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9 Diferencias entre cosas baratas y caras de las que no te contarán en una tienda

El precio no siempre es un indicador de calidad. Especialmente cuando se trata de comprar ropa. A veces, los artículos del mercado masivo se pueden usar durante años y los artículos de una tienda cara se deterioran después del tercer lavado. Para no tragar el anzuelo de los fabricantes deshonestos, hay que conocer sus trucos. Y nuestro artículo te ayudará con eso.

A Genial.guru le encanta ir de compras, por eso hemos compilado una lista de verificación que te ayudará a distinguir un artículo caro de uno barato antes de comprarlo.

1. Sostén la prenda en tus manos

Al elegir prendas, intenta centrarte en la densidad y el peso. Los tecnólogos de la industria de la confección utilizan el término “densidad de superficie”: en términos más simples, cuántos gramos pesa un metro cuadrado de tela. Cuanto mayor sea este indicador, tanto más cara será la tela.

No necesitas instrumentos especiales para medir la densidad. Sostén el artículo en tu mano y evalúa su densidad. El material demasiado delgado y suelto se rasgará y se estirará rápidamente en los lugares donde la figura sobresale. Otra forma de probar la calidad es mirar la ropa a trasluz. La transparencia desigual es un signo de mal tejido.

2. Mira el forro

En las prendas bien confeccionadas, el patrón debe coincidir en las costuras. Si no coincide, el fabricante decidió ahorrar dinero. Esto se aplica no solo a la parte frontal del producto, sino también al forro.

Para que la prenda te quede bien, la tela del forro debe ser densa pero suave. Si el artículo está cosido con telas elásticas, como jersey, guipur, terciopelo, entonces su forro debe ser elástico. Por el contrario, para un tejido no elástico como la lana o el algodón, el forro debe ser el correspondiente.

3. Frota la tela

Las bolitas de tela estropean la apariencia de la tela. La mayoría de las veces se forman en materiales sintéticos, materiales con fibras cortas, una mezcla de tejidos sintéticos y naturales y prendas de punto.

Primero que nada, mira la composición. Cuanto más sintéticos contenga la tela (poliéster, elastano, acrílico, poliamida, nailon), tanto antes se cubrirá con bolitas. En la ropa de lana, las bolitas aparecen rápidamente y desaparecen por sí solas con el tiempo. Para comprender si aparecerán o no hay que frotar intensamente un trozo de tela entre sí: el material de baja calidad comenzará a llenarse de bolitas de inmediato.

4. Mira dentro de los bolsillos

Antes de enviar el artículo a la tienda, un fabricante de buena fe cose los bolsillos laterales de las chaquetas y los abrigos. Esto se hace para asegurar que el producto no pierda su presentación. Los bolsillos cocidos no se estiran ni se abultan debido a las numerosas veces que la prenda es probada. La abertura en la parte inferior de la espalda de un abrigo o chaqueta se cose por la misma razón. Y si después de la compra no tienes que abrir los bolsillos, esta abertura sí debe descoserse sin falta.

5. Lleva un pañuelo contigo

La ropa mal teñida arruinará no solo otras prendas, sino también tu piel. Los jeans pecan especialmente de hacerlo. Basta con sudar un poco o quedar atrapado en la lluvia y las piernas color pitufo están garantizadas. Para evitar que esto suceda, descubre de antemano si la tela se desteñirá o no. Toma un pañuelo blanco húmedo o una servilleta humedecida y frota la tela. Si el pañuelo se colorea, entonces, por desgracia, la prenda se desteñirá.

6. Mira los accesorios más de cerca

Los accesorios de mala calidad son otra forma de ahorrar dinero. Botones de plástico o teñidos de metal en la ropa, cremalleras de plástico o hilos que sobresalen delatan a un mal fabricante. En una tienda, una prenda bien hecha debe tener la cremallera cerrada. En pantalones, faldas y vestidos, generalmente se oculta o se cubre con una barra que protege los dientes de daños. Los bucles de los botones deben estar bien trabajados y cortados, y debe haber un botón de repuesto en el kit.

Sin embargo, si has optado por productos con botones de plástico, en primer lugar, no deben ser demasiado delgados y, en segundo lugar, deben combinar en tono con la tela.

7. Huele la tela

¿Has notado que algunas tiendas de consumo masivo, y especialmente las tiendas de segunda mano, huelen de una manera especial? Eso es formaldehído. Es un gas orgánico con un olor acre y desagradable. Con su ayuda desinfectan la ropa y previenen la aparición de moho en las cosas. Grandes cantidades de formaldehído son peligrosas y causan alergias. Pero no hay por qué entrar en pánico: el gas desaparece después de varios lavados.

Por lo tanto, la ropa no solo debe tocarse y medirse, sino también olerse. Los artículos de calidad no deben tener un olor acre. Por lo general, huelen a algo neutro o a un perfume suave.

8. Mira las costuras

Después de frotar la tela, mirarla a trasluz y olerla, es hora de probártela. Si las perneras de los pantalones o jeans están torcidas o la costura debajo de la rodilla es desigual, tienes una prenda mal hecha frente a ti. Hay dos motivos: corte o montaje incorrecto del producto. Esto no solo trae inconvenientes, sino que también dobla las piernas visualmente y les da un volumen extra. Puedes arreglar el defecto con la ayuda de un costurero.

9. Préndela fuego

A veces, un fabricante de ropa oculta la composición y, en lugar de 100 % algodón, el comprador obtiene una mezcla de algodón y poliéster. Para determinar la composición de un tejido no es necesario llevarlo a un laboratorio para examinarlo. Esto se puede hacer en casa.

Toma el trozo de tela que vino con el botón de repuesto, o saca con cuidado un hilo de la prenda y préndele fuego.

  • El lino y el algodón se queman igual. Tienen un alto porcentaje de celulosa, por lo que al quemarse, la tela huele a papel quemado. Las fibras se queman brillante y rápidamente, dejando una pequeña cantidad de humo blanco.

  • La viscosa está hecha de madera natural mediante un método químico. Se quema rápidamente, huele a papel quemado y deja cenizas y humo gris.

  • La lana y la seda huelen a pelo o plumas quemadas. Se queman lentamente, las fibras se enrollan y se apagan rápidamente.

  • El acrílico se quema con una llama amarilla brillante con pequeños destellos. Y después de enfriarse se forma una bola densa.

  • Las fibras de acetato (sintéticas) arden con una llama amarilla con un marcado olor a vinagre.

  • El tereftalato artificial se quema con un color amarillo pálido que desprende hollín negro. Después de la combustión, se forma una densa bola negra.

Recomendamos encarecidamente no realizar esta prueba dentro de una tienda.

¿Cuáles son los criterios que sigues tú para elegir ropa?

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