11 Reglas de la crianza de los niños en los países nórdicos que demuestran por qué los escandinavos son tan avanzados

Cada cultura tiene diferentes metodologías y técnicas que vale la pena que otra gente las conozca. En las cuestiones educativas, los escandinavos están por delante del resto. Los hijos son obedientes y los padres se encuentran relajados. Sus prioridades y valores, comenzando con los paseos familiares bajo cualquier clima y terminando con las tareas escolares moderadas, hacen felices a los niños y les brindan la oportunidad de disfrutar el momento presente de la vida.

En Genial.guru hemos recopilado las reglas más notables y útiles para la crianza de los niños que puedes poner en práctica fácilmente.

1. No es necesario centrarse demasiado en las actividades de desarrollo

Los residentes de Escandinavia se adhieren a las tácticas de la “paternidad relajada”. Esto significa que no están obsesionados con las actividades de desarrollo, los talleres y las clases, no intentan enseñar a los niños la alfabetización china y la natación sincronizada al mismo tiempo. Para ellos, el contacto personal con el niño es más importante. De acuerdo con su filosofía, los niños deben tener tiempo para la ociosidad, cuando solo tienen que estar relajados y jugar. En su opinión, esto ayuda a desarrollar las habilidades importantes, enseña a manejar las emociones y fomenta la imaginación del niño.

2. No hay que comprar muchos juguetes

Las madres y los padres escandinavos creen que cuando el niño tiene una gran cantidad de juguetes, está más distraído y menos concentrado. En cambio, una pequeña cantidad de juguetes infantiles le da al pequeño la oportunidad de aplicar la fantasía y aprender a apreciar lo que tiene.

3. Anima a tu hijo a expresarse

En un parque infantil, nunca escucharás el grito “¡No vayas allí que te vas a ensuciar!”. Por el contrario, los padres alientan cualquier aspiración del niño de expresarse, por más que eso implique tocar una piedra sucia o saltar en un charco de lluvia, tales actividades son bienvenidas. Los niños pueden jugar como quieran, sin moralizar. Si el pequeño volvió de un paseo con ropa limpia, significa que no se divirtió en absoluto, dicen los escandinavos.

4. Incúlcale al niño el amor por la naturaleza

En idioma noruego, incluso existe un término especial, “friluftsliv”, que significa “vida al aire libre”, es decir, la unión con la naturaleza, la capacidad de disminuir la velocidad y contemplar la belleza circundante. Hoy en día, esta palabra denota toda una filosofía y está firmemente enraizada en su cultura. Los científicos dicen que este enfoque de la vida ayuda a minimizar el estrés, mejorar las relaciones familiares e incluso aumentar el nivel de endorfinas responsables de la felicidad.

Al mismo tiempo, Escandinavia tiene un clima duro y rara vez hay buen tiempo. Por lo tanto, los escandinavos no temen a las bajas temperaturas, solo se abrigan de manera adecuada y creen firmemente que el mal tiempo ayuda a que el sistema inmunológico del niño se vuelva más fuerte y resistente a los virus.

5. No te olvides del rol paterno en la familia

Los papás no solo participan en la vida del niño sino que asumen la mayoría de los deberes diarios. Todo esto comenzó con programas gubernamentales que alientan a los padres a irse de baja por paternidad. La licencia por paternidad en Noruega es aproximadamente de seis meses, en Dinamarca son cuatro meses, en Suecia son tres meses, y todas totalmente pagadas. Tales condiciones alientan a los padres a pasar más tiempo con sus hijos. Como resultado, participan activamente en la vida de los niños y las responsabilidades no se dividen entre los padres según los principios patriarcales.

6. Se aprecia el deporte y no tanto la competición por conseguir las medallas

El amor a la actividad física se inculca desde la infancia. No evalúan los resultados, no controlan la “predisposición” del niño para un deporte en particular. Si a una niña con sobrepeso le gusta hacer gimnasia, ni los padres ni los entrenadores le dirán ni una palabra en contra de eso.

7. Olvídate del castigo físico

En el año 1979 Suecia se convirtió en el primer país del mundo donde los castigos corporales a los niños estaban oficialmente prohibidos tanto en la escuela como en el hogar. Todos los desacuerdos se deciden por medio de conversaciones y explicaciones.

Por ejemplo, si en la calle alguien ve que un padre da unas nalgadas a su hijo, llamará inmediatamente a la policía. En este caso, el niño puede ser transferido a otra familia, y su padre puede ser puesto en una celda de detención preliminar para luego abrir el caso criminal. Si se demuestra el hecho de que el niño fue golpeado durande un largo lapso de tiempo por parte de su padre, entonces el responsable será encarcelado por un período de un año y medio.

8. No te apoyes en los estereotipos de género

Cuando nace un bebé no se le compran cosas de color azul o rosa. Los padres prefieren vestir a sus niños con ropa de colores neutros. Esta es una idea muy práctica, ya que las cosas de colores neutros pueden usarse para los hermanitos pequeños.

Además de la ropa, los juguetes también se compran independientemente del género del niño, no se les impone ningún rol estereotipado. También tienen jardines de infantes neutrales al género, donde los niños no están divididos y solamente se los llaman por sus nombres.

9. Enseña a tu hijo a amar su propio cuerpo

Las mamás y los papás en Escandinavia permiten que sus niños corran desnudos, por ejemplo, en el patio trasero de la casa e, incluso, bajo un clima que no es del todo favorable. Los padres tratan de no fomentar la idea de que la desnudez es vergonzosa, por el contrario, alientan el interés del niño en explorar su propio cuerpo, sus diferencias con los demás, para que luego el niño no tenga complejos a la hora de desvestirse en algún lugar público como una piscina, sauna o playa.

10. Fomenta el sentido de la independencia en el niño

Los escandinavos prefieren brindar libertad a sus hijos: desde los juegos en solitario hasta las caminatas. Los niños pueden hacer pequeñas tareas domésticas, como lavar los platos. Sí, el niño probablemente no lo hará tan bien como lo hace la madre, pero lo hará él mismo, que es lo más importante. La libertad y la confianza de parte de los padres hacen surgir un sentido de responsabilidad en el niño.

11. Incúlcale al niño los hábitos para el cuidado de la dentadura

Aquí, los escandinavos se distinguieron por un enfoque pragmático: cuanto más saludables son los dientes en la infancia, menos dinero tendrán que gastar en ellos en la edad adulta.

Así, en Suecia, se desarrollan programas estatales especiales para el cuidado dental de los niños; se inventan diferentes tipos de “juegos” para que el pequeño pueda tratar los dientes sin miedo y los padres hacen todo lo posible para que su niño los cuide adecuadamente.

¿Qué métodos de educación escandinava te gustaría aplicar en nuestra cultura?

Imagen de portada eastnews
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