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Los empleados de un zoológico tienen algo que decir y publicaron un contundente mensaje para aquellos que adoran observar a los animales

¿Qué llevas contigo cuando planeas un viaje al zoológico? Un poco de agua, en caso de que el día sea caluroso. Un teléfono con una cámara para capturar la cara gracioso del orangután. Un pedazo de pan para alimentar a los patos y una manzana para alimentar a la llama. Bueno, por supuesto, un poco de dinero en caso de que quieras comprar palomitas de maíz o un lindo imán de jirafa. Estamos seguros de que no todos nuestros lectores notaron el error en esta lista, ¿y tú?

Recientemente, se produjo un caso en un zoológico de Rusia que obligó a la administración a dirigirse una vez más a los visitantes y recordarles las importantes reglas para la observación de los animales. Genial.guru no quiere que los animales sufran, por lo que comparte esta carta con sus lectores.

Hoy, nosotros, los empleados del zoológico, queremos escribir una reseña sobre las personas que erróneamente creen que este establecimiento es un lugar donde los animales tienen entretener a los visitantes

Ellos intentan provocar una reacción en los animales de varias maneras: gritando, golpeando el vidrio, tratando de alimentarlos.

Hoy, nuestra osa Jarchana estaba secándose después de nadar en la piscina. En ese momento, todos la miraban y esperaban el próximo chapuzón, pero la pequeña no se precipitó al agua: se echó a tomar el sol. De repente, una visitante le arrojó un vaso de helado, y Jarchana inmediatamente saltó ante los gritos entusiastas de la multitud. Los niños comenzaron a agradecerle alegremente a la mujer y le pidieron que lanzara algo más.

Los empleados notaron esta violación a las reglas y trataron de explicar que tal comportamiento puede tener consecuencias trágicas.

Las respuestas a nuestros comentarios fueron: “Los niños esperaron bajo el sol durante una hora a que la osa saltara, ¡pero ella no quería!”, “¿Por qué deberíamos esperar tanto a que comience a nadar?”, “Los osos comen nieve, ¿por qué no puede ella comer helado?”.

Estimados visitantes, el zoológico presenta una oportunidad para observar a los habitantes únicos de nuestro planeta: para considerar su apariencia, hábitos y cómo se relacionan entre ellos mismos. Pero los animales no le deben nada a nadie: es posible que no les presten atención, se recuesten a descansar o se escondan en su casita si están cansados. Les solicitamos cordialmente no estresar a los animales, sin importar cuánto deseen conocerlos mejor.

¡También les recordamos que alimentar a los animales en el zoológico está estrictamente prohibido!

Los especialistas diseñan cuidadosamente la dieta de los habitantes del zoológico y nuestros animales reciben diariamente todos los alimentos necesarios. Todo lo que comen en exceso de la norma, ya sea hierba o un trozo de manzana, puede afectar negativamente su salud. Recibimos varios miles de personas al día. Si cada uno de ellos le da al animal un vaso de helado, esto conducirá a un vólvulo en el intestino o una detención en la actividad intestinal.

A veces, los animales pueden manipular a los visitantes pidiéndoles comida. Pero no olviden que ellos, como sus hijos al comer demasiados dulces, desconocen las consecuencias de comer en exceso. Un padre no permitirá que su hijo coma en su propio perjuicio. Cuidamos a los animales como a nuestros hijos y tratamos de protegerlos.

Desafortunadamente, no todo futuro visitante podrá leer este artículo, por eso les pedimos compartir y comentar sobre este artículo a aquellas personas que, por falta de conocimiento o por otras razones, les dan comida a los animales.

¿Alguna vez has llamado la atención de los visitantes que trataron de alimentar a los animales en el zoológico? Si es así, ¿cómo reaccionaron los infractores?