10 Hábitos comunes con los que podemos incomodar a los demás sin darnos cuenta

La mayoría de las personas siguen normas de convivencia para mostrar educación y respeto. Pero en ocasiones, realizamos gestos o acciones inconscientes que pueden ser desagradables ante los ojos de algunos. Aunque parezca una misión imposible cambiar estos comportamientos, al darnos cuenta de nuestros errores podemos empezar a empatizar con otros.

En Genial.guru queremos compartir contigo algunas actitudes socialmente extendidas que quizá debamos dejar en el olvido.

1. Si otros pueden escuchar nuestras conversaciones privadas por teléfono, estamos siendo groseros

Muchas personas sienten que al hablar por celular se aíslan del mundo. A veces, pueden disfrutar de ser el centro de atención o quieren parecer ocupadas, importantes y exitosas. Cualquiera sea el caso, resulta imposible ignorar los detalles de una ruidosa llamada telefónica. La mejor alternativa es mantener el uso del teléfono celular lo más privado posible, haciendo llamadas breves y en voz baja.

2. Por un chiste privado podemos perder a un buen amigo

El sentido del humor es un rasgo único de los seres humanos por nuestra naturaleza sociable. Una broma privada actúa como vínculo social entre amigos, pero podemos ofender a quienes no entienden y hacerlos sentir excluidos del grupo. Una opción para lograr una buena convivencia es explicar a solas el contexto de la broma, así se evita “matar” el chiste y se refuerzan los lazos sociales.

3. Detenerse a platicar está bien, pero debemos evitar bloquear el paso

Las normas sociales no siempre son aplicadas. Hay personas que parecen hipnotizadas por su dispositivo móvil cuando están caminando; otros avanzan tan despacio como una tortuga, y unos más paran en seco sin dejar espacio para poder rebasar. Aunque estas acciones parezcan inocentes, pueden causar una oleada de ira a aquellas personas que llevan prisa.

4. Como padres debemos decirles a nuestros hijos que no corran, pues pueden incomodar a los otros clientes

Los niños pequeños expresan sus ideas y disfrutan de sus habilidades físicas, pero aún desconocen que algunas cosas no son apropiadas para decirlas o hacerlas en público. Si los hijos comienzan a correr y gritar, debemos intentar mantenerlos entretenidos o darles una ligera advertencia. De esta manera, mamá y papá establecen límites de forma efectiva y amorosa.

5. En una cita, no es necesario estar revisando el teléfono a cada minuto

Los dispositivos móviles se han convertido en una parte importante de nuestra vida. Permiten mantenerse en contacto con amigos, familiares o compañeros de trabajo, pero también pueden ser perjudiciales. A veces, en una cita terminamos interactuando más con el celular que con quien está sentado al otro lado de la mesa.

Aunque esté en silencio, en vibración o apagado, la mera presencia de un teléfono puede interrumpir el desarrollo de una conversación. Las posibilidades son infinitas: se pueden recibir o enviar mensajes de texto, navegar por la red, consultar redes sociales, enviar un correo electrónico, etc. Para combatir la adicción a estar siempre conectado, se recomienda apagar y guardar el celular.

6. Si limpiamos la mesa en un restaurante de comida rápida, mostramos respeto al próximo comensal

Muchas veces, en los restaurantes de comida rápida se piensa que las personas de la limpieza son las encargadas de desinfectar las mesas, devolver las bandejas y tirar los platos sucios. En realidad, nosotros como comensales podemos poner nuestro granito de arena para mantener un ambiente limpio e higiénico en los espacios públicos.

7. Si amigos y familiares evitan las redes sociales, debemos preguntar antes de publicar fotos de ellos en línea

Las generaciones jóvenes tienen una estrecha relación con la tecnología, el Internet y las redes sociales. Para unos pocos, la única forma de asegurar su privacidad es decir de antemano que no se publiquen sus fotos sin consentimiento previo. Aunque parezca “raro”, siempre se debe extender la cortesía de preguntar y descubrir estos diferentes puntos de vista.

8. El concepto de “buenos modales” también aplica cuando usamos el elevador

Muchos han enfrentado el incómodo silencio del ascensor, pero hay peores situaciones. Entre las más frecuentes se encuentran: pararse demasiado cerca, entrar a un elevador ya abarrotado, saltarse la cola, acaparar el espacio de la puerta, entre otras. La próxima vez intentemos pensar dos veces antes de llevar a cabo estos hábitos molestos.

9. A veces estamos preparados para seguir adelante y formar una familia, pero nuestra pareja tiene muchas dudas

La decisión de tener un bebé puede generar un gran dilema, sobre todo si se continúa insistiendo en el tema. Aunque ambos hayan acordado tener un hijo “algún día”, cualquiera de los dos puede cambiar las reglas. El mejor consejo es trabajar en la comunicación y abordar los problemas juntos.

10. Evitemos cualquier comentario sobre la apariencia de los demás

La relación que las personas tienen con sus cuerpos es bastante compleja. Tal vez sea hora de repensar el tipo de cumplidos que damos. Debemos buscar elevar a los demás por su belleza interior en lugar de su apariencia. Un comentario como “¡Vaya, te ves mucho más saludable ahora!” podría enviar la idea equivocada.

Estas palabras pueden causar daño y reforzar las inseguridades, aunque hayan sido pensadas con buenas intenciones. Entonces, la próxima vez que alguien publique una foto de sí mismo, debemos evaluar realmente lo que queremos decir.

¿Qué más agregarías a esta lista? ¿Qué actitudes socialmente extendidas crees que deberían ser olvidadas?

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