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Por qué nuestras venas parecen ser de color azul o verde desde nuestra visión

Nuestras venas son una parte fundamental de nuestro cuerpo al transportar la sangre a través del mismo. Esos caminos azules (que en realidad no son azules) que solemos observar con detenimiento cuando debemos realizar algún estudio médico y se necesita extraer sangre, son fundamentales para el funcionamiento de nuestro organismo.

Por eso, en Genial.guru puedes comprender por qué las vemos azules cuando no lo son, y algunas características de las venas que son útiles para saber cómo cuidar a nuestro cuerpo.

El color se debe a un efecto óptico

  • Lo primero que nos llama la atención es por qué las vemos azules o verdes, cuando la sangre es roja. Esto se debe a un efecto de nuestros ojos que es producido por la piel. Cuando las venas están situadas debajo de la epidermis, que es la capa externa de la piel, a unos 0,5 milímetros, las vemos de color azul. La luz penetra hasta esta profundidad y ese juego de luces es la que genera ese color ante nuestros ojos.

  • También uno nota que a algunas personas se les marcan más, o son más visibles sus venas por debajo de la piel. Esto sucede por los diferentes tipos de pieles y también por la delgadez de la misma. Mientras más delgada es la piel, más se verán las venas.

  • El Doctor Fidel Fernández Quesada, presidente del Capítulo de Flebología y Linfología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, explicó a Infosalus que el color azulado de las venas se diferencia del de las arterias por la cantidad de oxígeno que lleva la sangre. Esto significa que la sangre que va por las venas se ve más azulada porque tiene menor cantidad de oxígeno.

Cómo se conforman las venas

Una vena saludable es firme pero a la vez no es rígida y está compuesta por tres capas: íntima, media y adventicia.

  • Íntima: es la capa interna, la que se encuentra en contacto con la sangre. Contiene varias células cuya función es interactuar con la sangre, para así evitar la coagulación. El Endotelio pertenece a esta capa, y son las células endoteliales las que están en contacto directo con el flujo sanguíneo.

  • Capa media: como bien indica su nombre, se encuentra en medio de las otras dos capas. Es muscular y tiene la capacidad de contraerse. Esto sucede de manera involuntaria, como por ejemplo, cuando hace frío se contraen y la sangre va por las venas más profundas para no perder su calor.

  • Adventicia: es la capa más externa y por allí se desplazan los estímulos nerviosos.

Cuáles son las venas que vemos

El sistema venoso se divide en dos: el profundo y el superficial.

  • Sistema venoso profundo: es el que se encarga de transportar la mayor cantidad de sangre venosa, ya que supera el 90 % del total. Estas venas están pegadas a los músculos, quienes las comprimen y se encargan, de esa manera, de retornar la sangre al corazón.

  • Sistema venoso superficial: son las que podemos ver y palpar. Llevan entre el 5 y el 10 % del volumen de retorno venoso.

Posiciones que dificultan nuestra circulación

Muchas veces no tenemos conciencia de que algo tan simple y natural para los seres humanos como lo es estar de pie, es tan contraproducente para nuestro cuerpo. Nuestro origen es de cuadrúpedos, o sea de animales que se manejan en cuatro extremidades. Sin embargo, el ser humano eligió ser bípedo, y su circulación no está preparada para eso.

Nuestro cuerpo debe hacer circular la sangre desde los pies hasta el corazón, y sin dudas que esto se hace más complicado al estar de pie. Cuando uno se encuentra en posición horizontal, sea recostado o por ejemplo nadando, la circulación se torna mucho más fácil para nuestro cuerpo.

Lo más desfavorable es cuando uno está de pie quieto, o sentado con sus pies sin movimiento. La sangre debe volver al corazón contra la gravedad, y en algunas personas esto puede provocar molestias o inflamación.

Cómo mantener nuestras venas en buen estado

  • Nuestras venas necesitan de una alimentación saludable, que no tenga exceso de calorías o sal para poder cumplir bien con su tarea, así como también el practicar ejercicio de manera diaria y mantener un peso apropiado para el cuerpo. Es recomendable realizar actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta, en lugar de actividades físicas con mucha sobrecarga de peso.

  • Si no eres fanático del ejercicio, puedes probar elevar tus piernas. Lo puedes hacer mientras lees un libro, o miras televisión, manteniéndolas arriba con almohadas o un taburete. Al hacerlo, se alivia el trabajo de las venas de luchar contra la gravedad al estar sentado o de pie.

  • Si tienes várices, que son provocadas por venas abultadas cuyas válvulas se debilitan, puedes encontrar en este artículo de Genial, algunos tips para poder deshacerte de ellas.

¿Te preocupa mantener tu cuerpo saludable? ¿Qué haces para lograrlo?

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