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Esta jefa tribal de Malaui logró anular más de 1500 matrimonios infantiles y su historia ha conmovido hasta a Emma Watson

Para muchas niñas, ir a la escuela puede ser fastidioso, pero puede ser porque lo dan por sentado. Cuando millones de niñas no tienen esa oportunidad, regresar a estudiar es un sueño hecho realidad. Y esos sueños los está cumpliendo Theresa Kachindamoto, prohibiendo el matrimonio infantil en su natal Malaui.

Genial.guru sabe que te alegras de enterarte de que las mujeres del mundo están avanzando, y por ello traemos esta historia para ti.

Matrimonio infantil, un delito muy común

No es fácil ser una niña en Malaui. Las mujeres tienen una alta probabilidad de ser casadas por sus padres antes de los 18 años. De hecho, la mitad de las niñas contraerá matrimonio sin siquiera haberlos cumplido, lo que lo transforma en el país con más matrimonios infantiles en el mundo. Esto lleva a que las menores queden embarazadas poco después, obligándolas a abandonar la escuela y dejar la educación para siempre.

Las consecuencias son alarmantes

Las causas detrás del matrimonio infantil en su mayoría se deben a la tradición y a la pobreza. Muchas familias obligan a sus hijas a casarse por no poder pagar las necesidades básicas, y creen que un esposo las ayudará. Pero las consecuencias de ello no son solo que las niñas abandonan la educación, sino que ponen en riesgo su salud.

A su corta edad, las niñas tienen más peligro de experimentar violencia doméstica y enfrentar mayores dificultades en el embarazo que pueden costarle la vida a ellas y sus bebés. Pero hay una mujer que no se deja y que ha estado trabajando para que esto termine.

Quién es ella

La llaman la “Terminadora” de matrimonios infantiles, y es un apodo bien ganado, pues Theresa Kachindamoto ha logrado anular más de 1 500 matrimonios infantiles gracias a su influencia y poder como una de los 300 principales líderes tribales del país y líder de 551 jefes de tribus. En un país de arraigadas costumbres, los líderes tribales como Kachindamoto salvaguardan y regulan las tradiciones culturales, y ella tomó esta responsabilidad para regular una práctica que pone en riesgo a las niñas y a sus hijos.

Es el momento del cambio

Cuando llegó a Dedza, el distrito en el centro de Malaui en el que rige, vio que muchas adolescentes de entre 12 y 15 años ya tenían más de un hijo. Esto fue una llamada de atención para la líder. “Me enojé mucho” comparte, “por eso dije que no, esto es demasiado, debo hacer algo”. Fue así como Kachindamoto se reunió con los jefes que tenía a cargo, varias ONG, la ONU y líderes religiosos para acordar elevar la edad legal para casarse de 15 a 18 años, anular los matrimonios que falten a ello, y enviar a las niñas de regreso a la escuela.

Toda buena causa tiene sus retos

El proyecto ha sido un reto para la líder Malaui, pero está caminando gracias a ciertas medidas. Por ejemplo, no se deja amedrentar por jefes tribales en desacuerdo. Aquel que permite matrimonios infantiles es destituido. También ha fundado un grupo conformado por mujeres llamado el Grupo de las Madres, con las cuales trabaja para garantizar que las niñas que abandonaron la escuela debido a un matrimonio o un embarazo reanuden su educación.

Y si bien se encuentra piedras en el camino, Kachindamoto ha sido reconocida por la ONU como una mujer que ha logrado que muchas niñas en Malaui recuperen su educación, infancia y libertad. ¡Incluso ha recibido la visita de Emma Watson!

Una mujer educada es capaz de mucho. ¿Crees que podemos usar su ejemplo para mejorar otros sistemas sociales que inhabilitan a las niñas para estudiar? ¿Qué medidas aplicarías tú? ¡Comparte tu idea en los comentarios!