Conoce la historia de Lorraine Warren, la mujer que inspiró el personaje de Vera Farmiga en “El Conjuro”

Mejor conocida por las películas que se basaron en casos que ella investigó, lo cierto es que Lorraine Warren fue una mujer con una vida extraordinaria. Sus vivencias paranormales superaron cualquier lógica. Aun enfrentando toda una serie de adversidades que solo podemos conocer por sus relatos, era una mujer encantadora y con gran carisma, ansiosa por mostrarle al mundo toda su trayectoria junto a su también difunto esposo Ed.

En Genial.guru, te compartimos la historia de Lorraine, que no necesita guiones ni efectos especiales para ser sumamente interesante.

Quién era Lorraine Warren

Lorraine Warren fue una de las mujeres clarividentes más populares del mundo. Su vida y experiencias paranormales inspiraron la saga de películas El Conjuro. Junto con su esposo crearon el Museo del ocultismo y la Sociedad de Nueva Inglaterra para la Investigación Psíquica, que se dedicó a realizar estudios con enfoques científicos a todos los fenómenos que encontraban en lugares con reputación de estar “malditos”.

Primeros años

Lorraine nació un 31 de enero de 1927 en Connecticut, y no supo de sus capacidades sobrenaturales hasta la edad de siete años, cuando empezó a ver luces alrededor de las personas. Sin saber qué significaban realmente, un día se atrevió a decirle a una de las monjas encargadas de la escuela a la que asistía:

“Tus luces son más brillantes que las de la madre superiora”.

La hermana la miró con desconcierto sin entender a qué se refería. Tiempo después, Lorraine entendió que esas luces eran las auras de las personas y, por la reacción nada grata de la hermana a quién le habló, supo que claramente ese don no era común. Por esa razón, y por temor a ser incomprendida, no le contó a nadie más sobre lo que podía ver.

Conoce a quien sería su esposo Ed

Todo cambió cuando, a los 16 años, conoció a quien sería su esposo, Ed Warren, que trabajaba en un cine que ella frecuentaba. Tras conversar un par de veces, él la invitó a salir. Era una relación de adolescentes como cualquier otra, hasta que, un día, tras un tiempo siendo novios, Ed decidió sincerarse con Lorraine. Le confesó, para sorpresa de ella, que veía fantasma; lo que Ed nunca esperó es que su novia le confesara que ella era clarividente y que no solo podía ver fantasmas, sino que también podía hablar con ellos. Ed sintió que el destino existía y lo había llevado a unirse a Lorraine.

Vida matrimonial y el inicio de una larga trayectoria juntos

Ed y Lorraine se casaron y tuvieron una hija. Como sustento de vida, investigaban casas que tuvieran reputación de estar embrujadas para que Ed fuera a pintarlas, ya que era un artista. Lorraine lo acompañaba en aquellas jornadas y ambos se quedaban en la acera mientras él trazaba en un lienzo todos los espectros que entraban y salían del hogar. Tras despertar la curiosidad de los dueños (convengamos que debe ser muy raro encontrar personas mirando tu hogar fijamente), Lorraine se acercaba a ellos y les mostraba las pinturas que había hecho su esposo, contándoles que la inspiración para tales obras eran los espectros que Ed veía allí dentro. Más de uno, al verlos, tuvo un respingo, y sin embargo, tras el primer susto, los invitaban a pasar para que investigaran.

Este fue el impulso que necesitaban para crear la Sociedad de Nueva Inglaterra para la Investigación Psíquica, que se basa en la investigación de los fenómenos paranormales desde un enfoque científico. Enfermeros, médicos, investigadores y hasta policías se ofrecieron a trabajar gratuitamente en aquella sociedad que no tiene fines de lucro. Fue así como la pareja se dedicó a ir a hogares que tuviesen reputación de estar embrujados para ayudar, Lorraine desde su oficio como clarividente y Ed como demonólogo, siendo la primera persona en poder ejercer dicha labor sin ser sacerdote católico.

La muñeca tan famosa como tenebrosa: Annabelle

En 1970, ya con una renombrada reputación, dos estudiantes de enfermería les hicieron llegar una muñeca que luego sería personaje frecuente en las películas basadas en los Warren, Annabelle. Las jóvenes explicaron que la muñeca solía aparecer en distintos sitios de la habitación en la que vivían sin que nadie la tocase; además, les hablaba explicándoles que era el espíritu de una niña y les pedía que la trataran como una persona normal.

Al principio, las estudiantes decidieron darle el gusto al supuesto espíritu y la trataron como una niña, pero luego, empezaron a escuchar sonidos en las paredes. Después, el novio de una de ellas empezó a tener pesadillas en las que alguien lo atacaba y, al despertar, se encontraba con heridas reales. Los Warren les explicaron a las estudiantes que Annabelle no existía. Según afirmaban, los fantasmas no tenían la facultad de poseer objetos, pero los demonios sí, por lo que debían deshacerse de la muñeca cuanto antes si no querían sufrir daños severos.

Museo del ocultismo

Ed y Lorraine se llevaron la muñeca a su casa y, en el camino, empezaron a notar que el auto en el que viajaban empezó a tener fallas que casi les provoca un accidente. Comprendiendo entonces que la muñeca estaba buscando los medios para hacerles daños, tuvieron que encerrarla en una caja de cristal con la precaución de que nadie la tocara.

Actualmente, es una “pieza” importante en su Museo del ocultismo, sitio que conserva todos los objetos que hallaron en su trabajo y que son un peligro para la sociedad por estar poseídos. Entre ellos hay desde máscaras diabólicas y juguetes hasta vestidos de novia. Algunos de estos objetos tienen apariencia espeluznante, otros parecen tan inocentes como una muñeca infantil, aunque sea diabólica.

La casa de Rhode Island, el caso que los haría famosos

El caso que los haría particularmente conocidos sería el de la casa de Rhode Island, que luego inspiró la exitosa película El Conjuro. La familia Perron vivía acosada por el fantasma de una bruja del siglo 19 llamada Bathsheba en esa casa. La bruja había sacrificado a su hijo y luego suicidado para maldecir las tierras e impedir que alguien pudiese vivir allí. Según afirman, tuvieron que llamar a un sacerdote para exorcizar la casa, ya que los dueños del hogar empezaron a sufrir daños físicos de los espectros.

Una inminente despedida

Tras una larga trayectoria trabajando juntos, Ed murió en el 2006, y Lorraine el día 20 de abril del 2019 en compañía de todos sus seres queridos.

¿Has visto alguna de estas películas? ¿Conocías a la verdadera Lorraine?

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