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9 Mensajes peligrosos en los cuentos de hadas populares y una manera de proteger a los niños de ellos

Los tiempos cambian y aquello que en nuestra niñez nos tuvo en vilo en el cine, o en un libro, hoy día, queda demasiado lejos de ser reflejo de la sociedad. Los estereotipos que marcaron la infancia de muchos, sobre todo, sobre el ideal de mujer, han quedado obsoletos. Hoy, ser una buena chica no significa ser servicial, ni ocuparse de todos los quehaceres domésticos y el príncipe azul debe saber hacer muchas más que solo ostentar un título real.

Genial.guru adora los cuentos de hadas y por eso cree que la infancia no puede existir sin ellos. Sin embargo, es necesario hablar con el niño sobre algunas obras de literatura y cine para que las entienda correctamente. Y esto es lo que vale la pena contar al pequeño.

Ser buena no significa ser ama de casa

Este mensaje se puede encontrar, por ejemplo, en algunos cuentos de Disney. Estos incluyen el de Blancanieves y los 7 enanos, CenicientaLa bella y la bestia. Las protagonistas buenas en estas obras se enfrentan de manera excelente a los quehaceres en casa, mientras que las féminas malas no entienden nada de eso.

Después de ver estas películas animadas da la sensación de que una buena mujer solo es aquella interesada de manera exclusiva en su hogar y sus responsabilidades en este. Pero en el mundo moderno todo eso queda lejos de la realidad.

El matrimonio no es la recompensa más alta, sino uno de los escenarios de los acontecimientos posteriores

La mayoría de los cuentos se construyen siguiendo el esquema “problema — aventura — recompensa”. En estos cuentos de hadas, los premios para los varones suelen ser diferentes: amor, justicia, un título, riqueza y similares. Pero para las chicas, en los cuentos el premio pasa, por regla general, por lograr el matrimonio. Sin embargo, en la sociedad moderna, ya no se cree que el matrimonio sea el único objetivo y un símbolo de que se ha alcanzado la edad adulta. Existen muchas otras cosas por las que una joven puede y debe luchar.

A veces, la única persona que puede salvarnos somos nosotros mismos

El año pasado, Keira Knightley confesó a los periodistas que protegía a su hija de leer y ver algunos cuentos de hadas sobre princesas. A la actriz no le gusta que muchas protagonistas en estas historias de fantasía parezcan impotentes y solo esperen a un hombre que las rescate de la trampa.

Por ejemplo, Cenicienta continúa sirviendo a su madrastra en su propia casa, sin tratar de defender su libertad personal. Por suerte, primero acude a su rescate un hada buena y luego el príncipe azul. Pero en la vida real puede ocurrir que este tipo de ayuda nunca llegue.

Al mismo tiempo, Knightley permite que la pequeña Edie vea a Moana (Vaiana) Frozen.

Y tú tienes el derecho a elegir quién te besará

Otra actriz estadounidense, Kristen Bell, consideró necesario debatir con sus hijas sobre el final del cuento Blancanieves y los 7 enanos. Desde un punto de vista en el que impera el sentido común, a esta madre moderna le resultó extraño que el príncipe besara sin preguntar a la joven mientras está se encontraba en su estado más vulnerable.

Bell tuvo miedo de que sus hijas pudieran pensar que su consentimiento para una relación es algo secundario, que no importa nada. Sobre todo, si se tiene en cuenta que, en el momento de este beso, la princesa tenía tan solo 14 años.

Si nadie te oye, eso no significa que debas perder tu voz

Otro detalle que preocupa a las madres de hoy en día se esconde en un cuento de La sirenita. La chica, a quien nadie de su entorno entiende, apuesta todo lo que tiene por un príncipe al que vio solo un par de veces en su vida. Como sabemos, en el cuento original, la sirenita acaba en tragedia.

Los expertos en estudios de familias también alertaron sobre el problema del comportamiento de esta princesa. A su juicio, perder la voz (que en la vida normal se asocia con los pensamientos y la inteligencia) para ganarse el amor del príncipe no es el mejor comportamiento para una joven.

Una niña sana de verdad nunca puede verse como una princesa de cuentos de hadas

Los estudios revelan que las niñas que ven los dibujos animados sobre princesas de manera habitual, posteriormente, sufren de baja autoestima. No resulta extraño: quieren verse como sus personajes favoritos, pero esto es simplemente imposible debido a las proporciones del cuerpo distorsionadas por los ilustradores.

Para gozar de un buen aspecto, una mujer puede cuidar de sí misma y de su propio estilo. Pero aun así no podrá conseguir una apariencia exacta de estas protagonistas. Cuanto antes las pequeñas espectadoras se den cuenta de esto, mejor.

Se puede diferenciar entre una persona buena y una mala por su apariencia

Otro detalle que no debe pasarse por alto: en los cuentos de hadas, los personajes buenos siempre son mucho más atractivos que los malos. Este patrón puede provocar la creación de estereotipos incorrectos.

También los científicos han mostrado su preocupación por el hecho de que, a menudo, en los cuentos de hadas y películas aparecen personajes con obvias desviaciones mentales y psicológicas. Por ejemplo, en el 85 % de los 34 títulos de dibujos animados de Disney lanzados antes de 2004, se encuentran personajes que padecen de diversos problemas mentales. Y en la mayoría de las ocasiones, estas enfermedades se utilizan para denigrar a un personaje haciendo que se vea mal. Esto puede provocar un rechazo, en forma de prejuicios, hacia personas que, en realidad, necesitan de ayuda.

En realidad, sí puedes contar con tus padres

En muchos cuentos de hadas y dibujos animados, los personajes jóvenes se ven obligados a lidiar con sus problemas solos, porque los adultos, simplemente, no los escuchan ni los comprenden. Nos gustaría creer que en tu familia todo es diferente. Pero vale la pena esforzarse para que el niño lo entienda.

Un padre nunca dejará a su hija sola en el bosque porque alguien se lo ha pedido. Una madre siempre estará dispuesta a escucharte. Al niño le resultará de utilidad saber que para los padres no hay nada más importante que sus hijos, por los que lucharán al límite en cualquier situación.

“Fueron felices para siempre” es, simplemente, imposible

Cuando el cuento termina, la historia continúa en la mente de los lectores y espectadores. Por lo general, el autor deja una sensación positiva en el niño, asegurando que después de todos los obstáculos, los personajes vivieron felices para siempre. Pero este es un cliché “rosa” que puede hacer que los niños obtengan un concepto erróneo de la vida familiar.

La experta en liderazgo, Vanessa Loder, recomienda a los padres sustituir las palabras “Blancanieves vivió feliz con su príncipe en el castillo” por “Blancanieves vivió con su príncipe en el castillo y, aunque a veces estaban tristes y a veces enojados, aun así, con más frecuencia, fueron felices”.

Qué dibujos animados pueden llamarse “seguros”

Las obras que se mencionan a continuación enseñan a hacer amigos, ayudar a los más débiles, amar y no darse por vencido, así como también de una manera acorde a la edad, cuentan al niño sobre la estructura de la sociedad y el transcurso de la vida. Es decir, reducen la probabilidad de que mientras ve estas caricaturas, el pequeño absorba estereotipos erróneos. Muchos de los cuales, por cierto, las personas de nuestra generación los mantienen vivos durante toda su vida.

¿Conoces cuentos de hadas que, al leer o ver, te das cuenta de que el comportamiento de los personajes ya no es tan lógico como te parecía en tu infancia? ¿Qué obras cinematográficas adorabas en tu niñez y con mucho gusto las compartiste con tus hijos?