10 Datos de las bodas de la realeza británica que pocas personas conocen

La participación del público y la celebración de las bodas reales británicas han cambiado a lo largo de los años, pero aún se mantienen en lo clásico. También hay cabida para nuevas tradiciones, alentadas quizás por el frenesí de los asistentes, que adoran participar de alguna forma en la celebración y la unión en matrimonio de los miembros de la familia real.

Genial.guru investigó para los lectores algunas peculiaridades de los compromisos de la realeza británica y de sus bodas.

1. La sortija que recibió Diana por su boda se convirtió en el anillo de compromiso que el príncipe William le dio a Kate

Según una fuente cercana a la familia real, los príncipes William y Harry pudieron elegir dos objetos de su madre como recuerdo. Aunque fue Harry quien escogió el anillo de compromiso de su madre, una vez que William contempló pedir la mano de Kate, su hermano le dio el anillo desinteresadamente.

De igual manera, el príncipe Harry obtuvo dos piedras de la colección de su madre para diseñar el anillo de compromiso hecho a medida de Meghan. Así, utilizando sus diamantes, también pudo rendirle homenaje a la princesa de Gales.

2. La mayoría de las novias de la realeza usan tiaras prestadas el día de su boda

Existen algunas reglas que deben seguir las mujeres de la realeza que desean usar una tiara. Por ejemplo, no pueden elegir cualquiera, sino que la Reina les presenta algunas opciones, o simplemente selecciona una para ellas. Además, la mayoría posterga su primer intento de uso hasta el momento de casarse, y reciben la tiara prestada de manera oficial para toda la vida.

Además, como sucedió en el caso de Kate, se puede elegir una tiara para “principiantes”, con un tamaño más pequeño que el promedio, que no provoca dolores de cabeza. Conocida como Cartier Halo, hasta ahora la duquesa de Cambridge ha usado su tiara solo en esa ocasión especial (al menos en público).

3. Por tradición, el ramo de la novia lleva al menos unas ramitas de mirto

La tradición de llevar mirto se inició con la hija mayor de la reina Victoria, cuando se casó en 1858. Según la historia, la abuela del príncipe Alberto le regaló un ramillete de mirto a la reina Victoria y luego, a partir de una ramita, se plantó la flor en la propiedad de Osborne House, donde aún continúa prosperando.

Meghan Markle es una de las mujeres que han seguido la tradición. Su ramo, que tenía como toque especial algunas flores cuidadosamente seleccionadas por su esposo, incluía además nomeolvides, las flores favoritas de Diana, como un homenaje a la princesa y madre de Harry.

4. Las parejas reales se retiran en un carruaje tirado por caballos después de su ceremonia

Después del matrimonio, los novios pueden retirarse en un carruaje tirado por caballos, tal y como lo hicieron el príncipe Carlos y la princesa Diana. Entre ellos, está el 1902 State Landau, reservado para el uso de la monarca dentro de Gran Bretaña, y que ha sido utilizado para el paseo de los novios después del matrimonio.

Si el clima es adecuado, el techo de la carroza se abre, lo que permite que los recién casados sean vistos por el público asistente. Pero si la lluvia amenaza, puede ser reemplazado por el Gold State Coach, un carruaje que se ha utilizado en la coronación de todos los monarcas británicos desde Jorge IV.

Como dato curioso, aunque pueda parecer un romántico sueño ir de paseo en una carroza real, lo cierto es que puede causar náuseas, síntomas que comparten la duquesa de Cambridge y la propia reina Isabel II.

5. La reina Isabel II recibió cupones de ropa para pagar su vestido de novia

Para el momento de la boda de la hoy reina Isabel, Gran Bretaña estaba en época de austeridad luego de la Segunda Guerra Mundial, por lo que se usaron cupones de racionamiento de ropa para pagar el vestido. La princesa entonces recibió de cientos de cupones para ayudar con el vestido, pero fueron devueltos, ya que sería ilegal usarlos.

6. La princesa Beatriz se casó (en secreto) usando un vestido icónico que pertenecía a la reina Isabel

La princesa Beatriz contrajo nupcias en secreto con Edoardo Mapelli en la Capilla Real de Todos los Santos en Royal Lodge, junto a alrededor de 20 invitados selectos. Para el día de su boda, eligió un vestido vintage de uno de los diseñadores reales por excelencia, que perteneció a la reina Isabel II y que la soberana usó en al menos tres ocasiones.

El romántico vestido de tonos marfil está adornado con satén y un corpiño geométrico con brillantes desde el pecho hasta la mitad de la falda. Fue usado por primera vez por la reina en 1961; las otras dos ocasiones fueron: el estreno de la película Lawrence de Arabia, en 1962, y la apertura del Parlamento de 1966. Ahora, luego de ser remodelado para la princesa, luce unas mangas de organza abullonadas.

7. La tradición del vestido blanco fue establecida por la reina Victoria

Antes los vestidos blancos estaban reservados para las mujeres que se presentaban en la corte, mientras que las novias usaban vestidos de una variedad de tonos, incluido el rojo, que llegó a ser uno de los favoritos. La reina Victoria, en el año 1840, fue quien marcó la tendencia del vestido blanco al elegir lo que para aquel entonces era un atuendo no tradicional.

8. Kate Middleton hizo su maquillaje de novia sin ayuda de profesionales

Si bien Kate Middleton pudo haber elegido entre los mejores maquilladores de la industria, argumentó que conoce su propia cara, y nadie podría hacer un mejor trabajo que ella. Con su decisión, se convirtió en la primera novia de la nobleza desde la reina en caminar al altar sin ayuda de expertos.

Por otro lado, aunque se llegó a pensar que su cuñada Meghan Markle había tomado la misma decisión debido a la naturalidad de su maquillaje, lo cierto es que este fue realizado por su amigo Daniel Martin, un maquillador profesional.

9. Diana y Carlos comenzaron el tradicional beso en público

Se dice que aunque el príncipe Carlos se olvidó de sellar sus votos a Diana con un beso, más tarde compensó su error e inició con la ya princesa de Gales una nueva tradición: la de besarse a la vista del público en el balcón del Palacio de Buckingham. Aunque Meghan y Harry no lo hicieron en el famoso balcón, los novios utilizaron las escalinatas de la capilla donde celebraron su unión.

10. Los novios guardan la parte superior de su pastel de bodas para luego servirlo en los futuros bautizos de sus hijos

“William y Catherine.

29 de abril de 2011”.

Por tradición, los recién casados guardan una pieza de pastel de la parte superior para luego servirla en los futuros bautizos de sus hijos. Además ha habido ocasiones en que se ha llegado a ofrecer una porción en subasta, o para exhibir en un museo, como es el caso de la reina Victoria, del siglo XIX.

¿Cuál es tu momento favorito de una boda? ¿Qué hay de las tradiciones, hay alguna en particular que te guste? ¡Comparte tus impresiones con nosotros!


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