Nadie lo quería por su color y raza, fue adoptado a ciegas y su historia nos dejó una gran lección

“Hemos esperado 667 días para decir estas palabras: ¡Melvin ha abandonado el refugio!”. Con estas emocionantes palabras, la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales de Los Ángeles (spcaLA por sus siglas en inglés), anunciaba la feliz adopción de Melvin, quien tuvo que esperar en el refugio por casi dos años hasta encontrar una familia que lo quisiera.

En Genial.guru nos sorprenden y nos llenan de emoción estas historias con final feliz, y que además nos demuestran que aún podemos aprender mucho de animales como Melvin.

Un perro perdido que encontró una mano amiga

Melvin es un pitbull mestizo que tenía tres años y 10 meses cuando fue adoptado. Su travesía inició casi dos años atrás, cuando fue clasificado como un perro perdido por los Servicios de cuidado de animales de Long Beach (LBACS) y, gracias a un acuerdo entre las instituciones, pasó al refugio de spcaLA, pero nunca fue reclamado.

Para evitar casos como el de Melvin, desde spcaLA recomiendan siempre colocar microchip a nuestras mascotas y registrarlos. Las placas de identificación también son muy importantes para poder reencontrarnos con un animal perdido.

El triste motivo por el que Melvin estuvo tanto tiempo en el refugio

Después de una estadía de 667 días, y sin señales de que lo estuvieran buscando, Melvin se convirtió en el residente que más tiempo había permanecido en el refugio de spcaLA. Según informó la misma institución, los dos mayores desafíos que Melvin tuvo para encontrar un hogar fueron precisamente las dos cosas que no se pueden cambiar: el color de su pelaje y su raza.

Por qué es necesario desarrollar la resiliencia en un perro como Melvin

La resiliencia es la capacidad que tenemos los seres humanos de sobrellevar los problemas o las experiencias difíciles. No es algo con lo que se nace, sino que se desarrolla y se puede aprender. Los perros, al ser seres emocionales, también demuestran y aprenden a desarrollar resiliencia. Y son diversos factores (ambientales y de genética) los que influyen en esto.

Por eso, en perros que han sufrido maltrato, abandono, o como en el caso de Melvin, que están tanto tiempo en un refugio, se busca fortalecer su carácter y conducta para que de esta manera puedan adaptarse fácilmente a un nuevo hogar e integrarse a una familia.

Cómo desarrolló Melvin esta fortaleza

Como comentaron los encargados de spcaLA, los perros de refugio, al igual que los humanos, necesitan formas positivas de hacer frente a situaciones desafiantes. Todas las mascotas en spcaLA reciben capacitación y enriquecimiento para mantenerlas comprometidas antes de que encuentren sus hogares para siempre. Además, los últimos cuatro meses previos a su adopción, Melvin los pasó en una casa de acogida, en donde lo mantenían activo y desarrollando todo lo aprendido.

“También hay una importante inversión emocional porque nos convertimos en su familia interina, esperando que alguien le brinde la oportunidad de que se conviertan en sus compañeros” dijo Sara Taylor, directora de comportamiento animal y Capacitación de spcaLA.

Melvin finalmente encontró una familia para siempre

Y así, después de que el refugio publicara muchas fotos y videos en las redes sociales, de demostrar lo preparado que se encontraba para ser recibido en un hogar, luego de varias llamadas telefónicas y de una muy buena primera reunión de presentación, Melvin encontró a una familia que lo quiso, incluso antes de conocerlo o saber cómo era: los Maguire.

Según comentó Trish Maguire, la nueva mamá de Melvin, decidieron llevarlo en cuanto supieron cuánto tiempo había estado ya en el refugio. Ellos han tenido 8 pitbulls en los últimos 25 años y siempre tienen tres a la vez. Un par de meses antes había fallecido su perro de 14 años, y aunque nos confiesa que fue un momento triste, también les dio la posibilidad de abrir su hogar para rescatar a un nuevo perro, y en este caso, el afortunado fue Melvin.

La vida de Melvin (ahora llamado Loki) en su nuevo hogar

La espera de Loki y su tiempo invertido en el refugio realmente valió la pena, ya que finalmente tiene una familia compuesta por la pareja, sus dos hijos adolescentes y dos hermanos pitbulls. “Le encanta jugar con los otros perros. Se lo pasan genial. Duermen juntos y duermen con nosotros. Rápidamente se convirtió en parte de la familia” añadió Trish.

Su nueva casa, además, tiene una piscina en la que le encanta nadar. Al consultarle a Trish sobre qué es lo que más aprecia de Loki, nos contestó: “Me encanta que se despierte, agarre un juguete y siempre esté listo para jugar. Cuando mueve su cola, no es solo su cola. ¡Está tan feliz que toda su parte trasera se mueve!”.

La historia de Melvin/Loki es una prueba de que por más adversas que sean las circunstancias que nos toque vivir, y lo mucho que tengamos que esperar, debemos aprender a recibir los cambios con la misma alegría con la que hoy Loki mueve su colita.

Y tú ¿has adoptado alguna mascota? No dudes en compartir tu historia y sus fotos en los comentarios.

Imagen de portada spcaLA / Facebook, emojipedia
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