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19 Mujeres que dejaron de teñir su cabello y ahora sacuden el mundo con sus nuevos looks

Si tuvieras que nombrar los primeros signos de envejecimiento, probablemente dirías “piel flácida, arrugas y, por supuesto, cabello canoso”. Y aunque la canicie es un proceso totalmente normal, la mayoría de nosotras estamos aterradas de cómo nos veremos y de lo que dirán los demás. Sin embargo, las mujeres que decidieron dejar de teñir su cabello pueden demostrar que el problema no reside solo en tu edad, sino en tu amor a ti misma y tu autoestima. Porque el envejecimiento puede ocurrir en cualquier momento y a cualquier edad.

Genial.guru recopiló 19 historias de mujeres valientes que han decidido dejar de teñir el cabello y aceptar su canicie.

19. Mindy, 38

Mis canas para mí significan aceptar el proceso de envejecimiento. No es para todos, y eso está totalmente bien. Tengo muchas canas y quería ver qué pasaría si dejara de intentar esconderlas y, en cambio, intenté usar cosméticos naturales para cuidarlas. Eso fue hace casi 2 años, y mi cabello y mi autoestima nunca han estado mejor”.

18. Beth, 51

“Había estado tiñendo mi cabello por diversión y efecto dramático desde que tenía 16 años. Cuando empecé a ponerme gris, el teñido de mi cabello dejó de ser ‘divertido’. Sentí como si estuviera ocultando algo de lo que debía avergonzarme.

Hace unos 5 años, decidí quedarme gris. Mi cabello se convirtió por sí solo en lo que había estado tratando de lograr durante años con la ayuda de tintes: ahora es dinámico, único y vibrante. Me siento muy bien ser yo misma”.

17. Pilar, 48

“Hace un año me embarqué en este viaje: el viaje hacia el cabello natural. No tenía idea de qué esperar, tanto en términos de resultados como del viaje en sí. Algunos de mis amigos casi me rogaron que volviera a teñirme el cabello, ya que aparentemente estaba a punto de cometer el imperdonable crimen de parecer mayor.

Puede que ahora parezca más vieja, pero pocas veces me he sentido tan feliz conmigo misma como con esta transición. Aprendí a amarme por quien soy y tal como soy, y se lo debo a mi cabello. A menudo escucho que es solo cabello, pero la verdad es que es algo más que solo cabello”.

16. Mireya, 48

Mi primer recuerdo de canas fue cuando tenía 7 años. Recuerdo que estaba en la escuela, tenía el cabello largo y me llamó la atención un pelo gris. Lo saqué sin pensar mucho en ello porque creía que era normal; mis padres siempre han tenido canas desde los primeros recuerdos de mi infancia.

No fue hasta que me casé y tuve mi segundo hijo a los 22 años que comencé a ponerme canosa. Un día, mi jefa se inclinó sobre mí mientras estaba sentada en mi escritorio, e hizo un comentario: ‘¡Oh Dios mío, eres una mujer tan joven, y tienes un montón de canas!’. Me sentí avergonzada, ¡no quería que me consideraran vieja!

Así que a partir de los 24 años comencé a teñirme el cabello de color marrón oscuro. Lo seguí haciendo hasta los 41 años. Luego hice una apuesta conmigo misma... Iba a dejar de teñir mi cabello durante 12 meses para ver lo que estaba creciendo debajo del tinte. Llevo 6 años sin teñirme. Me amo a mi misma y a mi cabello. Hoy en día, me siento más vibrante y hermosa... más que cuando lo teñía teñido”.

15. María, 61

"Este viaje no se trata solo de aceptar a la mujer exterior, sino también de hacer las paces con la mujer interior. Se trata de saber que somos unas criaturas maravillosas y formidables. Así como es un privilegio envejecer, debemos llevar nuestras canas como una corona de honor. Creo que la confianza y la autoaceptación son dos cosas que realmente hacen que una mujer sea hermosa... ¡a cualquier edad!

14. Juliana, 33

“Me casé el año pasado. Había gente que decía: ‘Deberías teñirte el cabello para tu boda. Te arrepentirás. ¡Te vas a ver tan vieja!’. ¡No podría estar más feliz por el hecho de que era yo misma el día de mi boda!”

13. Marina, 27

“Puedo recordar que estaba en el séptimo grado cuando durante el descanso, jugando en el patio, mi mejor amiga me agarró la cabeza y exclamó: ‘¡Tienes el pelo gris!’, y con el paso de los años tuve más cabello blanco en mi cabeza.

Cuando tenía 16 años, tenía más pelo gris de lo que podía sacar u ocultar cambiando mi peinado, y comencé a teñirlo mensualmente. Esto continuó durante 6 años hasta que en algún momento, en 2015, comencé a pensar qué pasaría si lo dejara salir, dejara de gastar tanto dinero y tiempo en teñir mis canas, y simplemente lo dejara crecer.

Hoy en día tengo 27 años, ¡y llevo 4 años luciendo la cabeza llena de canas! No puedo contar cuántas personas me detienen a diario para hablar sobre mi cabello. He convertido a tantos extraños en amigos: jóvenes, viejos, hombres, mujeres... Mi corazón se siente tan feliz cuando alguien me dice que también lo he inspirado a aceptar su belleza natural, ¡independientemente de cómo sea!”

12. Erica, 41

“Estaba un poco confundida al principio cuando las canas comenzaron a tomar control de mi cabeza. Había estado tiñendo mi cabello durante los últimos 20 años y era como si estuviera viendo a la verdadera yo por primera vez en mucho tiempo. Día tras día, después de que decidí dejar de teñir el cabello y no correr al salón de belleza, algo comenzó a suceder. Cada nueva hebra gris me dio mucho más aprecio por mi cabello.

Me encanta mi cabello canoso y nunca podré imaginarme ocultándolo de nuevo. También me encanta cómo puede alentar a otras mujeres para que también liberen su brillo. Al final, se trata de hacer lo que mejor te parezca, teñir o no teñir”.

11. Lori, 46

“Al aceptar mi canicie, pude mostrarle a mi hija adolescente y sus amigas que las mujeres pueden envejecer con dignidad, y con confianza. Porque la verdadera belleza reside en poder no solo aceptar, sino también celebrar nuestra singularidad”.

10. Anne, 34

“Me siento más confiada desde que decidí lucir mi cabello gris. Me volví a teñir el pelo hace un tiempo e inmediatamente me arrepentí de haberlo hecho. Era como si hubiera borrado mi identidad. Todavía estoy aprendiendo a vivir con la nueva textura. ¡Me encanta ver mi cabello de color ceniza en el espejo!”

9. Greta, 23

¡Este es mi cabello! Fue difícil de aceptarlo a los 13, pero a los 23, ¡me encanta!”

8. Amy, 33

“Comencé a ponerme gris a los 19, pero siempre teñía el cabello, especialmente cuando estaba en la escuela de cosmetología y trabajaba como estilista. He probado todos los tintes. Solía hacerle pasar un mal momento a mi madre regañándola por sus canas. Como estilista, me encontré a mí misma amando y adorando el cabello naturalmente gris.

Eventualmente comencé a ayudar a mis clientes a cuidar su cabello natural. Comencé a notar cómo la gente miraba a mi madre y su llamativo cabello blanco cuando entraba en una habitación. La gente me dice constantemente que mi mamá es tan hermosa. Decidí que también quería dejar mi color de cabello natural. Actualmente recibo más elogios sobre mi cabello plateado natural que cuando lo maltrataba con productos químicos agresivos”.

7. Paula, 35

Me siento segura de lucir mi cabello gris. El ejemplo de tantas mujeres de diferentes edades y culturas es un gran estímulo en esta fase de transición”.

6. Betsabé, 33

“Mi madre, mi tía, mis primas, yo... cualquier persona descendiente de mi abuela tuvo canas tempranas y finalmente dejé de teñir las mías. Fue la mejor decisión de mi vida. Al principio, mi abuela me criticó, pero dije que este era nuestro cabello. Finalmente, mi abuela también dejó de teñirse. Tengo 33 años y ella tiene 78”.

5. Jodie, 47

“Nací con 1 pelo gris. Cuando era adolescente tenía cabello gris en la parte delantera y negro / marrón en la parte posterior. Solía teñirlo constantemente hasta que cumplí 40. Luego fue como un destello de luz. De repente la opinión de los demás dejó de importarme. Bailé en una fiesta por primera vez en mi vida, no me importaba tener sobrepeso. No me importaba que mi cabello fuera gris / blanco. Me acepté a mí misma, dejé de teñirme el cabello.

Mi único remordimiento fue esperar tanto tiempo. Hubo casos cuando los extraños que se me acercaban en la calle preguntándome por mi cabello. Algunos de ellos incluso comenzaban a acariciar mi cabello, como si estuvieran hipnotizados. Mi pelo es blanco en la parte delantera y es gris en la parte posterior. Y lo voy a tener así siempre”.

4. Joni, 51

Definitivamente tenía miedo de ponerme gris. Lo postergué por varios años hasta que decidí afrontar las incomodidades de la transición que llevaría meses y meses. Hace años, un terapeuta al que estaba visitando a causa de depresión y ansiedad social dijo algo así como ‘Finge hasta que lo logres’. En realidad, no lo entendí en aquel momento, pero descubrí que definitivamente funcionó para mi transición al gris.

Durante este proceso hubo tantas veces cuando actué como si mi cabello estuviera completamente gris, fingiendo que no se veía extraño. Camino sintiendo esa confianza en mí misma. Creo que a los 12 meses alcancé mi objetivo, lo logré y tengo más confianza”.

3. Lhin, 37

“He tenido el cabello gris desde que estaba en la escuela secundaria. Hace 4 años, decidí dejar crecer mi cabello gris y aceptar mi color natural. A pesar de algunos comentarios maliciosos de los vecinos, no me importó y continué con mi rutina diaria. Hoy en día, la gente me pregunta todo el tiempo: ‘¿Dónde te tiñes el pelo?’. A ellos les encanta, también quieren tener este color.

Amo mi cabello y me siento bendecida por aceptarlo y dejar que este color se convierta en una parte de mí. Me complace ver las damas de cabello gris. Quiero felicitar a cualquiera que esté luchando igual que yo: sigue siendo tú misma y acéptalo. ¡Porque eres hermosa a tu propia manera!

2. Amanda, 29

“La singularidad es un regalo, y es algo que recibí de mi difunto padre. Me ha costado mucha paciencia aprender a amar mi cabello como lo hago ahora, ¡pero la espera valió la pena! A los 29 años, estoy feliz de servir como ejemplo de que la falta de pigmentación no define tu edad o lugar en la vida”.

1. Dani, 28

“Mis primeras canas salieron a los 18 años, y me enseñaron a avergonzarme de ellas. Comencé a luchar contra ellas. Los intervalos entre mis visitas a la peluquería se redujeron de 8 semanas a 6 o 4, y aun así notaba raíces grises de mi cabello moreno en cada foto mía tomada durante los últimos 10 años.

Llegué al punto en que no podía pagar el mantenimiento de mi cabello, así que, por necesidad, tuve que aceptarlo. Pero fue entonces cuando toda mi perspectiva acerca de la canicie ha cambiado. No estaba preparada para lo liberador que sería poder echar mi cabello hacia atrás y olvidar el autodesprecio por las raíces. Ese sentimiento se ha desvanecido por completo y su lugar fue ocupado por autoaceptación, el amor y el orgullo.

Me ha parecido tan emocionante descubrir cómo se veía mi cabello natural, especialmente cuando brillaba bajo la luz del sol, ¡no puedo creer lo afortunada que soy de tener el cabello plateado natural!”

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