10 Consejos que podrían ayudar a disminuir los problemas de dicción de tu hijo

Los niños comienzan a explorar y a aprender el lenguaje entre los 2 y los 6 años, y en algunos casos, esto puede traer consigo diversos problemas de dicción, como la tartamudez o la dificultad de reproducir ciertas palabras y sonidos. Por esta razón, existen algunas prácticas que pueden ayudar a prevenir y a disminuir estas alteraciones, a la vez que mejoramos nuestra comunicación y confianza con nuestros hijos.

En Genial.guru te mostramos algunos consejos útiles y sencillos para mejorar las dificultades de dicción en los niños. Ante cualquier duda, o antes de implementar alguna técnica, consulta con un especialista cuál es la mejor opción para tu pequeño.

1. Leer algún cuento juntos o hablar

Destinar una parte del día para interactuar con el niño podría aportarle grandes beneficios para mejorar su dicción y aprender a conversar con normalidad. Se pueden dedicar 15 o 20 minutos diarios para leer un cuento juntos o conversar acerca de las tareas que haremos a lo largo del día. Esto hará que tu hijo se sienta más cómodo, y a la vez le demostrarás que disfrutas hablando con él.

2. Hacer burbujas de jabón o soplar

Los ejercicios para tratar un posible problema de dicción en los niños son más sencillos cuando se realizan mediante juegos divertidos. Por esta razón, para ayudar a ejercitar los órganos que intervienen en una buena pronunciación de los fonemas, se puede recurrir a actividades como hacer burbujas de jabón con un pompero o soplar una vela sin que esta llegue a apagarse.

3. Imitar y reproducir sonidos de un motor o de un coche

Dentro de los problemas de pronunciación de los niños, está la dificultad para vocalizar correctamente las palabras que contienen “r”. Es por ello que fomentando que el pequeño reproduzca sonidos de carros o motos mientras juega, lo ayudarás a ejercitar la pronunciación de las erres.

4. Practicar delante de un espejo

Aunque pueda parecer difícil de realizar, hacer que tu hijo practique delante de un espejo la manera de colocar la lengua en el sitio correcto pronunciando distintas palabras es un método muy positivo para mejorar su dicción. Realizando este ejercicio, se conseguirá que el niño aprenda a mover la lengua y que coloque los labios en la forma correcta para poder reproducir el sonido que desea.

5. Utilizar instrumentos musicales de viento

Al igual que el uso frecuente de popotes, tocar instrumentos musicales de viento es un ejercicio beneficioso para lograr una pronunciación correcta. Las armónicas, las flautas y los instrumentos infantiles son excelentes herramientas para que el niño descubra cómo utilizar los órganos que participan en el sistema de articulación y que les permiten desarrollar el lenguaje.

6. Practicar con juegos de palabras

Una actividad divertida y que podría ayudar notablemente a mejorar la pronunciación de los niños son los juegos de palabras con trabalenguas. Al pronunciar textos más complicados de lo normal, se estimula la correcta pronunciación y se corrigen deficiencias en el desarrollo lingüístico de los más pequeños.

7. Mantener el contacto visual mientras hablamos con ellos

Dentro de los hábitos más comunes y que podrían traer mayores beneficios para el buen habla de los niños, está el hecho de mantener el contacto visual con ellos mientras charlamos. Si nos paramos a prestar atención a lo que el pequeño nos quiere contar, de una manera tranquila y sin prisas, lo estaremos ayudando a mantener su propio ritmo para expresarse oralmente.

8. Repetir vocales y nombres en los dibujos

Las actividades que son divertidas para un niño se pueden aprovechar para ayudarlo a lograr una correcta vocalización y para hacer que se acostumbre a pronunciar las vocales y consonantes de elementos cotidianos. Por esta razón, el juego de nombrar dibujos con distintas pronunciaciones lo podría ayudar a familiarizarse con las letras y a mejorar su dicción.

9. Conversar mientras realizamos actividades

Mantener conversaciones diarias es beneficioso para mejorar la dicción de los niños. Sin embargo, se dan situaciones en las que no podemos concentrarnos en lo que ellos nos dicen, y esto puede tener consecuencias negativas sin que nos demos cuenta. Por esta razón, si demostramos que les estamos prestando atención mientras realizamos actividades como cocinar o conducir, se sentirán más cómodos para hablar con fluidez.

10. Usar popotes

Uno de los ejercicios diarios que un niño puede realizar sin apenas darse cuenta es hacer uso de los popotes en sus bebidas e incluso en distintos juegos. De esta manera, ejercitará la lengua sin esfuerzo y esto conducirá a una mejor pronunciación. Es aconsejable que esta pequeña actividad se realice al menos 10 veces por día.

¿Hay algún ejercicio o actividad que utilices para mejorar los problemas de habla de los niños?

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