Les cuento sin rodeos por qué no dejaría a mi hijo mirar ciertas caricaturas por nada del mundo

Una vez, estaba con una amiga en la cafetería. Me quejaba de la calidad de una caricatura que mi hijo y yo habíamos visto recientemente. “¡Y bueno!”, dijo mi amiga, “Es una película para niños, ¿qué esperabas? ¿Una buena trama? Solo son imágenes brillantes, música divertida, es todo”. Entonces me sorprendí. En mi opinión, las películas para niños, por el contrario, deben pensarse con más cuidado que las películas para adultos.

Mi nombre es María, y especialmente para Genial.guru, decidí contar qué caricaturas nunca volveré a mostrarle a mi hijo.

Secuelas interminables de historias favoritas que claramente ya tienen menos sentido

Las recaudaciones de taquilla de algunas películas animadas pueden dar envidia incluso a los grandes éxitos cinematográficos. Y es obvio que las empresas todavía siguen filmando secuelas, convirtiendo buenos dibujos animados en una franquicia aburrida. Mi hijo está tan acostumbrado que ahora se niega a ver grandes obras si estas no tienen secuelas.

Por supuesto, hay dibujos animados que no irritan ni a los adultos: Toy Story, Cómo entrenar a tu dragón, Kung Fu Panda. Pero algunas creaciones en verdad me estorban. Para mí, MadagascarLa era de hielo resultaron ser las “series” más agotadoras. ¿Por qué alguien filmó estas secuelas? ¿Qué deben decirnos?

Al parecer, otros espectadores comparten mi escepticismo. Por ejemplo, las calificaciones de La era de hielo iban cayendo con cada secuela producida. Si la primera película fue del agrado de muchos, La era de hielo 4 y La era de hielo 5 fueron recibidas con bastante frialdad.

Da la sensación de que, con cada nueva secuela, se presta menos atención a la trama. Los personajes perfectamente trazados se convierten en imágenes planas. Y el lado moral de algunas historias me parece dudoso.

Por ejemplo, en la tercera entrega de Madagascar se nos mostró que el circo no es tan malo, con lo que no estoy de acuerdo en absoluto. Y en La era de hielo 3, admiramos la imagen estereotípica de un futuro padre que está constantemente histérico.

Obras que carecen de profundidad

A veces aparece la sensación de que los creadores de la caricatura simplemente confiaron en una imagen brillante, personajes lindos y música pegadiza. Como resultado, el niño mira algo brillante, de muchos colores y luego se pone inquieto. Una amiga me contó esta historia.

  • “Mi hijito de repente se enamoró de una serie: Pokémon. Es imposible despegarlo de la pantalla. Y todo estaría bien, pero después de cada episodio, corre por la casa y grita: ’¡Pika-pi, Bulbasaur, Squi-i-irtl!’. Hasta fuimos con un psicólogo. Él nos dijo gentilmente que tenemos que vigilar lo que mira el niño... Explicó que es muy sensible y que semejante caricatura parece sobrecargar su cerebro”.

La falta de lógica tampoco le hace bien al niño. Hace poco, mi hijo y yo vimos una caricatura popular: Emoji: la película. Al día siguiente, el pequeño le contaba a su abuela: “Había caras, una era francamente extraña. Y el teléfono se averió, pero tenían que salvar a la princesa, y luego se reinició el programa”. Después de 5 minutos, la abuela no soportó y me hizo un interrogatorio sobre el tema “María, ¡¿qué le estás mostrando a tu hijo?!”.

Pero lo más lamentable es que, después de ver el oropel brillante, ya es difícil para un niño ver caricaturas tranquilas y reflexivas. Parecen acostumbrarse al hecho de que todo en la pantalla debe destellar y brillar. Aunque no tenga mucho sentido.

Dibujos animados que hablan de temas demasiado adultos

Muchos adultos piensan que si la película es animada, significa que está diseñada para espectadores menores de edad. Pero algunos dibujos animados y programas de televisión no fueron concebidos originalmente para niños, o simplemente no tienen un efecto muy bueno en una mente frágil.

Siento mucho cariño por Los Simpson, Futurama, Rick y Morty, pero seguro que no se los mostraré a mi hijo. Y la serie de televisión bastante infantil Bob Esponja tiene un efecto negativo en la capacidad de concentración. Como mostró el estudio, después de ver la caricatura, el rendimiento de los niños de 4 años se redujo gravemente al pasar varias pruebas.

Una vez, nos sentamos toda la familia a ver una famosa caricatura, Valiente. La imagen de uno de los momentos de la película la pueden ver arriba. Mi hijo miró unos 20 minutos, luego comenzó a suspirar y se puso inquieto. Y finalmente preguntó tímidamente: “Mamá, ¿por qué todos los hombres son así?”.

Los personajes masculinos en esta película resultaron ser tan repulsivos que incluso tuve la pregunta de cómo todas sus mujeres aún no habían huido muy lejos de ellos. Y la heroína, aunque parecía linda, resultaba algo molesta.

El deseo de Mérida de seguir su propio camino es comprensible, pero ¿para qué hizo a su madre beber esa poción? Y si aún se pudo soportar este comportamiento peculiar, la ausencia total de personajes masculinos interesantes me entristeció un poco.

Películas que parecen estar hechas para vender juguetes

Mis “favoritos” son los dibujos animados, que, aparentemente, se crean solo para vender más juguetes y otros productos. Que no se te ocurra mostrarle a un niño un dibujo animado de esos; de lo contrario, cualquier viaje a la tienda se convierte en un infierno. Juguetes, cuadernos, tazas, constructores, playeras, golosinas y botellas de agua con personajes familiares te miran desde todos los estantes. E inmediatamente el niño comienza: “Cómpramelo, cómpramelo, cómpramelo”.

A una frágil edad, mi hijo vio la caricatura Aviones, una no muy convincente, en mi opinión, reinvención de Cars: Una aventura sobre ruedas, de Pixar. Los críticos, por cierto, no estaban entusiasmados con el trabajo. Después de eso, teníamos toda la casa llena de aviones. El niño pedía figurillas, un juego especial de Lego, pijamas e incluso una almohada. La imagen de Dusty hasta me empezó a poner nerviosa.

Los “minions” me dieron la misma sensación. Y no es de extrañar. En los cines, la caricatura recaudó un poco más de mil millones de dólares, y más de 10 mil millones de dólares se recaudaron con la venta de todo tipo de productos relacionados.

Dibujos animados cuya idea parece ambigua

Los mensajes que se esconden en algunas caricaturas me parecen más que dudosos. Después de ver tales obras, uno debe tener conversaciones largas y serias con el niño.

Me gustó el anuncio de la caricatura Un jefe en pañales. Se lo mostré al niño sin ningún temor, pero luego me arrepentí. La actitud de mi hijo hacia todos los niños pequeños ha cambiado drásticamente. Comenzó a sospechar de ellos por algún tipo de trucos, en el patio de recreo simplemente pasaba por alto a los niños de un año. Constantemente se quejaba del comportamiento indigno de los hijos de nuestros familiares y amigos, todos se ofendían con nosotros. Al menos es bueno que no planeábamos agrandar la familia.

Además, me pareció dudosa la idea de que un adulto pueda elegir seriamente a quién tener: un cachorro o un niño. Cuando te dicen desde la pantalla que mamá y papá con gusto te cambiarían por un perro, es lamentable. Definitivamente no veremos la continuación de la caricatura.

No tengo nada en contra de las situaciones cuando se toman prestadas frases de alguna película: yo misma a veces utilizo frases de películas y dibujos animados. Pero después de que mi hijo corriera por el departamento durante un par de días seguidos gritando “¡Banana!”, me dieron ganas de hacerles un par de comentarios a los creadores de Los Minions. Sobre la trama también tengo dudas.

La misma idea de convertir a los personajes principales en una multitud de figuras idénticas con interés en personajes negativos parece dudosa. Pero los creadores también convirtieron un robo en un evento familiar emocionante. Tuve que pasar varias horas explicándole al niño por qué no es bueno divertirse tratando de asaltar a mamá y papá con una pistola de juguete.

Películas con visualizaciones bastante extrañas

Entiendo que todos tienen sus propias ideas sobre la belleza. Pero hay dibujos animados que dan miedo, aunque la trama y los personajes sean satisfactorios. Me parece que las ideas sobre la belleza se forman en una persona desde la infancia. Y es difícil empatizar con héroes que causan un leve disgusto. Además, las imágenes eclécticas traen resultados negativos para la capacidad de los niños de absorber información.

Me gustó la idea de la película Marte necesita mamás. ¡Pero qué extraterrestres de aspecto tan desagradable salen! El niño se negó por completo a ver el dibujo, y nos fuimos en medio de la caricatura. Pero según la idea, estos héroes deberían despertar simpatía. Quizás funcionó el llamado efecto valle de lo siniestro, cuando los personajes parecían casi vivos, pero no del todo.

Pero Marte necesita mamás aún no es la caricatura más aterradora. El espantatiburones me causó un horror interno gracias a que la calidad de la animación a menudo se puede entender mirando el póster.

Algo agradable: los buenos dibujos animados no desaparecen de las pantallas. Mi hijo y yo casi nunca nos decepcionamos con el trabajo de Pixar. Mi hijo, lamentablemente, aún no puede valorar las obras de Hayao Miyazaki, y yo las miro con placer. Bueno, también siempre hay buenas películas viejas, por ejemplo Cómo entrenar a tu dragón. Mi hijo está dispuesto a ver las aventuras de Hipo y Chimuelo sin cesar.

¿Qué dibujos animados modernos no te han gustado en absoluto?

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