si bien el comer hasta más no poder es inevitable en ocasiones especiales como el Día de Acción de Gracias o la fiesta de Año Nuevo, siempre es mejor hacer un seguimiento de cuánto estás comiendo.

Para disuadirte del camino que lleva a comer en exceso, Genial.guru está enumerando las consecuencias negativas de este comportamiento. Y recuerda, ¡una vida sana es una vida feliz!

Tu estómago se altera

Los alimentos que consumes deben proporcionarte energía y cualquier desperdicio debe salir del cuerpo. Todo este proceso se conoce con el nombre de digestión. Así, cuando comes en exceso, el cuerpo empieza a trabajar de más. Esto puede causar movimientos intestinales demasiado frecuentes e incluso llevar a la diarrea.

Además, cómo comes puede afectar. Comer lentamente y masticar bien es la clave para evitar este tipo de situaciones, aunque no comer en exceso podría ser la mejor solución. Pero si enfrentas este problema, no olvides hidratar tu cuerpo ya que, en el proceso, este pierde mucha agua. El agua de coco puede ser una solución en casos como este.

Tu cuerpo se siente como si fuera mediados de verano

Si comes más de lo que normalmente estás acostumbrado, tu metabolismo enloquecerá. Tu ritmo cardíaco aumentará y comenzarás a transpirar profusamente como si estuvieras dentro de un sauna. Desafortunadamente, no hay nada que puedas hacer para detener esta sobrecarga dentro de tu metabolismo. Una vez que el metabolismo haya terminado de funcionar, todo volverá a la normalidad.

Sin embargo, para sentirte un poco mejor en esos casos, puedes tomar una ducha con agua fría.

Se forma mucho gas dentro de tu estómago

Cuando comes, ingieres un poco de aire junto con los alimentos. Y entre más comes, más aire tragas. Esta ingestión de aire puede aumentar si tomas bebidas carbonatadas mientras comes. El cuerpo también produce gas cuando los alimentos son digeridos.

Por lo tanto, hasta que el aire encuentre una salida, puedes sentirte incómodo. Para evitar eso o al menos disminuir la cantidad de aire que llega a tu estómago, se recomienda comer lentamente y masticar bien la comida. Pero, si de repente te sientes hinchado, caminar enérgicamente puede ayudar a liberar el gas que se forma dentro de tu estómago.

Te sientes inquieto...

Hay una creencia generalizada de que comer en exceso puede hacer que te dé sueño, pero la verdad es que, si comes en exceso, puede hacer que te sientas inquieto y sin sueño. Comer en exceso puede hacer que tu reloj circadiano se descontrole, ayudando al cuerpo a liberar hormonas que regulan el sueño. Además, si la comida que ingeriste era alta en carbohidratos (como la pasta o el pastel), incluso si te quedaste dormido a tiempo, por la noche, cuando el nivel de azúcar en el cuerpo baje, puedes despertar con hambre nuevamente.

Lo mejor que se puede hacer para evitar tal situación es dejar de comer antes de acostarte. Pero, si ya cometiste este error, entonces lo que puede ayudar es que la habitación esté oscura y el aire acondicionado encendido.

...y mareado

Si bien es posible que tengas dificultades para quedarte dormido después de comer más de lo saludable, el mareo es algo que también puede aparecer. Esto se debe a que, para digerir los alimentos, el metabolismo se acelera y también lo hace la frecuencia cardíaca.

Para sentirte más cómodo, bebe mucho líquido y descansa hasta que la sensación desaparezca.

Te sientes nervioso, irritado y no puedes concentrarte

Sentirse nervioso e irritado o experimentar dificultad para concentrarse en una tarea que tengas que realizar después de una comida suntuosa son señales de que tu cuerpo está trabajando arduamente para procesar todo lo que has ingerido. Cuando comes en exceso, el cuerpo libera la hormona insulina para almacenar el exceso de azúcar y usarla cuando tu nivel de azúcar en la sangre sea bajo o cuando necesitas más energía, como, por ejemplo, entre las comidas o cuando haces ejercicio. Esto hace que el nivel de azúcar en el cuerpo caiga drásticamente, dándote todo tipo de sentimientos desagradables que no deseas tener.

Lo que es gracioso es que, debido a este juego de hormonas, sentirás hambre incluso después de haber comido demasiado. Este es el mecanismo del cuerpo para devolver la cantidad necesaria de azúcar al torrente sanguíneo. Pero no caigas en esa espiral. Es mejor comer verduras de hoja verde o huevos, ya que saciarán tu apetito. No vayas detrás de esos bocadillos poco saludables aunque los desees.

De repente, desarrollas una barriga cervecera

El cambio más notable que puedes notar es un ligero aumento en el tamaño de tu vientre. Puedes pensar que tus pantalones se han encogido, ¡pero es tu estómago que ha crecido! Una vez que la comida ha sido digerida, el estómago volverá a su tamaño normal.

La forma más fácil de evitar esto es comer despacio. No solo te permitirá saborear tus alimentaos, sino que también le dará a tu cerebro el tiempo suficiente para comprender cuando se siente lleno, la señal que te indica que debes dejar de comer.

¿Con qué frecuencia comes en exceso? ¿O eres lo suficientemente fuerte como para resistir la tentación? Comparte en los comentarios a continuación.

Imagen de portada Evil Erin / flickr
Compartir este artículo