11 Diferencias entre las monarquías del mundo que nos hacen pensar: “¡Qué difícil ser de la realeza!”

Cada familia del planeta tiene costumbres y protocolos propios de comportamiento, y las familias reales no son la excepción. Pero aunque para la mayoría de nosotros las reglas de etiqueta sean simplemente comer con la boca cerrada o no usar trajes que escandalicen a la abuela, para los integrantes de las diferentes monarquías, las normas pueden ser más complicadas y estrictas.

Si alguna vez te preguntaste si esas exigencias que hemos visto en películas o documentales son las mismas para todos los monarcas, Genial.guru trae este listado que explora las diferencias protocolarias que existen entre varias de las familias reales del mundo y cómo influyen en sus vidas.

1. El saludo al monarca varía en cada familia real

Arrodillarse o hacer una reverencia pronunciada ante un monarca pertenece al medievo. Actualmente, el tipo de saludo depende de cada familia real. Por ejemplo, con el monarca belga se espera un simple apretón de manos.

La familia inglesa no tiene leyes escritas al respecto, pero el protocolo manda que los hombres inclinen la cabeza y que las mujeres hagan una reverencia leve. Solo se puede estrechar la mano de la reina si ella la ofrece primero. Lo que está estrictamente prohibido es tocar a la monarca. Por su parte, el príncipe heredero al trono marroquí, Moulay Hassan, dejó en claro que no quiere que le besen la mano, como se acostumbra.

2. No es tan fácil dar o recibir regalos

Los miembros de la familia real inglesa están obligados a aceptar con amabilidad cualquier regalo que se les ofrezca (a menos que puedan confundirse con una compra de apoyo real); luego la reina decide qué hacer con ellos. Tampoco existe ninguna prohibición con respecto a los obsequios que pueden darse entre ellos. La reina, por ejemplo, recientemente entregó varias mansiones a familiares y amigos.

Esa suerte no la comparten todas las monarquías. En Japón la legislatura prohíbe a la familia real regalar o recibir objetos y propiedades sin la autorización de la Asamblea. Por esta razón, los obsequios entre los integrantes de la familia son más humildes que los de los ingleses. Algo similar pasa en España, donde las princesas tienen prohibido aceptar regalos de súbditos y extraños.

3. No todos prohíben el uso de las redes sociales

En Inglaterra, solo los miembros que no cumplen funciones oficiales tienen cuentas personales, y para los demás, son compartidas. Además, debido a razones de seguridad, los miembros de la familia real inglesa tienen prohibido tomarse selfis y fotografías junto al público.

El rey Mohammed VI de Marruecos, por su parte, no tiene ningún problema al momento de posar junto a los ciudadanos que le pidan una foto. Las imágenes suelen aparecer en una cuenta no oficial dedicada al rey. En Jordania, en cambio, tanto la reina Rania como su hijo y heredero al trono, Al Hussein, tienen cuentas personales y millones de seguidores.

En cuanto a la monarquía en los Países Bajos, en 2018 fue noticia para los medios de ese país descubrir que una de las hijas del rey Guillermo Alejandro tenía una cuenta secreta en Instagram. Sin embargo, el rey ha declarado que desea que la heredera al trono experimente la vida. Ellos publican en conjunto en la cuenta oficial de la familia.

4. No todos los soberanos necesitan corona

En el imaginario colectivo, el rey y su corona son símbolos inseparables, pero no todas las monarquías utilizan estas piezas. Tanto en España como en los Países Bajos, los soberanos no son coronados sino proclamados o investidos, por lo que las coronas no son necesarias como parte de la vestimenta. Solo suelen ser exhibidas durante las ceremonias como parte del protocolo.

La reina Isabel utiliza la corona en eventos oficiales, pero se está alejando de esta tradición. Declaró que con ella no puede inclinar la cabeza para leer los discursos, pues es demasiado pesada. Las tiaras, por su parte, están reservadas para las ceremonias de gala y solo pueden ser usadas por los miembros originales de la familia. Las mujeres de origen plebeyo las pueden llevar después de casarse con un noble.

5. Las normas para el uso de sombreros, vestidos y pantalones cortos

En España, las normas de vestimenta han ido cambiando con el paso de los años. Antes se consideraba que los vestidos de las mujeres de la realeza debían llegar hasta los tobillos, pero ahora las infantas pueden llevar las faldas hasta cinco centímetros por encima de la rodilla.

En Inglaterra, los sombreros son accesorios obligatorios para eventos formales, y los miembros de la realeza tratan de evitar el uso de jeans, a menos que sea para ocasiones tales como sacar a pasear a los perros. En cuanto a los niños, tienen la norma estricta de utilizar solo pantalones cortos hasta los ocho años de edad, siguiendo una tradición que empezó en el siglo XVII.

Desde finales del siglo XIX, en Japón se utilizan trajes formales de estilo occidental con mangas largas y cuello alto. También se espera que las mujeres lleven sombrero. En cuanto a la ropa tradicional, esta se reserva para ritos y ceremonias oficiales, como el ascenso al trono por parte del nuevo emperador.

6. No todos pueden demostrarse cariño públicamente

Entre la realeza española, son normales las expresiones de cariño y los saludos con besos. En la monarquía inglesa, sin embargo, no existen reglas escritas, pero se considera más decoroso no mostrar afecto en público y mantener la distancia entre extraños y parientes.

Estas perspectivas tan diferentes pueden provocar momentos confusos y un tanto graciosos cuando los miembros de estas dos monarquías se encuentran. Fue lo que sucedió en 2017 cuando los reyes españoles, Felipe y Letizia, se saludaron con el príncipe Carlos y su esposa Camila. Aunque ambas partes tuvieron la intención de respetar los protocolos, el resultado fue un poco enmarañado.

7. No todos los miembros de la realeza reciben el título de alteza

En Inglaterra, el título de “alteza real” corresponde a los parientes cercanos del heredero, a sus hijos y a sus parejas. En Noruega solo puede aplicarse a los hijos del rey y al hijo/a mayor del heredero aparente. Los demás parientes son llamados simplemente “alteza”. Lo mismo pasa en Suecia desde el 2019, donde solo la princesa Victoria, heredera a la corona, y sus hijos pueden llevar este título.

Curiosamente en Grecia, donde la monarquía dejó de funcionar en 1974, los miembros de lo que alguna vez fue la familia real conservan el estatus de “alteza real” y también lo reciben aquellos que contraen matrimonio con alguno de los descendientes. Del mismo modo, reciben los títulos de príncipe, princesa, rey o reina. En Japón, por otra parte, las mujeres pierden el título si se casan con plebeyos.

8. Cada cual tiene su estilo para anunciar el nombre de los herederos

La realeza de Dinamarca posee la tradición de anunciar el nombre de los nuevos miembros de la familia durante la ceremonia de bautismo, que es también una ceremonia de nombramiento.

La familia inglesa, sin embargo, realiza los anuncios a través de los canales oficiales del palacio, y en la actualidad, estos pueden hallarse en las redes sociales. Tal fue el caso del tercer hijo del príncipe William, cuyo nombre fue revelado a través de Twitter.

9. En Dinamarca honran a los antepasados con los nombres Federico o Cristian, y en Japón con los terminados en hito

La mayoría de las monarquías eligen el nombre de sus herederos como una manera de honrar la historia familiar. Tal es el caso de Inglaterra, donde buscan respetar a los antepasados, pero también dar nombres que suenen naturales en la actualidad. En Japón, en cambio, los nombres de los varones siempre deben terminar en hito, y los de las mujeres, en ko, y no existe un apellido familiar.

En Dinamarca, desde el año 1513, los nombres se han alternado entre Cristian y Federico, con excepción de la reina Margarita II, que tomó el poder en 1972. Su hijo, sin embargo, fue bautizado como Federico y luego su nieto fue nombrado Cristian.

10. Quién puede caminar detrás o delante de quién

En Japón, las mujeres de la realeza deben caminar detrás de sus esposos, según el protocolo tradicional. Incluso la emperatriz debe caminar detrás del emperador.

Por otra parte, el protocolo de la monarquía inglesa obligaba al consorte de la reina Isabel, el recientemente fallecido príncipe Felipe, a caminar varios pasos detrás de su esposa en toda ocasión.

En España no existe un protocolo escrito al respecto, y no se necesita que ninguna pareja camine detrás del monarca. Y aunque es algo que se espera en eventos oficiales, tampoco es obligatorio.

11. Algunas familias reales pueden tener trabajos asalariados

Los miembros de la familia real japonesa no pueden tener trabajos asalariados y solo se les permite servir en organizaciones sin fines de lucro, donde se considera que benefician a la sociedad. Solo pueden hacerlo si reciben el permiso del Emperador.

En los Países Bajos, por su parte, los integrantes de la familia real pueden tener diferentes trabajos, como por ejemplo de banqueros o de meseros. Incluso resultó que el mismísimo rey estuvo trabajando durante más de veinte años en secreto como copiloto para la aerolínea KLM.

¿Cuáles son los protocolos que tu familia te obliga a seguir en los eventos especiales? ¿Qué tradiciones tienen y cómo se diferencian de las de otras familias? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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