6 Reglas que te salvarán la vida en caso de incendio en un lugar público

La convicción de que nada malo nos puede pasar a menudo hace que no estemos preparados para los problemas. Pero sería mejor reemplazar la esperanza de tener suerte por el conocimiento de las reglas y entrenamiento de las habilidades que serán útiles en una situación de emergencia.

Genial.guru aprendió de memoria las instrucciones emitidas por las instituciones que integran el sistema de emergencia estatal y las instrucciones claras de un bombero profesional sobre cómo comportarse si te enfrentas a una emergencia en un lugar público donde hay muchas personas y ahora queremos enseñártelas.

1. Averigua cuál de las salidas debes usar

Por lo tanto, si ves salir humo o llamas, sientes olor a quemado, escucha el alarma contra incendios y te das cuenta de que la gente sale del edificio, dirígete rápidamente a la salida principal, sal por el estacionamiento o cualquier otra salida, si estás seguro de que está abierta. Es mejor que no uses las escaleras: la salida a la calle a menudo está cerrada, te encontrarás atrapado. Si la multitud se dirige hacia allá, provocara una estampida, la escalera se llenará con productos venenosos de la combustión y no habrá forma de salir.

Si comienza el pánico y no puedes abandonar el edificio de inmediato, intenta alejarte de la multitud hacia cualquier espacio libre y observa cómo se mueve la gente que se dirige hacia las salidas de la escalera. Si no hay un atasco en la entrada, entonces la salida está abierta, sigue a los demás.

Presta atención a la zona de aparcamiento. El estacionamiento es otro compartimento contra incendios (parte del edificio, separado de otras partes por paredes contra incendios), sus salidas de emergencia y salidas para automóviles conducen directamente a la calle y no están conectadas a la parte aérea del edificio. No uses el auto, ve a pie.

En ningún caso debes utilizar los ascensores.

2. Sigue las reglas de conducta en la multitud

Si estás en una multitud, muévete en la misma dirección a la corriente principal de personas. Cruza los brazos sobre el pecho, coloca los codos hacia delante y sostén los hombros con las manos: esto te dará la oportunidad de respirar en la estampida.

Si tienes un bebé, tómalo en tus brazos. La mejor postura es un “paracaídas de reserva”: sus brazos abrazan tu cuello, las piernas están en tu cintura. Si estás con otro adulto, él debe apoyarse contra tu espalda, sujetando tu cinturón o colocando sus brazos alrededor de tu cintura. En casos extremos, encadenen los codos. Si se perdieron, no te detengas y no te resistas a la corriente de la multitud, se reunirán afuera.

Evita cuidadosamente los obstáculos como esquinas o columnas intentando detectarlas con anticipación.

Si te caes, agarra con firmeza a la persona más cercana por las piernas o la ropa y levántate del suelo.

3. En circunstancias extremas, dirígete al baño

Si no lograste salir, usa el baño. Deja tu ropa en la manija de la puerta de la entrada: ata la bufanda o cuelga la chaqueta. Para los bomberos, esta es una señal de que hay alguien dentro.

Luego abre los grifos, moja la ropa y todas las cosas con las que puedes tapar las ranuras de la puerta. Humedécelas sin parar con agua y espera a los bomberos.

4. Usa las ventanas de forma correcta

Tiene sentido utilizar las ventanas como una salida si no estás más alto del tercer piso de un edificio con una altura de techo de hasta 3 metros o el segundo piso en un centro comercial. Un salto desde la altura de más de 5 m es muy peligroso, pero hasta 9 m, la probabilidad de sobrevivir es bastante alta. Si es más alto — no hay ninguna posibilidad.

Tiene sentido saltar desde la ventana del tercer piso (segundo en el centro comercial) si eres un adulto sano. Hay mucha probabilidad de que te fractures las piernas, pero permanecerás con vida. Los niños, los ancianos y las mujeres embarazadas no sobrevivirán tal salto. No debes ayudarles a saltar.

Si vas a saltar, lo mejor es acortar la distancia al suelo y colgarse con los brazos extendidos en el alféizar de la ventana, mantener las piernas semiflexionadas e intentar caer de lado después de tocar el suelo. Si caes sobre un trozo de tela extendida debajo, trata de caer de espaldas, no de piernas.

Si tienes una caja de ventilación debajo, muévete para que la trayectoria de tu caída no se cruce con ella.

Si estás en el tercer piso (segundo piso en el centro comercial):

  • Intenta llamar la atención agitando la ropa de color claro. No abras la ventana si en el interior se puede respirar. Una ventana abierta aumentará la succión del aire y la habitación se llenará rápidamente de humo y productos de la combustión. La llama se extiende con mucha velocidad hacia los espacios abiertos.
  • En una habitación llena de humo, es mejor que te asomes por la ventana tanto como sea posible, y si tiene un alféizar ancho, entonces siéntate en el exterior y espera a que te ayuden.

5. En una habitación llena de humo, navega por las paredes

En la mayoría de los casos, durante los incendios, las personas no mueren por el fuego, sino por el humo saturado con gases venenosos de la combustión. La primera regla para salir de una habitación en llamas o llena de humo es aplicar un paño húmedo en la cara que te servirá de filtro. Si no hay agua a mano, orina sobre la ropa (bufanda, blusa, dobladillo de falda) y respira a través de ella. Enseña a los niños que en esta situación no es nada vergonzoso. Puede salvarte la vida.

En una habitación llena de humo, dirígete a la salida guiándote por las paredes, para no perder la orientación. Muévete arrastrando o agachándote, ya que el humo sube y al nivel del piso podrás respirar con más facilidad.

6. Si tu ropa está en llamas, tírate al suelo y rueda

Si tu ropa está en llamas, en ningún caso debes correr, ya que el fuego se extenderá aún más rápido. Observa la regla de “parar, caer, rodar”. La posición horizontal mantendrá a salvo la cabeza y el cabello, ya que la llama siempre va subiendo y rodar en el suelo la extinguirá rápidamente. Si está ardiendo la ropa de otra persona, hay que taparla con algo grueso, como una alfombra o un abrigo.

¿Conoces las reglas de comportamiento en situaciones de emergencia? ¿Las enseñas a tus hijos?

Ilustrado por Natalia Breeva para Genial.guru
Compartir este artículo