Genial
Genial

12 Mitos sobre el cuidado de los hijos que hay que dejar de lado

Así como no existen padres perfectos, tampoco existe una crianza perfecta. Los hijos no vienen con un manual de instrucciones, por lo que es imposible predecir si la forma de educarlos puede ayudarlos a desarrollarse completamente en la infancia y la adolescencia. Es por eso que existen muchos mitos y creencias relacionados con su educación y que, en muchas ocasiones, no cuentan con un sustento científico que avale su efectividad a corto y largo plazo.

Genial.guru investigó los diversos consejos sobre la crianza de los hijos que muchas personas suelen repetir, pero que, en realidad, no resultan efectivos.

1. “Hay que pegarle o gritarle al niño para demostrar autoridad”

El castigo físico es un método de crianza que todavía sigue arraigado en muchas comunidades. Sin embargo, no resulta efectivo y puede provocar traumas en los hijos. Este tipo de disciplina solo lleva a aumentar la diferencia entre niños y adultos, y hace que estos últimos actúen de jueces para establecer las normas sin posibilidad de abrir espacio al diálogo.

Además del castigo físico, también está el verbal: los padres tienden a usar palabras fuertes o a alzar la voz como una forma de disciplinar a sus hijos. Pero esto, en vez de ayudarlos a mejorar su comportamiento, solo lo empeora y les genera problemas de conducta con el paso del tiempo.

2. “Los padres deben ser los mejores amigos de sus hijos”

Si bien las disciplinas autoritarias de castigo físico y verbal no tienen buenos resultados, tampoco es bueno ser demasiado permisivo con los hijos hasta el punto de no hacerlos respetar las reglas. Los padres deben ser percibidos como “modelos” para sus hijos, por lo que es necesario que los eduquen de forma tal que aprendan a seguir las normas y que les inculquen valores que los ayuden a convivir en sociedad.

3. “Hacer comparaciones entre hermanos permite que uno de ellos pueda mejorar su actitud o su desempeño”

Muchas veces, los padres creen que un niño disciplinado y con buenas calificaciones tiene más chances de triunfar en el futuro. Y al prestarle más atención al hijo que demuestra esas cualidades y señalarlo ante los demás como un ejemplo a seguir, solo se fomenta la rivalidad y la diferencia entre los hermanos, lo que hace que se desarrollen problemas de conducta y conflictos familiares a futuro.

Si bien es difícil evitar las comparaciones, es recomendable asumir que cada hijo tiene sus propias diferencias, y que no siempre uno logra el éxito siendo el mejor alumno de la escuela. En estos casos, lo mejor es apreciar las fortalezas de cada uno y no compararlos directamente.

4. “Los buenos padres crían a hijos exitosos”

Existen padres que, para estimular a sus hijos a ser exitosos, los inscriben en muchas actividades extraescolares que les permitan pulir sus habilidades. Pero la obsesión por tener niños exitosos y que solo cosechen logros en cada cosa que hagan solo contribuye a crear niños infelices que terminen cumpliendo con las expectativas de los padres sin satisfacer sus propios deseos.

En cuanto al ámbito escolar, los estudiantes que son forzados a mostrar un buen desempeño y que se desenvuelven en ambientes educativos donde se privilegia la competencia con los otros pueden sufrir de fatiga y frustración por no alcanzar las expectativas. En estos casos, lo ideal es poder identificar las señales y establecer pautas para apreciar la superación personal de cada uno.

5. “Debemos escondernos de nuestros hijos para que no nos vean llorar”

Muchas veces, los padres pretenden dar una imagen de perfección y evitan, a toda costa, mostrarse vulnerables frente a ellos. Sin embargo, es necesario que los niños sepan que los adultos también tienen sus momentos de apatía o tristeza. Ningún sentimiento debería ser menospreciado, sino más bien canalizado para que los hijos no los oculten cuando pasen por alguna crisis en ciertos momentos de su vida.

6. “Ocupar a los hijos en muchas actividades los ayudará en su educación”

Si bien las actividades extracurriculares pueden ayudar a los hijos a desarrollar capacidades de liderazgo y sociabilización, la sobrecarga de tareas también puede contribuir al bajo rendimiento académico. Esto se da especialmente en aquellos jóvenes que se encuentran en los últimos años de colegio y poseen responsabilidades familiares.

Durante la infancia, muchos padres anotan a sus hijos en varios cursos o talleres fuera de la escuela que, a la larga, podrían ocasionarles estrés y ansiedad. Los niños necesitan tiempo para jugar o relajarse después de sus estudios. Por lo tanto, si se niegan a asistir a una actividad, lo recomendable es hablar sobre ella y analizar la posibilidad de dejarla o de establecer prioridades.

7. “Dormir con los padres les aporta seguridad”

Si bien esta práctica depende de cada familia, existen algunas ventajas e inconvenientes que se relacionan con el estilo de vida o con la salud de los padres. Se cree que el colecho ayuda a sincronizar los ciclos de sueño. Pero, si existen otros factores como la posición del bebé al dormir o la salud de los padres, lo recomendable sería probar otras alternativas, como dormir al hijo en una cuna.

Algunos estudios sugieren que los bebés que duermen con sus padres podrían tener dificultades para dormir. Pero esto, más que nada, puede deberse a algunas inseguridades que posee el niño con su madre y a las dificultades para conciliar el sueño por cuenta propia. En este caso, sería mejor consultar con un especialista y analizar los pros y contras del colecho.

8. “No hay que cargar mucho al niño o se malacostumbrará”

Biológicamente, el humano es completamente vulnerable en sus primeros meses de vida. Es por eso que necesita apegarse a su madre para sentirse seguro y protegido contra cualquier amenaza. El contacto permite un buen desarrollo del bebé y también lo ayuda a identificar a sus progenitores entre los demás.

9. “Hay que forzarlos a dejar el chupón”

El uso prolongado del chupón puede causar deformaciones en los dientes y dependencia, por lo que los médicos recomiendan sacárselo a partir del año de edad e, incluso, evitar su uso durante los primeros 15 días de vida. En ocasiones, este proceso de abandono puede causarle muchos traumas al bebé, y más si los padres pierden la paciencia o lo fuerzan a dejar de usarlo.

En estos casos, lo ideal sería que cada niño pueda dejar el chupón por su cuenta. Algunos lo consiguen, pero a otros les cuesta desprenderse de él. Si pasa eso, se puede optar por explicarle por qué ya no debería usarlo o elogiarlo si adopta comportamientos de un niño mayor. También se puede sustituir el chupón por un vaso para sorber, porque ayudaría a mejorar la coordinación entre la vista y la mano, poniendo fin al hábito del uso del chupón.

10. “Hay que ponerle mucho abrigo para que no se resfríe”

El problema de abrigar a los bebés en exceso es que pueden tener fiebre debido a que no son capaces de regular su temperatura corporal. También ocurre si se los mantiene en ambientes muy calurosos. En estos casos, lo recomendable es que solo lleven una prenda de ropa más que los adultos y, en caso de que tengan fiebre, proceder a sacarles el abrigo para ayudarlos a disminuir la temperatura.

11. “El andador ayudará a caminar a tu bebé”

Muchos padres usan los andadores para evitar que su bebé choque contra la pared o con algún mueble mientras pasean por distintos lugares de la casa. Pero este juguete le impide tomar algún objeto que pueda interesarle, o incluso gatear. El gateo es bueno para fortalecer sus músculos y también facilita el proceso para aprender a caminar.

Otro problema que poseen los andadores es que aumentan los riesgos de accidentes que pueden lastimar al niño. Y al sacárselo, se le dificulta poder mantenerse de pie porque no encuentra ningún otro apoyo que lo ayude a caminar con seguridad. Lo ideal es que el propio bebé se desarrolle de forma natural y a su ritmo para aprender a sentarse, a gatear y a ponerse de pie.

12. “Andar descalzo provoca resfríos y catarros”

Los virus no entran por los pies, como piensan muchas personas, por lo que no pasa nada si los niños andan descalzos. Las enfermedades como el resfrío se propagan por el contacto con la saliva que se expulsa al hablar o estornudar. Tampoco está demostrado científicamente que el enfriamiento de los pies o de otras partes del cuerpo provoque catarro. Así es que lo recomendable es mantener buenos hábitos de higiene para prevenir los contagios.

¿Qué tipo de consejos te han dado para criar a tus hijos? ¿Qué métodos has probado para educar a tus niños y que tengan un correcto desarrollo?

Compartir este artículo