Por qué el estrés influye en la aparición de ronchas en tu cuerpo (y cómo prevenirlo o tratarlo adecuadamente)

Si en algún momento has estado frente a un suceso o sentimiento que te pone nervioso, hace que tu corazón se acelere, tu cuerpo se vuelva tenso y te mantenga en alerta máxima, es probable que sea un indicio de estar estresado. En ocasiones, el estrés puede ser factor para dejar marcas visibles en tu cuerpo, tal es el caso de esas molestas ronchas que causan picazón, comezón y ardor. Es importante conocer cuál es su origen y actuar a tiempo, o mejor, prevenirlo para que no sufras las consecuencias físicas por vivir emociones al límite.

Genial.guru le interesa que estés bien, por ello, averiguó lo que hay detrás de la aparición de ronchas a causa del estrés y algunas sugerencias para prevenirlas o curarlas. Toma en cuenta que estos datos solo son informativos, consulta siempre a un especialista en caso de que experimentes irregularidades en la piel.

La conexión entre el estrés y las ronchas

Si bien se ha comprobado que el estrés tiene una relación con las afectaciones en la piel, o como en este caso, la aparición de ronchas, esto no quiere decir que sea la principal causa. Algunos especialistas señalan que estar estresados hace que se produzcan ciertas reacciones en el organismo.

El vínculo entre la mente y la piel ha dado paso a una fusión entre la psiquiatría y la dermatología, así como la creación de una nueva subespecialidad conocida como psicodermatología. Con ello, se busca que especialistas puedan entender la relación entre la influencia emocional y las enfermedades cutáneas.

Dicho esto, ahora hay que conocer cuáles son esas reacciones que son el puente para que el estrés se involucre en la generación de ronchas.

1. Si la piel se seca pueden aparecer brotes

La dermatitis atópica es una reacción cuyos principales síntomas son la piel seca y la picazón. Las personas con este padecimiento no cuentan con la protección suficiente para retener el agua, por lo que, al rascarse, generan enrojecimiento y hace que las ronchas sean más notorias.

Un artículo científico documentó varios casos de estudio donde el estrés actúa como un factor psicológico para desarrollar la dermatitis atópica, ya que influye en el sistema inmune y el sistema nervioso. También señalan que aspectos como la dificultad de entablar relaciones sociales, experiencias traumáticas en la niñez y una personalidad ansiosa pueden propiciar o mantener el desarrollo de la enfermedad.

2. El sebo y el sudor en exceso puede pasar factura

Otra reacción incluida en el surgimiento de ronchas es la dermatitis seborreica, que afecta principalmente el cuero cabelludo y algunas partes de la cara que son grasosas o acumulan mucho sebo, como cejas, párpados, labios, los pliegues de la nariz y detrás de las orejas. Algunos de los síntomas que puedes desarrollar con este padecimiento son la presencia de escamas en la piel, enrojecimiento y deseos de rascarte la parte afectada.

De acuerdo con la opinión médica, en otro problema de la piel como el acné, el estrés puede ser un detonante que genere mayor actividad de las glándulas sebáceas. Cuando se produce mayor cantidad de líquidos, los poros de la piel se obstruyen, acumulando suciedad y bacterias. Esto también contribuye a experimentar enrojecimiento y erupción de costras en la piel.

Por lo tanto, es probable que esos nervios que sientes —transformados en exceso de sudor y grasa— sean determinantes en el desarrollo de enfermedades en la piel como la dermatitis seborreica.

3. El estrés es similar a una reacción alérgica

El poder que tiene el manejo de las emociones fuertes es tal que puede ser equiparable con una reacción alérgica a un medicamento, un alimento o una sustancia. Así lo sugiere la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos en su evaluación de la urticaria. Este problema regularmente ocurre cuando una alergia libera químicos como la histamina, lo que provoca la creación de ronchas con un aspecto rojizo en la superficie de la piel.

La evaluación hecha por un especialista español confirmó lo dicho por el organismo estadounidense y agregó que el estrés emocional hace que el sistema nervioso active las mismas células que se activan al momento de experimentar una reacción alérgica. Esto hace que algunas personas no puedan controlar sus emociones adecuadamente y desarrollen síntomas, como la urticaria, en situaciones estresantes.

4. Una “culebrilla” puede rondar por tu piel

Una infección alojada en tu piel puede reactivarse con el estrés y atacar de nuevo. Hablamos del zóster, un componente que se presenta en el cuerpo por primera vez durante la varicela. Después de padecer la enfermedad, el virus no se elimina, solamente se mantiene inactivo en las células nerviosas y no genera otro tipo de problemas.

Sin embargo, es posible que esta partícula infecciosa se active de nuevo y provoque una reacción en la piel llamada herpes zóster, también conocida popularmente como culebrilla. Una de las posibles causas es la alteración del sistema inmune por medio de la ansiedad y el estrés, trayendo como consecuencia picazón, sarpullido y la formación de ampollas y costras durante varias semanas.

5. A veces basta con el placer de rascarse

¿Alguna vez te ha pasado que sientes comezón en el cuerpo y las ansias te llevan a rascarte hasta encontrar la calma? Existe un término médico para describir esa sensación y se llama prurito. Son muchas las causas por las que se puede presentar este síntoma, desde quemaduras, picaduras, infecciones e irritación. Además, forma parte de otras condiciones, como embarazo, alergias y reacciones a cierto tipo de medicamentos.

Cuando sientes ese molesto picor, puede que utilices tus uñas para rascar hasta desaparecer la sensación de hormigueo en un intento desesperado por calmarlo. Sin embargo, se advierte que, al rasguñar la zona afectada, el alivio solo será pasajero y se puede caer en un ciclo vicioso que genere una piel más gruesa y escamosa e infecciones, lo que terminaría por agravar el problema.

Cómo prevenir o curar la aparición de ronchas

Dado que las ronchas aparecen a causa de varios padecimientos, independientemente de si el estrés es o no un factor generador, lo más recomendable es siempre consultar la opinión de un especialista que determine los síntomas que afectan la piel e identifique el origen y las acciones a seguir para su tratamiento.

Entre las recomendaciones que podrían sugerirse cuando se desarrolla prurito y así evitar rascaduras para generar daños más graves se encuentran:

  • usar jabones hidratantes y productos humectantes para la piel;

  • tomar una ducha en un periodo corto de tiempo utilizando solamente agua fría o tibia;

  • evitar ponerse ropa ajustada o hecha de lana;

  • contrarrestar el ambiente seco mediante el uso de un humidificador.

En cambio, si ya se presentan ronchas o urticaria en tu piel, las posibles sugerencias del especialista para ayudar al tratamiento de las lesiones cutáneas podrían ser:

  • evitar el uso de ropa ajustada, únicamente usar prendas amplias;

  • tomar una ducha utilizando solamente agua fría para aliviar los síntomas;

  • tomar medicamentos que contengan antihistamínicos para controlar las alergias que provocan la urticaria;

  • evitar rascarse en las zonas afectadas;

  • suspender todo aquello que provoque la aparición de ronchas (dependiendo del diagnóstico, pueden suspenderse algunos medicamentos no indispensables).

Esta información puede ampliar tu visión sobre las ronchas y saber lo que pasa cuando el estrés influye en la piel. ¿Cómo reaccionas cuando pasas por una situación estresante?

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