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10 Situaciones en las que puedes comprender y perdonar a un hombre y 10 en las que no vale la pena

Todos tenemos problemas y sobresaltos en nuestras relaciones sentimentales. A menudo nos hacemos preguntas: "¿Cambiará mi pareja? ¿Y no será mañana aún peor?". En la mente y el corazón se repiten cuestiones contradictorias y en esos momentos se hace necesaria una evaluación seria de la realidad que nos rodea. En este artículo, encontrarás consejos sobre cómo lidiar con esas situaciones conflictivas.

En primer lugar, elimina los sentimientos de confusión y el deseo escapista de los problemas. Recuerda que debes tomar una decisión importante de la que depende tu vida.

Genial.guru te ofrece reflexionar seriamente sobre cómo puedes actuar en situaciones que a menudo solo conducen a discusiones o acarrean problemas emocionales.

1. ¿Discusiones o violencia?

Las discusiones y las discrepancias en las relaciones son perfectamente normales. Todas las personas somos diferentes y algunas veces la percepción sobre una misma situación, simplemente, difiere. Si tu pareja puede sentirse ofendida porque tardas mucho en prepararte para salir, o por una broma que para ti era inofensiva, esto no tiene nada de extraordinario. Discutir es desagradable, pero siempre se pueden hacer las paces. No tengas miedo de ser la primera persona en buscar una tregua, no temas a hablar de inmediato sobre aquello que te irrita. Es mejor llevar a cabo una conversación constructiva, para que cada uno de los dos entienda qué límites no se deben traspasar, se aprende de los razonamientos y la percepción del otro. Una relación fuerte es fruto del trabajo mutuo de ambos.

Pero algunas situaciones no deben siquiera ser perdonadas y, mucho menos, perpetuarse y aguantarse. Si tu pareja te golpea, no hay excusa alguna que lo explique. Muchas mujeres sufren agresiones durante mucho tiempo y adoptan con fe una actitud completamente absurda como si "ella lo provocase". Si tu pareja cree que goza del derecho a ser un dictador cruel que puede golpearte por alguna "mala acción", lo mejor es cortar de inmediato esta relación. Los moretones pasan, pero el trauma psicológico puede durar toda la vida. No hay que tener miedo a quedarte sola, lo mejor es buscar ayuda y apoyarte en la familia, amigos, o bien en organizaciones sociales con experiencia en estos casos.

2. ¿Un extraño sentido del humor o discriminación?

Te ha pasado alguna vez que tu interlocutor estaba bromeando y empezaba a reírse a carcajadas mientras tú sigues sin entender dónde está la sal y la pimienta. Sí, el sentido del humor también es diferente en cada uno de nosotros, y algunas veces, puede ser muy específico. Si no comprendes dónde está la gracia viendo Los Simpson y tu pareja se ríe viéndolos a viva voz, bueno, tal vez tendrás que esforzarte más buscando una comedía de la que puedan disfrutar riendo juntos.

Pero no debes justificar el humor por la especificidad si tu pareja se ríe de los chistes que ofenden a otras personas, ya sean por motivos sexuales, raciales, sociales, bromas sobre la mutilación o una enfermedad. Intenta explicarle que tales bromas causan aún más odio e intolerancia en el mundo. Alentando este tipo de "humor", una persona aumenta la discriminación hacia ciertos segmentos de la población del planeta. Pero tú misma tampoco deberías reírte de chistes viejos sobre mujeres para luego preguntarte por qué los hombres no las toman en serio.

Si tu compañero sentimental demuestra que necesita reírse de estas personas será increíblemente difícil cambiarlo y lo más probable es que tú sola no lo conseguirás.

3. ¿Preocupación o control total?

Si tu pareja sale a tu encuentro después del trabajo y te ofrece acompañarte a casa después de una cita, entonces puedes solo alegrarte, casi con toda seguridad de que tú no eres indiferente para él.

Pero si te prohíbe ver a otras personas sin estar él presente, te pide un informe detallado sobre tus actividades cuando estás en el trabajo o sola en casa, te obliga a que le digas las contraseñas para controlar tus redes sociales, esto ya va pareciéndose más a una manipulación y, claro está, impregnada de violencia psicológica. El control total es un deseo claro de suprimir tu voluntad. "Lo hago por tu propio bien" y frases de este tipo solo disfrazan una acción repleta de enorme represión. La ausencia de tu espacio personal conduce a sufrir estrés y a un deseo de deshacerse de este: ahogándolo en alcohol, suprimiendo las emociones o con otras formas que solo te causarán más daño si cabe.

4. ¿Amigas o "amiguitas"?

Los celos, en diferentes grados, son inherentes a cada uno de nosotros. Si tu pareja tiene amigas y compañeras de trabajo con quienes mantiene una relación amistosa, eso no es razón alguna para que cometa una infidelidad. Si te molestan estos contactos, nuevamente, es mejor decírselo con honestidad. Proponle un paseo con sus amigas o un encuentro en una cafetería. Lo más probable es que no le importe porque es maravilloso cuando una persona tiene muchos amigos y todos mantienen una relación cálida entre ellos.

No obstante, es mejor estar alerta si tu pareja oculta sus contactos con otras mujeres, desvía constantemente los temas o reacciona violentamente a preguntas sobre sus amigas. Si él no quiere presentarte a ellas, quizás, simplemente, ellas no saben de tu existencia.

5. ¿No le gusta limpiar o "el lugar de la mujer está en la cocina"?

Las cosas son así: muchos hombres no se acostumbraron cuando eran pequeños a llevar a cabo los asuntos del hogar en casa. Es posible que no sepa cocinar, no tenga el hábito de lavar los platos o no sepa cómo se usa una lavadora. Si te cansas mucho haciendo las tareas del hogar, intenta llegar a un compromiso para compartir dichas responsabilidades, llevando a cabo de forma gradual esas tareas de orden y limpieza entre los dos.

Pero si un hombre dice abiertamente que la limpieza y la cocina no le conciernen y reprocha a su pareja cada mota de polvo, entonces vale la pena comenzar a preocuparse. El argumento de que "tu lugar está en la cocina" es completamente insano. Lo más probable es que te perciba como un objeto y no como un ser querido.

6. ¿Resentimiento o castigo?

Los humanos somos seres frágiles, nuestros sentimientos resultan fáciles de herir. Algunas veces la ofensa puede ser muy dolorosa y una persona necesita algo de tiempo para que se le pase o bien necesita estar sola. Pero al final, los sentimientos sinceros borrarán tus agravios, especialmente si tú misma contribuyes a ello. Dedica más tiempo a contarle sobre tus sentimientos, ayúdense el uno al otro en momentos difíciles. Recuerda lo fácil que puede ser ofenderte y cuán fácilmente tú puedes ofender a otro.

Pero, si las ofensas y los resentimientos suceden de forma constante y las conversaciones y compromisos no llevan a ninguna parte, puede ser que estés ante un manipulador y un abusador psicológico. Especialmente, cuando la ofensa lleva consigo hacia ti un "castigo": la negativa a darte dinero porque "no te lo mereces", boicotearte, abstinencia sexual forzada y otras acciones de este tipo. Respétate a ti misma y no confundas el alma frágil de una persona con la violencia ejercida sobre el otro. Nadie debe ni tan siquiera pensar que tiene derecho alguno a castigarte.

7. ¿Faltan palabras de cariño o son insultos?

Muchas personas quieren escuchar palabras de amor y ternura a diario. Pero algunos hombres no son dados a la hora de expresar sus sentimientos. No te preocupes, puede ser una cuestión de educación, actitudes que provienen de la infancia, o bien peculiaridades de su personalidad. Recuerda que el amor no son las palabras, sino hechos. Hay muchas maneras de demostrar el amor, no solo las palabras, presta atención a los sentimientos, el tacto, la atención recibida, la ayuda que se presta y otras acciones similares.

Pero si un hombre, no solo no te cuenta sus sentimientos, sino que también te devalúa en privado o en presencia de terceros, esto no podrá justificarse por las características de su personalidad. Cuando él te insulta o infravalora en presencia de sus amigos o cuenta una historia de la cual te avergüenzas, dice que no puedes hacer frente a tus "deberes": esto es una depreciación directa de tu persona, manipulación y violencia psicológica.

8. ¿Fatiga o parasitismo?

Todos pasamos por momentos difíciles. A veces, solo necesitamos tomarnos un respiro y pasar una semana, o incluso unas cuantas, descansando y llevando una vida pasiva.

Pero si una persona, durante meses, o incluso años, sufre después de haber sido despedido, no hace nada en casa y pasa todo el día frente a la computadora, entonces vale la pena descubrirte a ti misma y abrirle los ojos ante lo que está sucediendo. Tal vez tu pareja sufra una depresión grave, necesitará ayuda de un especialista y, por supuesto, tienes que apoyar a tu ser querido para que supere una crisis. Pero no olvides que también puede ser pereza ordinaria, narcisismo y parasitismo.

9. ¿Discreción o indiferencia?

Algunos hombres, raras veces, llaman primero, no proponen verse, no les gusta conversar por teléfono o en las redes sociales. Quizás te encuentres ante una persona introvertida. O tu pareja, simplemente, es tímida a la hora de mostrar sus sentimientos. Una buena solución sería hablar de ello abiertamente. Dile que albergas sentimientos muy tiernos hacia él, que estarías encantada de verle más a menudo y hablar más. Si le gustas a este hombre, estará encantado de dar un paso hacia adelante o explicar las razones de su comportamiento. Quizás él esté realmente muy ocupado con el trabajo.

Pero si la conversación no lleva a nada, probablemente, él no considera esta relación como algo serio. Entonces, no te olvides de ti misma, ¿acaso resulta agradable esperar con ansiedad una llamada y cambiar todos tus planes por momentos excepcionales cuando repentinamente te propone una cita?

10. ¿Hace cálculos o es un tacaño?

A veces, un hombre realmente no entiende por qué necesitas un vestido nuevo si otros cinco ya cuelgan del armario. Sí, y la situación económica puede no permitirle regalarte algo costoso. En estos casos, una no debería ofenderse, sino luchar juntos por lograr la prosperidad deseada, mejorarse a uno mismo y elegir los valores correctos.

Pero, si tu pareja te prohíbe comprar algo necesario, por ejemplo, una chaqueta de invierno porque la anterior ya se ha estropeado y no abriga, esto debería generar en ti sospechas. Tal vez, él tenga serios problemas psicológicos. Y puede ser una forma de someter y llevar un control sobre ti, una depreciación de aquello que tú sí consideras necesario.

¿Estás de acuerdo con que, a veces, a una persona no se le puede "comprender y perdonar"? ¿O estás dispuesta a seguir dándolo todo por cualquier tipo de relación?

Ilustradora Yekaterina Ragozina para Genial.guru
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