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Si puedes hacer estos 5 movimientos significa que tienes una elasticidad superior a la normal

Hay personas que tienen cierta habilidad para mover sus articulaciones libremente porque su rango de movimiento supera al normal. En términos más sencillos, tienen mayor elasticidad y, por tanto, son mucho más flexibles que el resto de los mortales. A dicha habilidad se la conoce como hiperlaxitud, y puede ser una increíble aliada para los artistas y algunos deportistas.

Genial.guru quiere ponerte a prueba con una serie de ejercicios para que averigües si tu elasticidad es superior a la normal.

Test de Beighton

El test de Beighton es una prueba médica que permite determinar qué tanta elasticidad posee una persona, por lo que siempre es mejor que todos estos ejercicios los califique un especialista. El test consiste en realizar 5 maniobras, las cuales llevan al límite la flexibilidad de las articulaciones. Estos movimientos son calificados por el especialista en una escala del 1 al 9, y se suma un punto por cada lado del cuerpo; es decir, mano izquierda y mano derecha corresponden a dos puntos si la maniobra puede realizarse adecuadamente en ambas.

Beighton, quien terminó por desarrollar esta prueba, considera que una persona con 4 o más puntos tiene hiperlaxitud. Sin embargo, aunque su puntuación es muy útil, tiene algunas deficiencias. Por ejemplo, no indica el grado de hiperlaxitud, sino que muestra cómo está distribuida en el cuerpo. Además, no incluye otras articulaciones como hombros y tobillos.

Maniobra 1: hiperextensión de los codos (más de 10°)

Se trata de extender el brazo lo más que puedas. Si doblas la muñeca hacia afuera será más fácil extenderlo. Si el ángulo formado por la extremidad baja a 10° o más, es un punto. Haz el intento con cada brazo, y recuerda sumar un punto por cada uno.

Maniobra 2: aposición del pulgar al antebrazo

Coloca tu brazo en un ángulo de 90º, flexiona la muñeca hacia adentro, extiende tu dedo pulgar y, con ayuda de tu mano contraria, jálalo en dirección a tu antebrazo, hasta lograr tocarlo. Si lo consigues, suma un punto más por cada pulgar.

Maniobra 3: dorsiflexión del quinto dedo a más de 90°

Hay dos versiones de esta maniobra. Con respecto a la primera, coloca la palma de tu mano viendo hacia arriba y toma tu dedo meñique con los dedos de la mano contraria a la que estás usando, jalándolo hacia abajo. La segunda versión consiste en hacer lo mismo, pero con todos los dedos de tu mano. Hay que repetir el procedimiento por cada mano y sumar un punto por cada una si tus dedos pueden flexionarse en un rango mayor a 90°.

Maniobra 4: hiperextensión de las rodillas (más de 10°)

De pie, recarga todo tu peso en una sola pierna y trata de llevar tu rodilla hacia atrás (lo contrario a flexionarla) lo más que puedas para extender toda la pierna. Repite el procedimiento para ambas extremidades sumando un punto por cada una de ellas si la flexión de tus rodillas es mayor a 10°.

Maniobra 5: tocar el suelo con las palmas de las manos

De pie, junta ambas piernas. Con los pies firmemente en el suelo y sin flexionar las rodillas, trata de tocar el piso con las palmas de tus manos. Si lo consigues, suma un punto más por cada una.

Si obtuviste más de 4 puntos

Si sumaste más de 4 puntos en el test anterior, eso significa que podrías padecer el síndrome de hiperlaxitud articular, un padecimiento derivado de la elasticidad que se presenta por anomalías en las fibras de colágeno y otras proteínas del tejido conectivo, que es el encargado de darles resistencia y fortaleza a los músculos, tendones, cartílagos y otros elementos. Sin embargo, es imposible afirmar que lo padeces sin que un médico lo diagnostique con precisión.

Aunque el también conocido como síndrome de hipermovilidad benigno no es dañino por sí solo y se puede vivir con él, sí puede traer consigo algunas complicaciones como luxaciones articulares, tendinitis, capsulitis, esguinces, lumbalgias, escoliosis, pie plano, artrosis de rodilla, varices, hernias e incluso ansiedad y depresión.

Para evitarlo se recomienda tomar algunas medidas:

  • Hacer ejercicios de relajación como el yoga.

  • Evitar deportes extremos o de contacto directo.

  • Hacer ejercicios de fortalecimiento muscular (poca carga), y, de preferencia, isométricos.

  • Estirar la musculatura.

  • Evitar la sobrecarga de las articulaciones.

  • Evitar el sedentarismo.

Si obtuviste menos de 4 puntos

No tener una flexibilidad superior a la normal tampoco es para nada perjudicial; por el contrario, significa que estás en perfecta condición para realizar cualquier deporte o actividad. Aunque, si por algún motivo te gustaría aumentar tu flexibilidad, también existen algunos ejercicios que podrían ayudarte a conseguirlo si los realizas constantemente y con la aprobación médica:

  • Siéntate en el suelo con la pierna derecha estirada. Dobla la pierna izquierda y pásala por encima de la derecha. Pon el brazo izquierdo por encima de la rodilla flexionada y presiona con el codo para hacer una torsión de espalda. Repite con el otro lado.

  • Estira la pierna derecha y flexiona la izquierda llevando el pie hacia la ingle. Mantén el equilibrio e inclina el cuerpo hacia delante para intentar tocar los dedos de los pies. Cambia de pierna.

  • Recuéstate bocabajo y flexiona una pierna tomando el pie con la mano del mismo lado. Tira de ella lo más que puedas sin que tu muslo se despegue del suelo. Cambia de pierna.

  • Toma el pie por detrás y tira de él hasta que llegue a la cabeza o lo más que puedas. No hay que tensar la rodilla de la otra pierna para no quedar en hiperextensión, y deja el brazo libre estirado hacia delante para mantener el equilibrio.

  • Recuéstate bocabajo y estira una pierna. Encoge la otra agarrando la rodilla y llevándola hacia el pecho. La pierna estirada no debe levantarse del suelo. Cambia de extremidad.

  • Siéntate en el suelo. Abre las piernas lo más que puedas e inclina el torso hacia delante, sin doblar las rodillas. Estira los brazos e intenta bajar un poco más.

  • Haz zancadas con una pierna inclinada de tal modo que la rodilla quede en un ángulo en 90°. Con respecto a la otra extremidad, estírala toda hacia atrás. Apóyate en un sillón o silla si es necesario. Cambia de lado.

  • Recuéstate en el suelo bocarriba, con las rodillas flexionadas. Levanta la pelvis y el torso hasta los hombros. Estira los hombros hacia abajo para que queden bien apoyados en el suelo. Tu mirada debe estar siempre en dirección al techo, con las manos pegadas al suelo.

¿Cuál fue tu puntuación? ¿Qué maniobra te resultó más complicada? ¿Puedes o conoces a alguien que pueda hacer algún otro movimiento de flexibilidad que casi nadie puede realizar?