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Te contamos 10 errores que deberías evitar a la hora de elegir un vestido de novia

Planificar una boda no es tarea sencilla. Hay muchos detalles que debes tener en cuenta, pero hay uno al que le debes dar más importancia: ¡el vestido! Es una de las piezas fundamentales del evento y en el que todos los ojos se posarán, además de que será la prenda más importante de tu vida. Pero a la hora de elegirlo, tal vez te sientas perdida entre tantas opciones y presionada para elegir el perfecto para ti.

Pero no te estreses antes de tiempo, en Genial.guru te contamos cuáles son algunos de los errores que debes evitar a la hora de elegir un vestido. Al final del artículo, dejamos un bono con un consejo que creemos que toda novia debería escuchar alguna vez.

1. Buscar tu vestido demasiado tarde o temprano

Lo recomendable es seleccionarlo con seis meses de anticipación, ya que las modificaciones y pruebas llevan su tiempo. Si estás demasiado ansiosa y eliges tu vestido apenas te comprometes, probablemente te topes con otros diseños que pueden llegar a gustarte más que tu vestido ya encargado.

Pero si eres más relajada y dejas esta elección para lo último, con la boda pisándote los talones, tenderás a elegir algo rápido y poco personal, incluso podrían cobrarte más caro por la rapidez en que los arreglos y modificaciones deberán hacerse.

2. Estar acompañada de muchas personas a la hora de elegirlo

Aunque probablemente quieras tener la aprobación de tu madre, hermanas, amigas, tías, etc., el vestido de novia no se trata de que les guste a los demás, sino a ti. Si vas a elegirlo con muchas personas, estarás influenciada por muchas opiniones diferentes y tal vez perderás el rumbo de lo que ibas a buscar.

En Kleinfeld Bridal, una famosa tienda de vestidos, recomiendan que vayas acompañada por hasta cuatro personas que puedan aconsejarte de manera positiva y no quitar el foco de lo realmente importante: ¡tú!

3. No ser realista con el presupuesto

Si hay algo malo que puede pasarte cuando encuentras tu vestido perfecto, es no poder costearlo. Probarte algo que está muy alejado de lo que puedes pagar solo te causará desilusión y frustración, y tal vez creerás que no encontrarás alguno que te enamore de esa manera. Por eso es mejor adaptarse a las opciones viables, aunque tampoco debes aferrarte ciegamente a un precio ni conformarte con la oferta.

Recuerda que el mejor vestido no es el más caro; lo importante es que tú lo ames.

4. No tener en cuenta el resto de los accesorios

Aunque la pieza principal de tu atuendo del gran día sea tu vestido, a la hora de elegirlo deberás tener presente el resto de los accesorios que usarás, ya que estos complementarán tu look. Igualmente, es recomendable que los elijas luego de ya tener decidido tu vestido.

Pero si quieres usar esos aretes de la abuela que han pasado de generación en generación, o el par de zapatos que compraste en un viaje a París, asegúrate de llevarlos cuando busques el vestido para que los profesionales puedan asesorarte y combinarlos de la mejor manera.

5. Estar demasiado encerrada o demasiado abierta en un estilo

Si has buscado fotos de vestidos o lo tienes planeado desde cuando eras niña y soñabas con este día, es una buena señal, ya que te concentrarás en un estilo y no estarás tan perdida en las miles de opciones que las tiendas tienen para ofrecer. Pero no debes aferrarte a esa idea, ya que puede que tu vestido de ensueño no luzca en ti como lo hacía en la revista, simplemente porque todas somos diferentes.

“El 90 % de nuestras novias se van con algo completamente diferente a lo que tenían en mente”, dijo Cristina DeMarco, la vicepresidenta de Bridals Reflections, una tienda de Nueva York. Por eso es importante escuchar a las asesoras y darles una oportunidad a nuevas opciones que te harán lucir espléndida.

6. Comprar sin contexto de la boda

Todos los casamientos son únicos y diferentes, así que no es lo mismo una fiesta de noche que de día, ni tampoco en verano como en invierno. El vestido también debe adaptarse a la situación, no querrás desentonar con un vestido brillante y pomposo en una boda en el campo, ni tampoco pasar desapercibida con un vestido tranquilo entre las luces del salón de fiestas.

Tener en cuenta las características de tu evento al momento de seleccionar el vestido es importante para que combine perfecto con el ambiente y la estética de la ocasión.

7. Probarte muchos vestidos

Hacer esto posiblemente te dará más confusión que certeza, ya que te perderás en las miles de opciones y olvidarás lo que estabas buscando en un principio. Lo recomendable es que pruebes algunos estilos y, cuando ya hayas encontrado el adecuado para ti, vayas en esa dirección para dar con el perfecto. Y una vez que te enamores de uno, no dudes en comprarlo antes de caer en la duda.

8. Sacrificar tu estilo personal

Aunque la tradición dicte que un vestido blanco es lo que debes usar para caminar al altar, de nada sirve si no estás conforme con eso. Si quieres, puedes romper el molde y optar por otro tipo de prenda, color o estilo, al fin y al cabo, es el gran día de tu pareja y tú. Lo importante que estés cómoda y te sientas a gusto.

9. Comprar un vestido que no amas completamente

Aunque no todas tengan “el momento” de novia en el que las lágrimas brotan y sientes que ya encontraste el vestido de ensueño, nunca debes conformarte con algo que no amas totalmente. Recuerda que es un día memorable en tu vida que perdurará en tus recuerdos y las fotos, y no creemos que quieras tener un mal recuerdo solo porque no estabas conforme con tu aspecto.

Busca, déjate aconsejar por opiniones positivas y no te conformes con lo primero que ves o que te incitan a usar.

10. Conformarte con lo que la tienda te quiera vender

Aunque los trabajadores de la tienda puedan aconsejarte y decirte qué se te ve mejor a raíz de su experiencia y profesionalismo, también son vendedores y, al final de cuentas, uno de sus objetivos es lograr una venta más. Así que, si no estás del todo segura, no te dejes engañar con trucos de mercadeo y siempre sigue tu intuición, ella te hará saber cuándo estás frente a tu vestido perfecto.

Bono: debes conocerte a ti misma

Tú sabrás cuáles son las partes de tu cuerpo que más te gustan y las que no tanto, cuáles son las que querrás destacar y cuáles preferirás disimular. Pero no solo se trata de algo físico, Fenoli aconseja que tu punto de partida sea tu historia, ¿qué es lo que quieres contar con tu boda?, ¿qué quieres que tu vestido diga de ti?

Hay tantos vestidos como cuerpos y personalidades, y siempre habrá uno perfecto para ti. Solo se trata de no rendirse ni conformarse, y dejar que tu instinto y corazón te guíen, así como cuando decidiste darle una oportunidad a la persona con la que darás este gran paso.

Si algún día planeas casarte, ¿cómo te gustaría lucir?

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