Por qué las mujeres se hartaron de la moda y ya no están dispuestas a hacer sacrificios por la belleza

Imagina que una mañana todas las mujeres del mundo se despierten de buen humor, vayan al espejo y les guste lo que vean ahí. Entonces, el mundo entero sufriría una crisis económica. Miles de empresas que desarrollan sus negocios con base en los complejos de las mujeres estarían en bancarrota. Porque la belleza es una mercancía que se compra y se vende.

En Genial.guru te invitamos a reflexionar con nosotros sobre hacia dónde nos llevará la búsqueda eterna del atractivo.

Hoy, rara mujer saldrá de su casa sin dibujarse cejas depredadoras brillantes, gastando mucho tiempo tratando de hacer líneas iguales y de precisión caligráfica. Es difícil de imaginar, pero alguna vez, las damas las arrancaban de raíz. Ahora solo el retrato de Mona Lisa nos recuerda sobre esos tiempos “salvajes”.

Es sorprendente cuánto tiempo las normas culturales lograron arrastrar a las mujeres a la trampa de la moda. “Caballeros, en este siglo consideraremos hermosas a las chicas anoréxicas tísicas, cuya piel es tan pálida que es posible estudiar la anatomía del cuerpo”. “Estamos cansadas de mujeres delgadas, llegó el Renacimiento, prestemos atención a las rellenitas”. Y así durante siglos y siglos.

Las mujeres trataban de lograr el siempre cambiante ideal hiperbólico, sacrificando su salud. Por ejemplo, en China, un pie femenino pequeño se consideraba perfecto y le dedicaban poemas. Para esto, las mujeres sujetaron sus dedos a sus pies y no podían moverse por sí solas. Pero esto era un símbolo de aristocracia y aumentaba las posibilidades de casarse con éxito. Sin embargo, la verdad a menudo se ocultaba a los ojos de los hombres: no veían pies femeninos desnudos deformados, sino pequeños piecitos hermosos.

Hoy en día, poco ha cambiado. Las modelos muy delgadas se ven atractivas debido al maquillaje y el Photoshop, pero detrás de la escena se encuentran los efectos de las dietas sin fin, como la piel seca, la palidez y la pérdida de cabello. Por lo tanto, las mujeres con apariencia normal hacen sacrificios para cumplir con los estándares: se ponen zapatos de tacón alto, se someten a dietas rígidas, usan los corsés y ocultan hábilmente las molestias.

Pero si antes la belleza exigía verdaderos sacrificios, hoy pide gastos financieros. Los cirujanos plásticos pueden hacer maravillas y crear figuras bien formadas y caras perfectas. Tal inversión en su apariencia a menudo vale la pena: las chicas con fotos perfectas manejan unos blogs donde anuncian dietas únicas o trucos de belleza. Otras chicas que sueñan con la misma apariencia compran todo esto. Después de todo, no saben que, en realidad, detrás de un cutis uniforme y una cintura perfecta están los costosos procedimientos del salón.

“Instagram vs. realidad”

Con la llegada de Instagram, todo se ha vuelto aún más fácil. Con unos pocos movimientos de los dedos por la pantalla, se puede hacer una piel brillante, reducir la cintura, alargar las piernas. Con la ayuda de ángulos exitosos y Photoshop, las chicas crean las mismas fotos con las mismas expresiones faciales con los labios igual de grandes y las narices pequeñas, y en las descripciones ponen las mismas citas y hashtags.

Las redes sociales han creado una nueva subcultura, que se puede llamar “las instagrammers”. Son como gogos, emo y punks que copian el mismo estilo de vida e incluso su forma de pensar. En Internet, con mayor frecuencia puedes encontrar una selección humorística de fotos idénticas de chicas con la leyenda: “Solo se diferencian por las huellas digitales”. Después de todo, para crear tu propio estilo, necesitas gusto, intelecto y al menos ideas básicas sobre la belleza. Mucho más fácil y eficaz cumplir con los parámetros estándar de belleza que están ganando miles de “me gusta”.

Sí, al principio la imagen de muñeca se ve atractiva, pero gradualmente se vuelve empalagosa y barata, como la comida rápida. El pequeño pie de una mujer china era un fenómeno raro, disponible solo para hombres nobles y ricos. Para ver lo que se ocultaba detrás de una larga bata, era necesario lograr la hazaña. Después de todo, no todas las chicas podían permitirse seguir la moda. Pero el maquillaje, el Photoshop y la ropa interior para adelgazar están disponibles absolutamente para todas.

Se puede adorar el caviar negro y disfrutarlo de vez en cuando, esperando una nueva ocasión. Y luego, de repente, descubrir que está en descuento en una tienda cercana. Y entusiasmado comprar y comerlo todo. Gradualmente, el descuento aumentaría, y como resultado, el caviar se vendería en todas partes al precio de un kilo de pan. Y todos dejarían de comprarlo, ya que ya estarían hartos de él. Como muchas personas están hartas de ver los abdómenes demasiado entrenados y las boquitas de pato.

Las mujeres están decepcionadas del objetivo impuesto de lograr los ideales inalcanzables, en cosméticos caros y, a menudo, ineficaces, en cirugías estéticas dudosas y peligrosas. La gente quiere ver imágenes reales y vivas en la cultura popular.

La sociedad está cansada del engaño y respondió a ella con una protesta que generó movimientos como, por ejemplo, el body positive. Las mujeres comenzaron a defender su derecho a verse como ellas quieran.

Muchas estrellas apoyaron la nueva tendencia con entusiasmo e inspiración. Por ejemplo, las actrices Julia RobertsLena Headey se sienten libres de salir sin maquillaje y publicar sus fotos en la red social llamando a otras mujeres a no tener complejos sobre su apariencia. La actriz Megan Markle, en el día de su boda con el príncipe Harry, apareció con un simple peinado y un maquillaje mínimo que ni siquiera ocultaba sus pecas, y después del nacimiento de su primer hijo, apareció frente a las cámaras sin ocultar su vientre hinchado después del parto.

Por otra parte, el movimiento body positive a veces va a un extremo que causa disgusto. Creado para expandir el concepto de belleza, el movimiento comenzó a devaluar el concepto de atractivo.

Las partidarias del movimiento comenzaron una propaganda muy agresiva, rechazando no solo los productos cosméticos y gimnasios. Están decididas a dejar de luchar contra el vello no deseado, a no usar los productos de higiene durante la menstruación, porque es natural. Si una chica se depila la zona de bikini y usa desodorante, entonces la llamarían esclava de los valores patriarcales y la acusarían de debilidad.

Es una pena que este movimiento, que inicialmente defendía a las personas especiales (por ejemplo, las que sufrieron un accidente o hayan nacido con patología), se convierta en un arma de “hype”.

Pero, a pesar de la confrontación entre la izquierda (las representantes del body positive) y la derecha (las instagrammers), vivimos en una época de cambios sorprendentes, cuando la belleza natural se deshace de los estereotipos. La moda se vuelve más honesta, las principales tendencias en ropa son la comodidad y el confort. Los minoristas más grandes de los EE. UU. y Europa señalaron que la demanda de sostenes push-up disminuyó en un 50 %, mientras que en los modelos sin carcasa, por el contrario, aumentó (en China, por ejemplo, en un 70 %, sobre todo entre las jóvenes). En las portadas de revistas más a menudo brillan las modelos con una apariencia no estándar o simplemente mujeres comunes, que no ocultan sus peculiaridades.

“Hermosa, ¿verdad?”

La extinción de la juventud es otro miedo insuperable de todas las mujeres, que se está volviendo gradualmente obsoleto. Por ejemplo, Lyn Slater, una profesora de sociología de Nueva York se convirtió en una modelo a los 63 años, lo que demuestra que es posible envejecer bellamente, con elegancia y con distinción.

Contrariamente a los estereotipos, cada persona tiene su propio gusto y su punto de vista. A alguien le gustan las chicas de estatura baja con zapatillas y pecas en toda la cara, y otro se vuelve loco por las miradas prolongadas de mujeres voluptuosas con vestidos sueltos. Tal vez es hora de que las mujeres dejen de caer en la trampa de la moda por su propia voluntad, y, finalmente, deben permitirse ser ellas mismas y apreciar su individualidad, sin mirar cómo se ven sus amigas. Ya que las cejas no merecen tanta atención diaria, dinero, tiempo y esfuerzo. ¿Verdad?

¿Qué piensas sobre el tema, dedicas mucho tiempo y esfuerzo a tu apariencia o prefieres verte natural? Comparte tus ideas en los comentarios.

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