8 Consejos que pueden ayudarte si tienes una nueva pareja y quieres presentársela a tus hijos

Hemos vuelto a enamorarnos y queremos que nuestros hijos lo sepan. ¿Deberíamos contárselo? La oportunidad está allí, y todo parece tener un nuevo brillo; sin embargo, difícilmente ellos vivan este momento con el mismo entusiasmo. Es que quizás esta sea una de las pocas veces en que lo que es una alegría para nosotros no lo es para ellos. Nuestros sentimientos y el de nuestros hijos no van por los mismos rieles y, como adultos, tenemos que encontrar la manera de hacer que de algún modo vuelvan a juntarse para seguir el recorrido.

Genial.guru entiende que hoy en día este es un tema muy frecuente; por eso quiso investigar más a fondo y fue a buscar la opinión de los especialistas.

1. Deja que pase un tiempo

Es conveniente dejar que pase un tiempo desde que conoces a alguien y comienzan a salir hasta que decides presentárselo a tus hijos. Esto te permitirá distinguir si se trata de una relación casual o si esa persona es la indicada para formar parte de tu familia.

Además, solo el tiempo podrá hacer que los niños logren asimilar la separación; y ese lapso tienen que pasarlo a solas y lo más tranquilos posible. Cuánto debería transcurrir varía según distintos factores, como el tiempo que ha pasado desde que te separaste, el modo en que se dio la ruptura con tu pareja anterior, cómo te llevas ahora con ella y de qué forma han transitado la situación los niños.

Más allá de estas variantes, se considera que entre seis meses y un año es el tiempo indicado para que la familia esté preparada para aceptar, de verdad y a largo plazo, a una nueva persona.

2. Maneja tus expectativas

Es posible que te imagines ese día en que tu pareja y tus hijos al fin se conozcan como un encuentro feliz y algo idílico. Pero ten en cuenta que hay pocas posibilidades de que esto ocurra. Es mejor que manejes tus expectativas en este sentido. Si la realidad luego las supera, mejor.

Lo que para nosotros es un comienzo, para ellos es la señal clara de que algo ha terminado: su fantasía de que su papá y su mamá vuelvan a estar juntos. Por eso es bueno comprender que posiblemente ellos no estén tan encantados como tú con esta nueva situación y que la felicidad que ahora sientes no es la misma para ellos. Esta vez, el sentimiento no es compartido.

Esto no quiere decir que el verdadero encuentro entre ellos nunca vaya a ocurrir, solo hay que darles tiempo para que se acomoden a la situación. Bajar tu ansiedad al respecto seguro que va a ayudarlos.

3. Coméntaselo a tu expareja

Para evitar herir susceptibilidades y esquivar posibles peleas en las que después los niños puedan quedar como rehenes, lo aconsejable es que, en la medida de lo posible, antes de hablar con tus hijos le cuentes a tu ex que has conocido a alguien y que piensas presentárselo a los niños pronto. Puede que la separación no haya sido igual para los dos y que él o ella aún no estén listos para afrontarlo. Por este motivo, si se entera a través de tus hijos, lo tomará como una traición.

En cualquier caso, nunca es bueno hacer exactamente lo contrario: presentarles a tus hijos a tu nueva pareja y pedirles que no se lo cuenten a tu ex. Esto haría que aprendan desde muy pequeños a guardar secretos y que puedan terminar haciendo del mentir y ocultar un modo de vida.

4. Habla con tus hijos

Lo primero que hay que tener en cuenta antes de contarles a los niños lo que está ocurriendo es su edad. Si bien esto no es algo que pueda generalizarse, lo más probable es que los más pequeños y los mayores lo tomen mejor que quienes están atravesando la adolescencia o a punto de entrar en esta etapa tan turbulenta. Aun así, los menores de 10 años pueden sentirse tristes y enojados y los mayores, amenazados por esta nueva presencia.

Conviene que, una vez que los notes preparados, vayas hablándoles progresivamente sobre el tema. Además de darles tiempo a ellos para asimilar esta nueva presencia, hacerlo te permitirá ir captando sus sentimientos, comenzar a ver cómo se sienten al respecto y actuar en consecuencia. Cuando lo hagas, procura ser breve. Ellos no comprenden ni procesan la información como un adulto; una larga charla, además de fastidiarlos según la edad, posiblemente haga que se distraigan y que se desconecten rápidamente del tema.

5. Planifica el encuentro

Planificar no significa que tengas que armar un encuentro formal ni mucho menos. Lo mejor es que se trate de algo casual; sin grandes presentaciones ni anticipaciones. Elige un lugar neutral y procura que en un principio el encuentro sea breve. Deja las largas tardes en casa o el viaje de fin de semana para más adelante.

Puede ser salir a comer o ir a un parque; una actividad breve en la que puedan conocerse, pero sin necesidad de tener que entablar largas conversaciones. Sé lo más natural posible y permite que tus hijos y tu pareja también lo sean.

6. Durante un tiempo, evita las demostraciones de amor y cariño con tu nueva pareja delante de los niños

Cuando estén juntos en los primeros encuentros, mejor evita los besos y los abrazos. Aunque tu entusiasmo te lleve directamente a querer demostrarlo a través del contacto físico, esta actitud puede hacer que tus hijos se sientan fácilmente excluidos, confundidos o enojados. En general, los niños, los adolescentes e incluso los jóvenes tienden a sentirse extrañados ante las demostraciones abiertas de afecto entre sus padres y sus nuevas parejas.

Deja todo esto para tus momentos a solas con él o ella y reemplázalo buscando actividades en las que todos participen como pares. Fíjate en aquellas que generalmente disfrutan en familia y proponlas cuando estén todos juntos. ¿Qué mejor forma de conocerse que a través del juego? Muchas veces, este tipo de intercambios supera en ese sentido a una larga charla, e incomoda menos en las relaciones que recién comienzan.

7. Aplaza lo más posible las visitas nocturnas cuando estás con los niños

Lo mejor es esperar a que tus hijos y tu pareja ya se hayan visto varias veces y se sientan cómodos entre sí antes de invitarla a quedarse a dormir cuando ellos están en casa. Si esto va a ocurrir, avísales. Es mejor que tu pareja se involucre en la rutina familiar de la noche, como por ejemplo preparar una rica comida, y no que simplemente llegue cuando los niños se han acostado.

8. Guarda tiempo para compartir a solas con tus hijos y aprovecha para decirles cuánto los amas

Durante este tiempo de transición, es probable que tus hijos necesiten verte más; es posible que teman que los desplaces y que crean que algo ha cambiado en lo que sientes por ellos. Por eso es importante que priorices el tiempo que pasan juntos; que a partir de ahora las salidas no sean siempre entre tú, tu nueva pareja y los niños, sino también entre tú y los niños a solas.

A pesar de que para ti todo ha cambiado, intenta no demostrárselo a ellos y mantén tu rutina como hasta ahora en la medida de lo posible. Si antes estabas para acompañarlos a todos sus eventos, procura que esto siga siendo así. Un cambio abrupto en este sentido podría hacerlos sentir inseguros. El paso de los meses ayudará a que todo se reacomode y a que entiendan que su mamá es la de siempre, solo que ahora está más feliz.

¿Te ha tocado atravesar esta situación? ¿Tienes algún consejo que hayas aplicado con tus hijos y que haya funcionado? ¿Y alguno que creíste que iba a funcionar, pero no fue así? ¡Compártelo aquí con nosotros!

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