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7 Razones de por qué las fotos inofensivas de tus hijos en las redes sociales pueden perjudicarlos

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La mayoría de nosotros probablemente recordemos la época en la que había toda una preparación para la llegada de un fotógrafo infantil a una casa o al kinder: los niños se vestían especialmente y los tan esperados retratos se guardaban en un álbum familiar y solo se les mostraban a las personas más cercanas. Ahora, la vida en las redes sociales para muchos niños comienza incluso antes de que nazcan, con la publicación de las imágenes del ultrasonido en los muros de sus padres. Incluso ha aparecido un nuevo término: sharenting (de las palabras share — “compartir” y parenting — “criar”), que se refiere a los padres modernos que publican imágenes de literalmente cada paso del niño en las redes sociales. Sin embargo, este comportamiento no solo puede causar que tus amigos “dejen de seguirte”, también está lleno de consecuencias más serias.

Genial.guru no te dice que dejes de compartir las fotos de tus hijos, pero creemos que a veces vale la pena considerarlo dos veces antes de subir una foto de tu hijo a Instagram.

1. Los delincuentes pueden utilizar la información sobre los pasatiempos de tu hijo

A muchos padres les gusta hablar sobre los pasatiempos y los talleres a los que asisten sus hijos, compartir fotos de las clases, concursos y competencias. Especialmente si el niño ganó un premio. Pero si publicas este tipo de imágenes, es mejor hacer que la cuenta sea privada. Porque, al tener información sobre los pasatiempos de los niños, algunos sujetos pueden ganarse su confianza. Y si el niño tiene páginas en las redes sociales, el delincuente puede acercarse a é por Internet, comenzando un diálogo diciendo que también le gusta, por ejemplo, el fútbol o el ballet.

2. Los delincuentes pueden rastrear fácilmente la ubicación (y la ruta) de un niño por la geolocalización en las imágenes

No debes publicar datos sobre los lugares donde el niño pasa mucho tiempo. Por ejemplo, sobre su escuela, club deportivo o área de juegos. Al conocer la dirección, el delincuente puede armar la ruta del movimiento del niño o, por ejemplo, ir y recogerlo, presentándose como un amigo de la familia.

Se llevaron a cabo muchos experimentos sociales en los que los blogueros de video disfrazados de secuestradores intentaron ganarse la confianza de los niños y sacarlos del patio de juegos. Primero se acercaban a sus padres y les advertían sobre el experimento, y los padres manifestaban estar seguros de que su hijo sabía cómo comportarse en tales situaciones. Aseguraban al bloguero que su familia hablaba constantemente sobre este tema, pero luego veían con asombro que, después de unos minutos de conversación con el “secuestrador”, la mayoría de los niños aceptaron irse con él a una dirección desconocida.

3. Los estafadores pueden usar una foto de tu hijo triste para recolectar dinero

Según un estudio de Deborah Small, profesora de marketing de la Wharton School of Business (EE. UU.), estamos más dispuestos a donar dinero a una persona específica que, por ejemplo, a una organización benéfica. Ella afirma que para que la recaudación de dinero tenga éxito, debe apelar al corazón, no a la cabeza de las personas.

Desafortunadamente, los estafadores a menudo usan eso. Encuentran fotos de niños tristes o llorosos en las páginas de sus padres y recaudan dinero “para el tratamiento”. Y aunque en las redes sociales las recaudaciones de dinero se han vuelto más reguladas y ahora es más difícil toparse con estafadores, en lugares públicos hay personas que pasan varios años parados con la misma foto de un niño y recetas médicas falsas.

4. Un atacante podría obtener acceso a una cuenta

Cada segundo se roban alrededor de 95 contraseñas y cuentas en el mundo. A veces, el descuido de los usuarios ayuda a que suceda. Por ejemplo, para registrarse en diferentes cuentas, abrir una cuenta bancaria y hacer otras acciones, debes especificar la respuesta a una pregunta de seguridad. En la mayoría de los casos, preguntan lo mismo: el apellido de soltera de la madre, el nombre de la calle en la que vivías de niño, el apodo de la primera mascota. Si en el futuro alguien quiere hackear la cuenta de tu hijo, puede buscar respuestas a estas preguntas en tus páginas de las redes sociales.

Además, muchas personas ponen como contraseña los nombres de los niños o de las mascotas y sus fechas de nacimiento, por ejemplo, tomas2019, cosa que también pone en riesgo sus cuentas.

5. Las fotografías inofensivas de niños a medio vestir pueden no parecer así a los criminales

Hace unos años, la empresa australiana Office of the eSafety Commissioner, que se dedica a la seguridad en línea, descubrió un sitio para adultos con 45 millones de fotos de niños. Casi todas las fotos fueron tomadas por los delincuentes de páginas de acceso abierto: redes sociales y blogs de los padres (la mayoría eran fotos comunes de todos los días) y estaban acompañadas de comentarios indecentes.

Es raro que los padres publiquen fotos de niños pequeños completamente desnudos, pero a veces hay que pensar dos veces antes de publicar fotos del niño en la playa, en el parque acuático o en el patio de juegos.

6. Las fotos divertidas de los niños pueden convertirse en una causa de acoso escolar

La organización estadounidense de la lucha contra el bullying publicó una estadística que dice que el 70,6 % de los jóvenes fueron testigos de acoso en sus escuelas.

Los niños en edad escolar pueden ser crueles, especialmente en la adolescencia. Y las fotos encontradas en las redes sociales de un compañero de clase sentado en una bacinica o con la cara manchada con comida pueden ser una excelente razón para ridiculizar.

7. Las fotos de tus hijos pueden usarse con fines comerciales

El periodista Dmitry Tokmetsis y el diseñador Yuri Virman decidieron realizar un experimento social. Seleccionaron fotos de niños en Flickr y lanzaron un sitio web donde comenzaron a vender tazas con retratos de estos niños por un valor de entre 15 y 20 USD.

Y no estaban violando ninguna ley, porque los padres mismos habían publicado las fotos de los niños en Flickr con una licencia Creative Commons, que permite el uso comercial del contenido. Además, Tokmetsis y Wirman encontraron los mismos retratos en sitios de viajes, de protección infantil y de salud mental.

Si tu perfil en una red social está abierto, cualquier portal puede publicar tus fotos usando la función embed. De esta manera, se indica la autoría y se consigue la legalidad del uso de la imagen. Para evitar esto, se recomienda cerrar el perfil.

Y este es el porqué del hecho de que la publicación de fotos de los niños puede beneficiar a las madres jóvenes:

  • Tienen la sensación de hacer otra actividad además de cambiar pañales. Durante la licencia de maternidad (especialmente inmediatamente después del nacimiento de un niño), la vida se vuelve monótona temporalmente, y publicar fotos en las redes sociales ayuda a distraerse.

  • Muchas madres comienzan a dedicarse casi profesionalmente a la fotografía y trabajan con textos. Pueden crear un blog de calidad que generará ingresos.

  • Mediante hashtags y en los grupos temáticos, pueden conocer a otras madres, intercambiar consejos y también encontrar compañía para paseos conjuntos.

¿Qué piensas? ¿Qué otras fotos de niños no tienen cabida en las redes sociales?

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