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15+ Historias de personas que aplastaron todos los estereotipos con una sola frase

Frecuentemente, la abundancia de peripecias en la vida cotidiana llevan a que las personas comiencen a esperar lo peor en todo momento. Si un policía de tránsito te detiene, entonces seguro quiere multarte, y si vas al dentista, no esperes nada bueno. Pero, a veces, la gente que nos rodea no quiere darnos malas noticias, sino todo lo contrario.

Genial.guru cree que no tienes que resignarte a los estereotipos negativos. Hemos encontrado historias sobre personas que lograron romper todos los patrones. Como bono, encontrarás una prueba de que no vale la pena juzgar a las personas por su apariencia y que nuestras abuelas no son tan ingenuas como parecen.

  • Yo vendía comidas preparadas y le daba de comer gratis a mi hermano. No teníamos caja fuerte, así que le daba las ganancias a él para que las guardara, diciéndole que las personas de ahí no eran de fiar y que me sentiría más tranquila así. Armó una escena con el dinero: lo metió en un sobre y lo selló. Me pareció extraño que hiciera todo esto, pero no le di importancia. Después, saqué el sobre y conté el dinero. ¡Mis sospechas no me fallaron! Lancé el sobre a la mesa y la cara de mi esposo cambió:
    —¿¡Hace falta dinero!?
    —No, hay 10 USD extra. © LiraSeiren / Pikabu

  • Hoy estaba retirando dinero del cajero automático en el banco y, en ese momento, me llamaron por un asunto importante. Inmediatamente, empecé a prestarle más atención a la conversación. Tomé la tarjeta y dejé el dinero en el cajero automático. Me di cuenta unos 5 minutos después y recordé que había otro hombre cerca de los cajeros automáticos. Por supuesto, di el dinero por perdido. Regresé para hacer otro retiro. Entré al banco y le conté la situación a una empleada. Ella supo inmediatamente de lo que estaba hablando y me dijo que el hombre había entrado al banco y les había contado lo sucedido. El hombre le dio el dinero al banco y, en general, no hubo ningún problema. En el mundo están sucediendo tantas cosas malas que asumí que pasaría lo peor, ¡pero no! ¡Las personas decentes todavía existen! © Saturnin / Pikabu

  • Tenía un amigo (quien, al parecer, vivía en las nubes) que se fue del cajero automático sin recoger su dinero. El siguiente cliente en el cajero era un chico de 16 años. ¡Alcanzó a mi amigo y le regresó su dinero! © blueskybel / Reddit

  • Mi esposa y yo íbamos en el carro sin molestar a nadie. Más adelante en el camino había un policía de tránsito con su macana. Y, por supuesto, la agitó para que me detuviera. “¡Maldición! ¿¡Qué quieres!? Voy manejando despacio”, pensé yo. Bajé el vidrio y el policía echó un vistazo al interior, me volteó a ver a mí y después a mi esposa. Pensé: “¿Qué quieres, poli? ¿Piensas que he bebido?”. En ese momento, dijo: “Dígale a su esposa que su abrigo se atoró en la puerta, lo va a ensuciar”. Hubo un silencio incómodo. Volteé a ver a mi esposa y después todos juntos nos reímos. Le agradecimos al policía, desatoramos el abrigo y seguimos nuestro camino comentando acerca de los policías atentos y bondadosos que aún existen. © MelvinFrohike / Pikabu

  • Un desconocido me escribió, diciendo: “¡Conversemos!”, mi respuesta fue: “No me interesa”. En eso, me preguntó: “¿Y qué te interesa?”. Y bueno, ahora llevo 2 horas sentada pensando en qué me interesa, quién soy y para qué vivo. © kostenko_rita / twitter

  • Tenía un viejo BMW. Estaba en el último mes de embarazo, regresaba del doctor y una furgoneta se había estacionado muy cerca del lado del conductor. Por supuesto, físicamente, no podía entrar y era imposible brincarme del lado del copiloto. Un chico iba pasando y le pedí ayuda. Se subió al auto, lo movió, le agradecí y se fue. Le conté a mi esposo y se puso histérico: “¿¡Y si se hubiera robado el coche!?”. A mí ni siquiera se me ocurrió. © Oído por ahí / Ideer

  • Me subí a un taxi y el conductor me dijo: “Señorita, ¡huele muy rico! A piel”. ¿Qué? ¿Qué fue lo que escuché? ¿A piel? ¿Qué? ¿¡Piel!? ¡Loco maniático! Llegué a casa y se me ocurrió buscar información sobre mi perfume en Internet: notas de mandarina, entre otros ingredientes... “el aroma que deja el perfume son notas de madera y un rico olor a piel”. ¿Cómo es que...? No, mejor otra pregunta: “¿¡QUÉ SIGUE HACIENDO ESE SEÑOR DE TAXISTA!?”. © #462181 / bash.im

  • Iba de camino a casa. Me subí al trolebús, pero no pagué mi pasaje y el cobrador no se dio cuenta. Yo llevaba puestos mis audífonos, entonces un hombre tocó mi hombro y me dijo: “Su boleto”. Me espanté porque creí que era el supervisor. Pero luego continuó diciéndome: “Pronto voy a bajar, ten mi boleto. Te espantaste, ¿verdad?”. El hombre estaba borracho, pero por alguna razón, se dio cuenta de que yo no tenía boleto. © “Oído por ahí” / VK

  • Les tengo mucho miedo a los dentistas y siempre me toma tiempo juntar la valentía para pedir una cita, pero después me asusto y la cancelo. Después de un par de años de tal “evasión”, cuando por fin fui a la cita, la ayudante del dentista me abrazó y me entregó una carta hecha a mano en la que decía que estaba muy orgullosa de que había regresado. Para ser sinceros, su conmovedora preocupación me hizo llorar. © MissMasamune / Reddit

  • Al comenzar a entrar en la moda punk, fui a una tienda y en voz baja dije: “¿Me puedes dar un parche de acideci... aci... deci...?”, estuve a punto de reírme a carcajadas. Un hombre roquero en el mostrador sonrió y me dijo: “¿Tal vez quisiste decir ’AC/DC’?”. Agradezco muchísimo que no te hayas reído de mí. © #461882 / bash.im

  • Dicen que el dinero cambia a las personas, pero yo estoy segura de que no es del todo cierto. Uno de mis amigos tuvo un ingreso promedio durante mucho tiempo. Hace un año, se arriesgó e invirtió todo su capital en un proyecto. Fue todo un éxito, y con el dinero ganado abrió un negocio. Ahora él tiene una red de tiendas bastante exitosas. Muchos de sus conocidos tenían miedo de que el dinero lo cambiara. Ayer yo mismo vi cómo él personalmente se acercó a los vagabundos de nuestro vecindario y les dio comida y agua. Me imagino que él también va a otros vecindarios y hace lo mismo. Cuando estudiábamos en la secundaria, él nos dijo que soñaba con darles de comer a todas las personas pobres ¡y está logrando su objetivo! © Palata 6 / vk

  • Soy soltera. Fui a dar un paseo después del trabajo y estaba un poco triste. Decidí agregarle a mi rutina un poco de color, así que entré a una florería y compré un pequeño arreglo floral. El chico que atendía me hizo un cumplido, no aceptó mi dinero y él mismo me regaló las flores sin ninguna razón. No me pidió mi número de teléfono ni mi perfil en Instagram. Su gesto me subió el ánimo por unos cuantos días. © Palata 6 / vk

  • Una noche de verano, dejé las puertas y ventanas del balcón abiertas. Me desperté porque una pareja estaba discutiendo. Peleaban intensamente y sin censura. El meollo del conflicto había sido que la chica estaba coqueteando con alguien y el chico gritó que los golpearía. Entre toda esa conversación, lejos de ser educada, la chica dijo: “Me comporté de esa manera a propósito para darte celos”.

  • No hay que juzgar a un comprador por su vestimenta. Por ejemplo, en una pequeña ciudad septentrional, un hombre con un overol de trabajo sucio y abrigo entró al departamento de electrodomésticos. Olía a rayos. Con determinación, se acercó a las pantallas, señaló la más grande y costosa, y dijo: “¡Me la llevo!”.
    Otro día, un hombre y una mujer de unos 60 años llegaron a la tienda. Su ropa se veía un poco barata. La mujer se acercó al vendedor, sacó un cuaderno y dijo: “Vinimos en cuanto el río que cruza nuestra aldea se congeló. En pocas palabras, necesitamos 30 refrigeradores, 25 lavadoras y 50 pantallas”. La suma de todo fue de 42 500 USD, el pago lo hizo en efectivo... © BirdEyebrows / Pikabu

  • Conocí a un chico musculoso, con tatuajes, barba y pantalón de camuflaje. Honestamente, pensé que era un tonto, pero decidí ir a una cita con él por puro interés deportivo. Estábamos paseando en el parque cuando, de pronto, escuché el maullido de un gatito debajo de una banquita ¡y ahí comenzó todo! Literalmente se olvidó de mí, comenzó a darle de comer al gatito y a llamar a todos sus amigos para que alguno se lo llevara, pero, finalmente, él terminó quedándoselo. Resultó que era un aficionado a los gatos y ya tenía 7 en su casa. En general, resultó ser un chico inteligente.

Bono: los estereotipos también se pueden romper “para mal”

  • El dueño del centro comercial entró con sus amigos a una tienda de electrodomésticos. Le pidieron al gerente realizar un servicio VIP diciendo que comprarían mucho. Durante dos horas los acompañaron por la tienda, pero, al final, solo compraron una tetera de cristal de 30 USD y el teatro en casa más barato del mostrador (y sin control remoto). Además, solicitaron que el gerente les diera un descuento de empleado. © BirdEyebrows / Pikabu

  • Hice mermelada por primera vez. Por supuesto, se quemó. La cocina se llenó de humo y llamé a mi abuela para preguntarle qué hacer. Mi abuela me dijo: “Simplemente no le digas nada a nadie, excepto a mí, y ya está”. © chesnolena / twitter

¿Cuándo fue la última vez que te sorprendieron de una manera agradable?