Una especialista en lenguaje le enseñó a su perrita a comunicarse con palabras usando botones

Christina Hunger es una especialista del lenguaje que, apasionadamente, cree que todos podemos comunicarnos, sin importar cómo. Gracias a sus conocimientos y amor por los perros decidió enseñarle a su perrita Stella una nueva forma de comunicación, y los resultados prueban, una vez más, que los perros son animales muy inteligentes. Además, los descubrimientos que Christina ha hecho junto a su fiel mascota pueden servir como base para nuevos estudios y hallazgos.

Genial.guru quiere compartir contigo todo el proceso de aprendizaje de Stella y su progreso comunicacional. A lo largo del artículo te encontrarás con varios videos que muestran cómo la perrita aprendió a decir palabras.

Si los perros pueden entender lo que les decimos, ¿pueden también comunicarse con palabras?

Christina, como una experta en el lenguaje, al adoptar a Stella se preguntó, junto a su prometido Jake, sabiendo que los perros entienden las palabras, si podrían comunicarse de otra manera. Por esto, pensó en usar la Comunicación Alternativa y Aumentativa, una estrategia que se usa cuando los niños tienen problemas para comunicarse verbalmente. Para esta se emplea un dispositivo que contiene un icono que representa una letra o palabra diferente. El niño, cuando quiere decir algo, presiona el botón y la palabra se reproduce automáticamente.

Sí, es posible, los perros pueden comunicarse de una manera más clara y sencilla para los humanos

La forma de comunicación que todos conocemos de los perros es a través de ladridos, gemidos, saltos e incluso sonrisas. Lo que no pueden es, precisamente, producir palabras como lo hacemos las personas. Por esta razón, Christina y su esposo, poco a poco, empezaron a enseñarle a Stella a que diga cuando quería salir.

Para esto, crearon un timbre del tamaño perfecto para la patas de la perrita que, al presionarlo, decía “salir”. Cada vez que iban a pasear, la pareja decía “salir” y presionaban el botón con sus pies antes de abrir la puerta de la casa al mismo tiempo para que Stella fuese entendiendo la dinámica. Después de unas semanas, ella ya entendía y cada vez que quería salir miraba al botón y ladraba para después, y muy pronto, decir su primera palabra pisando el botón.

El siguiente paso: aprender más palabras del día a día

Stella diciéndole “Adiós no” a su dueña porque se iba a trabajar

Al pasar el tiempo, Stella perfeccionó su habilidad de decir “salir”, sin embargo, Christina no paró ahí. Ella y su pareja programaron más botones para que el vocabulario expresivo de su perra creciera. Palabras como comer, agua, jugar, caminar, no, ven, ayuda, adiós, te amo, formaron parte de este repertorio. A diario, Christina se sentaba con Stella a enseñarle las nuevas palabras usando los botones, tal como lo haría en cualquier terapia de lenguaje.

Stella no para de decir palabras

Después de que Stella aprendió a manejar bien el sistema de comunicación, ni Christina ni Jake pudieron detenerla. Cuando quería jugar, tocaba repetitivamente el botón de “jugar”. Como también los de “comer” y “agua”, el de “caminar” cuando quería salir a dar un paseo e, incluso, a decir “adiós” si los amigos de sus dueños se iban de la casa después de visitarlos.

Más adelante, con más tiempo usando este sistema, Stella aprendió a decir dos palabras a la vez. Como por ejemplo, “no comer” cuando tardaban mucho en alimentarla, o también, decía “ayudar venir” para pedirle ayuda a sus dueños desde otro lugar de la casa. Sin embargo, lo más impresionante para Christina fue un día en el que olvidaron alimentar a Stella a tiempo, donde inmediatamente les dijo “no amar” y se fue lejos.

El desarrollo de este nuevo sistema comunicativo sigue mejorando cada día

Hasta la fecha, Stella ya sabe más de 15 palabras, simples y compuestas, las cuales sabe usar sin ayuda de nadie. Pero esto, para Christina, no es una sorpresa puesto que hay estudios que prueban que los perros pueden aprender hasta 165 palabras a lo largo de su vida.

Así son los botones que usa Stella para comunicarse

Al principio, los botones estaban distribuidos por toda la casa. El de “salir” estaba cerca de la puerta, por ejemplo. Pero, con la evolución de las habilidades de Stella al empezar a combinar las palabras, Christina se dio cuenta que su perrita caminaba mucho para poder comunicarse, por lo que decidió crear un panel móvil para unir todos los botones. Hoy, el dispositivo esta distribuido en tres filas de 5 botones cada una. Entre estos hay suficiente espacio para que Stella pueda moverse entre ellos y no presione, por error, otro.

Stella diciendo “Feliz pelota quiero afuera” para pedirle a Christina que fuesen a jugar

La inteligencia de Stella asombra cada día a Christina y su esposo Jake

Stella afirmando que el prometido de Christina estaba afuera diciendo “Jake afuera”

Pequeños avances como que, al querer decir dos palabras, Stella use sus dos patas son detalles que animan a su dueña a seguir desarrollando más este medio de comunicación entre ambas. Adicionalmente, Stella es capaz de procesar lo que le dicen y responder y también de saber cuando presionar los botones, es decir, casi siempre dice lo que quiere cuando sabe que Christina o Jake la están viendo.

Bono: La prueba de que Stella sabe comunicarse muy bien

“Agua”

“Adiós”

“Comer”

“Stella quiere jugar afuera”

¿Qué te parece esta ingeniosa idea para mejorar la comunicación entre los perros y los humanos? ¿Crees que podría romper la barrera comunicativa entre ambos seres? Cuéntanos en los comentarios.

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