20 Frases sin las cuales la relación entre adultos y niños sería mil veces más fuerte

Se supone que los adultos, debido a su experiencia de vida, deberían tener más tacto y prudencia que los niños. Pero a veces las madres, los padres, los vecinos y los maestros, sin pensarlo, les dicen a los niños cosas que nos hacen dudar seriamente de su sabiduría.

Genial.guru cree que las personas deben ser más amables entre sí, y entonces habrá mucho menos resentimiento y menos malentendidos en el mundo.

  • Estaba ocupado con mi coche frente a mi casa. Una niña de unos 7 años les dijo a otros niños en el patio de juegos: “Ohhh, volvió a salir esa nena. Qué horror... Mamá me prohíbe jugar y hablar con ella porque es adoptada”. Otros niños: “Sí, sí, guácala, una adoptada. Nuestras madres también dicen que no seamos sus amigos”. ¿Qué es lo que los padres tienen en la cabeza? ¿A quién están criando? Espantoso... © pico.pill / Pikabu
  • Tengo una curvatura de la columna y una pequeña curva en la nariz. Toda mi vida mi madre me dijo de qué lado debía posar para que mi enorme nariz no estropeara la foto. A los 16 años me arrastró a hacerme una cirugía plástica, pero la nariz resultante no quedó muy bien, y a los 18 tuve que hacerme una segunda intervención. Tan pronto como me pongo un vestido, inmediatamente comienza a decir: “Ve y quítatelo, te ves como un jorobado, nadie se casará contigo así, ¿cómo vas a llevar un vestido de novia?”. Recientemente, mi madre comenzó a explicar esto diciendo que la mejor amiga de una persona es su madre y que ella, como mi mejor amiga, señala mis defectos para que yo sepa sobre ellos. © Khuraman / Genial.guru
  • Cuando tenía unos 5 años, era amiga de una vecina de mi edad. Ella tartamudeaba. Fue suficiente para mí preguntarle una vez por qué hablaba así y recibir la respuesta de que la habían asustado unos perros, y el tema estaba cerrado, seguíamos pasando el rato tranquilamente juntas. Pero mi madre me preguntó una vez: “¿Por qué siempre coleccionas a las personas bizcas, torcidas y lisiadas? ¡Juega con chicos normales!”. Recordé esta historia 15 años después, cuando nació mi hermosa hija con síndrome de Down. © TonarinoTotoro / Pikabu
  • Tengo tres hijos encantadores (dos niños y una niña). Cuando mi hija tenía 6 años, mi madre vino a visitarnos. Una vez, antes de salir a pasear, le dije a mi hija que era hermosa, pero ella respondió: “No, mi abuela dijo que tenía la nieta más hermosa del mundo, y esa no era yo”. Mi mamá se había referido a mi sobrina, a quien amaba más. Me puse a temblar de ira. Tranquilicé a mi hija lo mejor que pude, pero todavía siento que las palabras de su abuela realmente la lastimaron, y desde entonces se ha estado comparando constantemente con otras personas. © MaBee Diamond / Quora
  • Cuando alguien me hacía un cumplido, mi madre decía que yo solo era como el resto. Y siempre trató de convencerme de eso. Cuando le pregunté por qué, respondió que no quería que yo solo confiara en mi apariencia. Pero a mí me parece que solo estaba compitiendo conmigo. ¡No se puede hace eso! La belleza es un concepto subjetivo. E incluso las chicas que en opinión de alguien son feas deberían ser elogiadas y escuchar lo hermosas que son. © Natella Levanyuk / Facebook
  • Estuve enamorada de un chico durante muchos años. Cuando tenía 18, él finalmente me invitó a salir. ¡Se suponía que sería mi primera cita con un chico! Cuando le conté esto a mi madre, ella simplemente exclamó: “¡Dios mío, solo tienes tres días para perder peso!”. No hace falta decir que no fui a ningún lado. Y evité a ese chico durante años. © MaBee Diamond / Quora
  • A los 7 años nos mudamos a una casa nueva y tuve una nueva amiga. Excepto yo, nadie en el edificio le hablaba y yo no lograba entender por qué. Los chicos la evitaban abiertamente, nunca la invitaban a los juegos generales, aunque era una chica inteligente y alegre, y se vestía bien. Y entonces un día, una vecina, la señora Lucy, se me acercó y me susurró al oído: “No te juntes con esta nena sin padre, porque crecerá para ser una coqueta, como su madre, y ¡te robará a tu novio!”. La madre de mi amiga realmente era una mujer muy hermosa, pero no tenía tiempo de coquetear con nadie: estaba criando a su hija sola desde que tenía 2 años, cuando murió su marido. Parece que las vecinas le tenían miedo y de esta manera intentaban proteger a sus familias... Pero todavía seguimos siendo amigas, y nuestros maridos también.
  • A mi mamá, su madre y su hermano solían decirle que era fea. Mi abuela era modista, en ese entonces estaban de moda las chicas corpulentas y mi madre era delgada. Mi abuela se lamentaba: “Es imposible coser nada para ti: ¡eres pura piel y huesos!”. Su hermano le aseguraba que ningún chico ni siquiera la miraría. ¡Mi mamá rechazó a muchos chicos buenos por eso! Y se terminó casando con un chico del pueblo que no la dejaba crecer. © Olga Vaganova / Facebook
  • Cuando yo era pequeña, mi madre se comportaba de manera extraña. Yo no era muy buena en la escuela en el primer grado y ella se volvía loca por cualquiera de mis errores. Le encantaba especialmente regañarme frente a mis compañeros y sus padres cuando me recogía de la escuela. Gritaba lo tonta y descuidada que yo era. Todavía no entiendo por qué hacía eso. Después todos se reían de mí y me insultaban. Luego mi abuela comenzó a ayudarme con los estudios y me convertí en una excelente estudiante. Ella me dijo que mi madre no era buena estudiante, y que incluso había querido dejar la escuela. © Oídoporahí / Vk
  • Fui con mi mamá a comprar ropa interior para mí porque mis brasieres me habían quedado demasiado pequeños. Me puse en el probador un brasier nuevo, con encaje y push-up y me estaba deleitando con mi belleza. Me parecía que me veía como una hermosa princesa, hasta que mi madre, mirándome, soltó: “¡Estás tan gorda! Tienes que perder peso para gustarles a los chicos”. Mis fantasías sobre ser una bella princesa se derrumbaron y pasé de ser para mí misma una hermosa chica a un monstruo gordo. Día tras día sigo haciendo dieta para ajustarme a la imagen ideal, pero sé con certeza que la próxima vez que mi madre y yo vayamos de compras, ella dirá: “Necesitas comer menos y hacer más ejercicio. O no te casarás”. Y eso duele. © Morgan Wright / Quora
  • Lo de “así no te vas a casar” es un clásico, también me lo decía mi bisabuela, que vivía con nosotros. Pero yo no me traumé por eso. Lo que sí fue realmente aterrador fue cuando dijo que si no servía el té en una taza hasta el borde, tendría un marido de labios gruesos. Dios, qué miedo me daba, ¡solo tenía unos 6 años! Todavía me asusta: me imagino a un renacuajo o algo así. Aunque ya me casé tres veces. © Madre del Grifo / Genial.guru
  • Yo era pequeña y pelirroja, por lo que a menudo me trataban mal. Pero lo más ofensivo fue cuando, en una reunión de padres, la maestra de matemáticas les dijo a los papás que no permitieran que sus hijos fueran amigos míos, porque yo era de una familia incompleta (mi padre falleció de cáncer cuando yo tenía 9 años). © Inna Kaliy / Facebook
  • Dejé la universidad para cuidar a mi madre durante su tratamiento contra el cáncer. La apoyé durante varios meses antes de la operación y en el posoperatorio en el hospital. La ayudé tanto mental como físicamente, así que estaba tan exhausta que una mañana me quedé dormida en una silla en su habitación. Me desperté porque vino una enfermera, a quien había llamado mi madre. Cuando la enfermera se fue, mi madre soltó ofendida: “Sabía que no podía contar con tu ayuda”. Además de mí, tiene otros 3 hijos adultos, que no la visitaron ni una vez durante su enfermedad ni después de la cirugía. Yo era la única que hacía algo por ella, y así era su gratitud. © BlaireAzalea / Reddit
  • Mi mamá y su amiga estaban charlando en la cocina, y mi hermano y yo escuchamos su conversación. Su amiga dijo: “Tus hijos nunca lograrán nada en la vida, porque son vagos”. Lo más ofensivo fue que mi madre estuvo de acuerdo con eso. Ahora, tanto mi hermano como yo tenemos una relación muy tensa con mi madre, pero ella no se culpa a sí misma por eso, sino a los genes de nuestro padre. © Sweetstardustt / Reddit
  • A mi sobrina le sacaron la muela de juicio. Mi hermana le prohibió tomar analgésicos con el argumento de que “todavía tienes que dar a luz, aprende a soportar el dolor”. © JaneAlien / Twitter
  • Tenía 16 o 17 años. Mi hermano estaba por empezar el primer grado y mis padres fueron a la ciudad, de visita y para comprarle cosas al niño para la escuela. Compraron de todo: tanto para ellos como para mi hermano... Y a mí ni siquiera me trajeron un pañuelo. Recuerdo estar de pie frente al espejo, probándome algo nuevo que mi madre se había comprado y suspirando porque a mí me habría gustado tener algo así. A lo que mi madre dijo: “Cuando ganes dinero, también podrás comprártelo”. Ahora tengo 47 años y sigo creyendo que solo yo misma puedo gastar dinero en mí. Incluso si me ofrecen ayuda, no puedo aceptarla, aunque entienda que la necesito. Pero a mis hijos les entrego el mundo entero. © Inessa / Genial.guru
  • Tuve un caso así: una pariente dijo una vez que yo había engordado y que mi peinado no me quedaba muy bien. Casi me atraganto con el té de la ofensa. Pero mi madre acudió en mi defensa y le dijo que en realidad mis medidas eran 85-60-90. Entonces la tía dijo: “Bueno, es lo que yo digo: ¡ha florecido!”. © Anna Prok / Facebook
  • Cuando usé un tampón por primera vez en el campamento y se lo conté a mi madre, ella lanzó un grito: “¡¿También estuviste abrazando chicos en cada rincón?!”. Y cuando me enamoré por primera vez y lo compartí con ella, me llamó tonta y gritó: “¡¿Qué vas a saber tú sobre el amor a tu edad?!”. Tengo una diferencia de 11 años con mi hermano, y con él ella era igual. Y ahora me dice llorando que su hijo se lo guarda todo, que se ha encerrado en sí mismo y ella no sabe qué hacer. ¿Es en serio? © Oídoporahí / Vk
  • Desde que era pequeña, mi madre me prohibía mirar a las personas con discapacidad física por una razón asombrosa: “No lo mires, o tus hijos nacerán iguales”.
    En general, estaba un poco loca respecto a los niños. Tan pronto como yo tenía un sueño con alevines de pescado, inmediatamente decía: “Ohhhh, es augurio de embarazo”. Si soñaba con bebés de otros animales: “Ohhhh, es augurio de bebés”. Como resultado, no solo no tuve hijos con discapacidades, sino que no tuve hijos en absoluto. Por esa presión moral constante de “lo que sea que sueñes, todo es augurio de tener hijos” y sus constantes afirmaciones de que lo único que importa en la vida es casarse y dar a luz, se me instaló en la cabeza que definitivamente no quiero tener hijos. © NaurEvan / Pikabu
  • En la escuela primaria tuve un compañero de clase que era un chico genial, amable y comprensivo. Con parálisis cerebral. Su enfermedad era relativamente leve, solo su forma de caminar era torcida, ya que no podía enderezar las piernas. Bueno, mi madre y mi abuela me decían: “No debes juntarte con él, comenzarás a caminar igual. Y, en general, debes ser amigo de chicos normales y no de los marginados”. Yo era un rebelde desde chico, así que no dejé de ser su amigo. Ahora tengo más de 30 años y pienso: “¿Qué pasaba por la cabeza de mis parientes femeninas como para que dijeran esas cosas?”. Los adultos serán adultos, pero incluso entonces comprendía que lo que decían era un completo delirio. Amigo, espero que andes bien. © BuZZZeRUS / Pikabu

¿Qué frases injustas has escuchado de los adultos en tu infancia?

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