Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Cómo preparar a nuestros hijos para la llegada de un nuevo amigo peludo

La atracción de los niños hacia las mascotas es, en la mayoría de los casos, prácticamente instantánea. Tal vez sea debido a lo irresistible de sus enormes ojos, a su suave pelaje o al amor a raudales que reparten, pero el hecho es que muchos pequeños piden y quieren desesperadamente tener un animal en su vida y convertirlo en su mejor amigo. Sin embargo, como padres, muchas veces tenemos reparos y miedos acerca de la posibilidad de introducir a un nuevo miembro peludo en la familia.

Si tus pequeños te piden desesperadamente tener una mascota y se te presentan algunas dudas al respecto, Genial.guru te trae una serie de consejos y cosas que hay que tener en cuenta para que la adaptación sea exitosa.

1. El momento de la bienvenida

La bienvenida del nuevo miembro de la familia debe ser cuidadosa, controlada y relajada. Es decir, debemos estar pendientes de la interacción del niño con el animal, no dejarlos solos en ningún momento (al menos hasta que se hayan conocido mejor), y transmitirle tranquilidad a nuestro nuevo amigo. El acercamiento y presentación entre el niño y la mascota debe seguir y evitar una serie de cosas y situaciones.

Qué debemos hacer y qué no

  • Un lugar adecuado y propio: es importante que la mascota tenga preparado y listo el espacio que será suyo, donde descansará y podrá estar tranquila y al margen de todo. Un gran número de animales son territoriales y requieren de un sitio propio, por lo que el no tenerlo puede causarles altos niveles de ansiedad.

  • Primer contacto y reconocimiento: la nueva mascota necesita su tiempo y espacio para poder investigar, identificar y reconocer su nuevo hogar y a los miembros de su nueva familia. Hay que dejar que olfatee, que descubra los rincones de la casa y que comprenda por sí misma que se encuentra a salvo y en un lugar seguro. No hay que apresurarla y desear que actúe como si llevase toda una vida con nosotros. Requiere un período de adaptación.

  • Gestos y señales: cuando el animal se sienta ansioso, incómodo, estresado o nervioso, nos enviará una serie de mensajes a través de sus gestos, posturas o incluso sonidos. Es primordial estar pendientes de estas señales para evitar situaciones indeseadas. Bajo ningún concepto debemos pasar por alto estos mensajes o no prestarles atención, ya que la mascota puede verse orillada a reaccionar para lo que puede considerar su “propia defensa”.

  • Acercamiento: debe ser gradual y progresivo para no pasar por alto señales que pueden ser esenciales. Para ello podemos hacer uso de comida, premios, juguetes o juegos. Lo que no debemos hacer en ninguna circunstancia es abalanzarnos sobre ellos sin previo aviso, ya que desconocemos cómo reaccionarán y pueden sentirse atacados o intimidados.

  • Calma: puede parecer algo innecesario, pero cuando se da un primer acercamiento entre una mascota y un niño es fundamental que nuestros pequeños se acerquen tranquila y pausadamente para evitar que el animal se agobie o reaccione de una forma inesperada. Debemos tener en cuenta que es una situación totalmente nueva y estresante para el peludo, por lo que lo ideal es lograr transmitir serenidad al nuevo miembro de la familia. Si nos acercamos a nuestro amigo de forma apresurada, con nerviosismo y ansias, conseguiremos ponerle nervioso. Debemos evitar eso.

  • Supervisión: cuando los niños son muy pequeños y la mascota lleva poco tiempo conviviendo con nosotros, tenemos que estar alerta y supervisar en todo momento la interacción entre ellos. En los casos que mencionamos hay que tratar de evitar dejarlos sin supervisión.

2. Explicaciones y conocimientos sobre la nueva mascota

Si has decidido adquirir una nueva mascota, sin importar el tipo o si tu hijo te pidió una en concreto, es importante que el niño conozca y tenga información acerca del nuevo amigo que posiblemente llegará a casa. Cada animal requiere y necesita determinados cuidados y atención, y tiene características, hábitos y particularidades que debemos tener en cuenta y que el pequeño debe saber. Para ello, puedes optar por hablar con el niño y explicarle este tipo de cosas, contarle historias o cuentos que tengan a ese animal como protagonista, leer acerca de él o ver videos ilustrativos y educativos que orienten y que muestren al niño la realidad de tener en casa a esta mascota.

3. Cómo debemos cuidarle

Independientemente de la mascota que decidamos llevar a casa, tenemos que ser y hacer conscientes a nuestros hijos de que, al igual que nosotros, ellas también requieren de cuidados específicos. Para mantener saludables a nuestros peluditos hay que realizarles chequeos veterinarios periódicos, proporcionarles una alimentación adecuada, un espacio seguro y tranquilo, y, sobre todo, mucho amor y cariño.

4. Lo que nuestra mascota necesita

Según el animal que decidamos adoptar y hacer parte de la familia, su tamaño, características e incluso su personalidad, nos pedirá o requerirá unas u otras cosas. En primer lugar, debe contar con un espacio adecuado, con su propio plato o cuenco de comida, juguetes para su entretenimiento y distracción, tiempo y dedicación, paseos, collares y correas (en el caso de los perros) o cajas de arena (en el caso de los gatos). Las mascotas también necesitan hacer ejercicio físico y mantenerse activas, socializar y no estar apartadas o solas la mayor parte del tiempo, cobijas o un lugar calentito en el que descansar.

5. El respeto es fundamental

Cuando los niños tienen un animal cerca, suelen mostrarse emocionados y más activos y juguetones de lo habitual, por lo que es importante que sepan interpretar, fijarse y estar pendientes de las señales que envía la mascota. Cuanto más pequeños sean nuestros hijos, más difícil será que se controlen y que no hagan cosas como tirarles de las orejas, la cola o perseguirles sin cesar. El pequeño debe saber que los animales tienen sentimientos, que se estresan, se agobian o se sienten molestos ante determinadas circunstancias, por lo que el respeto es fundamental para una buena convivencia. De igual forma, nosotros, como padres, debemos hacerle saber que nuestra mascota puede llegar a tener malas reacciones en este tipo de circunstancias, además de no dejarlos solos si el niño es muy pequeño.

6. Hablamos de responsabilidades

Si tomamos la decisión de llevar a una mascota a casa, nuestros hijos deben saber que eso supone y conlleva una serie de responsabilidades para toda la familia. Lo habitual es que las tareas se repartan entre todos en función de la edad y de la capacidad de cada persona de realizar cada una de ellas. Los niños comenzarán con tareas más sencillas e irán progresivamente aumentando su dificultad y responsabilidad:

  • Entre los 3 y los 5 años: el pequeño puede apoyar con la alimentación de la mascota (comida y agua).

  • De 6 a 9 años: comienzan a hacerse más conscientes y responsables, por lo que puede ser un buen momento para que se incluyan entre sus tareas la limpieza de las jaulas o pequeños paseos acompañados de un adulto responsable.

  • Mayores de 10 años: ya pueden hacerse cargo de prácticamente todos los cuidados y responsabilidades que conlleva tener una mascota. Los niños que alcanzan esta edad pueden hacerse cargo del aseo del animal, de la limpieza de su espacio designado, su alimentación, paseos, juego y ejercicio con tan solo un poco de supervisión parental.

7. Ejemplos del entorno

Si queremos que los niños adquieran más conocimientos y puedan ver de primera mano lo que supone tener una mascota en casa, puedes ponerles como ejemplo a otras personas o familias cercanas y que ellos mismos conozcan. Como forma de experimentar y de ver de cerca la vida con un animal en la familia, podemos pedirles a amigos o familiares con peludos entre sus miembros que nos dejen pasar un día junto con ellos, asumir todas las responsabilidades y realizar todas las actividades que hacen normalmente.

Por otra parte, y una vez que la mascota ya esté con nosotros, debemos ser la muestra y ejemplo de todo aquello que debe hacerse, para que el niño lo aprenda de primera mano.

¿Cómo es la relación de tus hijos con la mascota que tienen en casa? ¿Cómo fue la llegada del nuevo animal al hogar? Comparte con nosotros las imágenes más entrañables de esos momentos.

Compartir este artículo