20 Personas que ahora se ríen cada vez que escuchan a alguien decir “escuela de manejo”

La primera escuela de conducción del mundo se inauguró en 1910: ese año, el empresario inglés Hugh Stanley Roberts realizó los primeros cursos sobre conducción de automóviles en la historia de la humanidad. La prueba de conocimientos de conducción apareció un poco más tarde, en Inglaterra, en 1935.

Genial.guru conoce de primera mano las dificultades de aprendizaje que podemos tener en una escuela de manejo. Sin embargo, el estudio no siempre está plagado de obstáculos: algunas historias de quienes aprobaron el examen y obtuvieron la licencia de conducir pueden convertirse en la base de un guion para una buena comedia.

  • Me di cuenta de que tardaría mucho en recibir mi licencia de conducir cuando, en una situación imprevista en la carretera, me hice un bollo y grité: “¡Mamá, tengo miedo!”. Y mi instructor exclamó: “¡Mamá, yo también!”. © Oídoporahí / Ideer
  • Una vez, apenas frené a tiempo al pasar de una carretera secundaria a la principal. El instructor dijo: “Otra chica esta mañana también me puso en peligro así”. Respondí: “Era mi hija”. Porque sabía que ella se había inscripto con él por la mañana. Luego, el instructor se rio un buen rato. © Svetlana Buinova / Facebook
  • Mi esposa está aprendiendo a manejar. El domingo salió a dar una vuelta con su instructor y yo salí a pasear con los niños. Regresamos a casa, nos acercamos a la entrada. Al mismo tiempo, llegó un automóvil desconocido: conducía mi esposa, a su lado estaba sentado un hombre, en el techo del automóvil había una caja de luz con algunas inscripciones y un número de teléfono (“E” en un triángulo y “escuela de manejo”).
    Mi hijo (3 años y medio): “¡Viva, mamá trabaja en un taxi!”. © Bash.org
  • Una vez, fui a una escuela de manejo. Tan pronto como salí de allí en un auto con un instructor, una chica que acababa de aprobar el examen y se había distraído admirando su licencia nos chocó. © WazzaMatta92 / Reddit
  • En una lección de manejo, el instructor hablaba sobre el comportamiento correcto del conductor durante un derrape del automóvil, e hizo una pregunta: “¿Cuál es el peligro del betún en la carretera durante la reparación?”. Una chica de la última fila: “¡No sale con el lavado!”. © Bash.im
  • Mi exinstructor de manejo nos contó una vez la historia de una chica que se puso al volante por primera vez y volcó el auto mientras practicaba conducir con otro estudiante que esperaba su turno. El automóvil estaba estacionado en un puente bajo, golpeó la cerca, volcó y aterrizó sobre el techo. Lo primero que escuchó mi instructor de manejo justo después del accidente fue la voz del chico en el asiento trasero, que dijo: “Bueno, supongo que hoy no me tocará conducir el coche...”. © PM_ME_YOUR_SNAPPLE / Reddit
  • Estaba realizando el examen de manejo. Había aprobado la conducción en la plataforma de la escuela, pero había reprobado 4 veces la conducción por la ciudad. Mi esposo manejaba nuestro auto detrás del auto de la escuela. Y entonces, al quinto intento, aprobé. ¡Viva! Salté del auto y corrí hacia mi esposo. ¡Estaba tan feliz! Y recién cuando estaba por abrazarlo, me di cuenta de que era un hombre extraño, incluso era de complexión más grande y el auto solo era similar en color. Estaba tan contenta que había confundido tanto al hombre como al auto. Pero él también estaba contento y me dio un abrazo. Resultó ser el marido de otra chica que estaba pasando el examen. © Oídoporahí / Ideer
  • Hay que formular los deseos con mayor precisión. Una amiga me contó que tiene la costumbre de pedir un deseo para el día todas las mañanas. Por ejemplo, “que el día sea genial”, y dice que entonces su día sale bien. Una mañana fue a una escuela de manejo y pidió que su conducción fuera “de lujo”. Bueno, en el proceso chocó por detrás un auto caro. El instructor la miró durante un buen rato y murmuró: “Mmm, vaya, sí que tuviste un choque de lujo...”. © Bash.im
  • Me dijeron: “No discutas con los policías de tránsito”. Y resultó que mi instructor era uno. Estábamos conduciendo por la ciudad durante mi examen, me dijo una cosa, luego otra, y yo conducía sin responder. El policía: “¿Por qué no dices nada?”. Yo: “Me da vergüenza”. Policía: “¿Hablarme? Detente y sal”. Me detuve, salí perpleja y él dijo tras dar la vuelta con el auto y subir a otro estudiante: “¿Seguirás ahí avergonzándote o irás a buscar tu licencia?”. © Anna Mikhailova / Facebook
  • Cuando estaba estudiando en una escuela de manejo, una señora chocó durante un examen interno contra el auto tranquilamente estacionado del director de esa escuela de manejo. En pocas palabras, al día siguiente no acudió a recibir su licencia. © Neftyanoy / Pikabu
  • Hace poco tomé un curso de manejo, donde nos hablaron sobre una mujer decidida que había estudiado en esa escuela durante más de 2 años y medio, había gastado un montón de dinero y había rendido el examen de conducir 9 veces. Según mi instructor, él comenzó a sospechar que estaba en un gran problema cuando esa señora empezó a confundir sus propios movimientos y a mover el pie del embrague hacia un lado, en lugar de subirlo. © Shelldonix / Reddit
  • Hoy, durante la práctica de manejo con un instructor:
    —Muchas mujeres le tienen miedo al coche al principio. ¡¿Pero por qué tenerle miedo?! ¿Acaso le tuviste miedo a la computadora cuando comenzaste a aprender a trabajar con ella?
    —¡Sí! ¡Muchísimo!
    —¿Cómo? ¡¿Por qué?!
    —Bueno, la profesora de informática nos decía todos los días que la computadora explotaría si hacíamos algo mal. © Bash.im
  • Tomo clases en una escuela de manejo. Allí el instructor, un hombre de unos 30 años, nos llama a todos “pequeños”. Todo estaría bien, pero hay un anciano que tiene entre 60 y 70 años, y cuando el instructor lo llama “pequeño”, nos reímos histéricamente y él se vuelve con cara de piedra y no logra entender por qué nos divertimos tanto. © Oídoporahí / Ideer
  • Un amigo mío, el primer día de entrenamiento se estrelló contra un poste de teléfono, literalmente 5 segundos después del comienzo. Fue lo primero que hizo al conducir. Afortunadamente, nadie resultó herido en ese accidente de tránsito tan tonto. © Brennan Stark / Quora
  • Tuve un gran instructor que nunca me levantó la voz. Y recuerdo su sabiduría: “Puedes soltar un trabajo bien remunerado, puedes soltar a tu amada familia, ¡pero nunca puedes soltar el embrague!”. © Ekaterina / Genial.guru
  • En mi grupo de la escuela de manejo, había una mujer que vino a la primera lección con los dos brazos enyesados. A la pregunta razonable del instructor sobre cómo iba a conducir, ella respondió: “Cuando comience la práctica, ya me quitarán el yeso”. Como resultado, no pudo hacer ninguna práctica. © Wrong404 / Pikabu
  • Mi instructor de manejo me contó el caso de una alumna que una vez chocó su auto. Se estaban acercando a una rotonda con 4 intersecciones y pequeños árboles y arbustos en el medio, y él le dijo que siguiera “derecho”, refiriéndose a la segunda salida que estaba justo por delante.
    Pero la joven tomó sus palabras literalmente y condujo hacia el medio de la rotonda, se estrelló contra un árbol joven, se dio la vuelta y se estrelló contra una camioneta del otro lado. © yellowelephant88 / Reddit
  • Tuve una instructora que era una anciana menuda, y les enseñaba a los hombres a conducir camiones. Esa anciana comprobaba la suavidad de la conducción y el frenado de una manera original: se sentaba en el capó. En su grupo, todos aprobaban los exámenes en el primer intento. © Natali Gud / Facebook

¿Qué experiencias divertidas tuvieron tus seres queridos o tú mientras aprendían a manejar?

Imagen de portada Anna Mikhailova / Facebook
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