11 Consejos de educación parental de una reconocida psicóloga y mamá de cinco hijos

Todas las mamás se enojan por las rabietas de los niños. Ellas se cansan y explotan con sus seres queridos. Y todo el mundo se preocupa por tonterías. Pero Larisa Surkova vive en armonía consigo misma y sabe cómo encontrar un lenguaje común con sus hijos; y no son uno, ni dos, ¡sino cinco! Lo que pasa es que Larisa es una famosa psicóloga, instructora y autora de libros. Ella sabe qué hay detrás de las rabietas y los caprichos de los niños, sabe cómo hacer posible que los niños escuchen y qué trucos ayudan a la madre a no volverse loca por un fenómeno tan hermoso y agotador como la maternidad.

Genial.guru le pidió a la reconocida psicóloga y bloguera que compartiera con nosotros algunos consejos que serán útiles para cualquier mamá.

Consejo 1. Mamá tiene que descansar

Es inútil hablar sobre el amor propio o el descanso porque las mujeres mismas son las primeras en gritar: imposible. Es sí es posible. Consideremos las opciones:

  • El descanso es un cambio de actividad y puede ser corto. Cambia cada día las pequeñas cosas. Un día pasea con la carriola hacia la izquierda y otro hacia la derecha.
  • Permanecer en movimiento: unas cuantas sentadillas, ejercicios especiales para hacer con el niño, pelota suiza o yoga.
  • Ser capaz de detener el tiempo. ¿Probamos ahora? Tu tarea es apagar el teléfono, cerrar los ojos y pensar, por ejemplo, en una naranja. ¡Le quitas la cáscara, el jugo gotea y el sabor está un poco ácido! Esto puede tomarte de 3 a 5 segundos, pero te permitirá activarte nuevamente.

Consejo 2. Los padres casi siempre son los culpables de los caprichos y rabietas infantiles

Una rabieta es un fuerte ataque emocional destinado para liberar algún tipo de angustia personal. Pasa rápidamente sin una mirada atenta e intentos por tranquilizar. Más importante aún, la rabieta es una descarga. Durante cinco a diez minutos, entre una edad de cuatro o cinco años, se le puede permitir gritar, pero un llanto mucho más largo puede significar problemas.

¿Qué hacer?

  • La mejor manera de combatir es la prevención. Si el día estuvo lleno de emociones, dale un baño antes de acostarlo a dormir. Si sabes que la rabieta se genera en un centro comercial, deja de llevarlo ahí.
  • Los espectadores avivan la rabieta. Que solo una persona cercana para el niño esté con él. No le digas nada, simplemente quédate cerca. Después de 2 a 3 minutos, comienza a hablar de manera tranquila y firme intentando desviar la atención.
  • Distraerlo es difícil, pero puedes intentarlo. Le puedes decir algo que lo aliente a la acción: vamos, mira o incluso cambiar de escenario.
  • Soledad. Después de los dos años, puedes dejar al niño solo en un ambiente familiar por unos cuantos minutos según su edad, dos años — dos minutos.
  • Mantén la calma. Recuerda. Para el niño es difícil, él está creciendo y cambiando, la rabieta es causada por el hecho de que un niño pequeño no sabe cómo manejar una descarga emocional.

Casi siempre, los padres son los culpables de las rabietas y los caprichos infantiles. Al principio, le permitimos todo y, de pronto, comenzamos a educarlo. Una de las causas de un comportamiento caprichoso es la discrepancia entre las posiciones de mamá y papá. Esto plantea una ansiedad interna en el organismo del niño y por ello intenta establecer reglas de vida cómodas a través de la manipulación: rabietas.

Consejo 3. Los niños en edad escolar simplemente no son capaces de hacerte algo por rencor

“¡Él lo está haciendo para desquitarse conmigo!”, “¡No entiendo que es lo que quiere de mí!”, “¡A él simplemente le gusta molestarme!”; con frecuencia escuchamos tales quejas de padres, especialmente si el niño tiene de uno a cinco años. ¿Cuáles pueden ser las causas?

  • En esta cuestión, tu hijo es tu reflejo. ¿Estás triste, asustado, no tienes dinero, enojado, peleaste con tu cónyuge? El niño será tu reflejo, lo que significa que... ¡Correcto! ¡Eso te molesta aún más! Te pido que, al analizar el comportamiento de un niño de hasta cinco años, siempre comiences con tus propias emociones. El niño únicamente te grita: “¡Mamá, te entiendo, te apoyo!”. Solo que, nosotros, por supuesto, no queremos este tipo de apoyo.
  • El niño se siente mal físicamente. A los niños se les dificulta describir, incluso aquellos que saben hablar. Ellos solo van a llorar y a ti te parecerá que te quieren molestar. Intenta abrazarlo, compadecerlo y acariciarlo.
  • Quiere atención. Cuando “no hay tiempo para él” hoy, mañana y después de una semana, todo esto se acumula. Y la paciencia del niño se acaba. Él es el centro del Universo, así fue inventado por la naturaleza. No entiende y nunca comprenderá que tus asuntos son más importantes y necesarios.
  • Tú le enseñaste a comunicarse así. Si a un niño le alzan la voz, él también aprenderá a hacer eso. Si tú siempre estás feliz por él, él siempre estará feliz por ti. Todo es simple.

Si no sabes qué hacer y cómo lidiar, siéntate al lado y calla. Este es mi método preferido. No tienes que culparte en ese momento o caer en histeria. Simplemente, espera en silencio. Tú no eres culpable, simplemente no comprendes y esto es normal, ya que tú y él son personas diferentes.

Consejo 4. El grito es algo normal

El niño debe de tener la posibilidad de observar varias emociones. El grito es como la forma más grande de demostrar su enojo y es algo normal. Es anormal cuando el enfado es una emoción crónica. Y aquí es donde se necesita controlarse y ayudarse a sí mismo. Una cosa muy importante: yo no apruebo que les griten a los niños. Hablo de otro punto y más importante:

  • Es doloroso, llora.
  • Es gracioso, ríete.
  • Es molesto, grita.

Pero permítele a tu hijo que haga esto. Sin frases “Eso no duele, no te quejes”, “No hay nada gracioso en eso”, “¡No grites!”, “¡¿Quieres que te deje aquí?!”. La prohibición de mostrar tus emociones y las de los niños conducen a la represión de los sentimientos. Esto causa enfermedades psicosomáticas, apatía y estado depresivo, asimismo, como manifestaciones de sentimientos exageradas cuando se reprimen por mucho tiempo, al final, el niño comenzará únicamente a gritar y esto es su forma de comunicación.

Consejo 5. El niño, al igual que cualquier persona, debe conocer ciertos límites

Imagínate: te arrojan a una isla desconocida y te dicen: “haz lo que quieras”. Pero no te informan sobre las leyes locales. Tú puedes evitar un par de cosas, pero para un niño, será mucho más difícil. Él es una hoja en blanco.

Qué es importante:

  • Ellos deben adecuarse a la edad. A los dos años, un largo discurso de tu parte es una sospecha de que mamá quiere hablar sobre algo pero no está claro sobre qué.
  • Tienes que ser coherente. Si paseas por el parque en un calor abrasador y a la petición: “Maam-aaaá, quiero un helado”, inmediatamente respondes “No”, entonces insiste en lo tuyo. De lo contrario, cuando en respuesta tú le gritas: “Ten dos, solo cállate”, en la mente del niño rápidamente algo hace clic: “La rabieta conduce a lo deseado”.
  • El niño no sabe qué es bueno y qué es malo. Y no le des un pellizco porque le dijo a tu amiga “¡Oh, qué gorda!”, ya que no sabe que no hay que expresarse así, él aprende todo a través de cometer errores.

Consejo 6. Las reglas no solo deben recaer sobre el niño, sino sobre toda la familia

Todos los días me llegan solicitudes para dar una lista de consejos sobre cómo dejar de gritar y castigar a los niños. Existen puntos básicos para todos y también hay individuales. Pero en cualquier caso, la palabra clave es “nosotros”.

  • Siempre hay que disculparnos con el niño debido a nuestro comportamiento indebido. Así, él aprenderá a analizar sus acciones y nosotros comenzaremos a pecar menos.
  • Hablar en familia sobre los sentimientos. No solo con tu hijo o hijos, sino mutuamente. No te imaginas lo que significan las palabras de amor para un niño de cualquier edad, al igual que el saber que sus padres se aman el uno al otro.
  • Para las reuniones familiares, elegimos palabras de seguridad. Estas son palabras que pueden decir todos los miembros de la familia si otro se excede.
  • No nos vamos a dormir después de una pelea y estamos obligados a crear un ritual antes de ir a dormir: rozar sus narices, abrazarse, entre otros.
  • Pase lo que pase en nuestra vida, lidiamos con eso en familia. Juntos podemos solucionar todo.

Consejo 7. Conocer algunas técnicas psicológicas te ayudará a sobrellevar la enfermedad de tu hijo más fácil

De nuestra salud depende mucho. Este es mi algoritmo si los niños se enferman.

  • Tomo una pausa de tres a cinco minutos y hago un programa de auto ayuda. Me digo a mí misma que no es nada malo.
  • Pongo un rostro tranquilo. Esto es muy importante para la recuperación del niño.
  • Nada de complacencias a su alrededor: “¡Ay, niñito, cómetelo!”, “Ten un dulce y muchas caricaturas”. Así le mostramos que enfermarse es bueno y rentable.
  • Ideamos planes que haremos cuando esté sano: en qué nos ocuparemos, a dónde iremos.
  • Mira la enfermedad objetivamente. No es necesario morir con el niño debido a cada resfriado común. Esto es importante para él. Somos adultos y estamos obligados a ser fuertes y resolver nuestros problemas para los niños.

Consejo 8. No llenes la vida de tu hijo con tus miedos y preocupaciones

Para no proyectar tus miedos e inseguridades en tu hijo, es mejor deshacerse de todos ellos. Cuando las personas se preparan para el embarazo, ellos acuden a una gran cantidad de doctores, se realizan varios análisis, pero yo considero que la visita a un psicólogo es algo igual de importante. Pero, por desgracia, nadie hace esto.

  • En cuanto comiences a entrar en pánico, toma un papel y una pluma y escribe: “Mi psique ahora mismo empeora la salud de mi hijo”. Al igual que en la escuela, procesar tus errores es vital, escribe las veces que sea necesario. ¿Ha llegado la confianza? Deja de escribir.

Consejo 9. La confianza entre los niños y adultos es lo más importante de todo

La confianza no es perder la decencia, permisividad y no es debilidad por parte de los padres. Es la comprensión de que, si tu hijo alguna vez necesita ayuda, él acudirá a ti.

¿Qué mata la confianza?

  • Agresión por parte de los adultos, acusaciones sin fundamento en dirección al niño, especialmente basándose en la palabra de otras personas adultas.
  • Engaño por parte de los padres, especialmente si tú “cumples” una promesa que habías hecho antes.
  • Ausencia de respuestas a las preguntas infantiles. Por ejemplo, “¿Mamá, por qué estás triste?”, y cómo respuesta dices: “No es importante” o “No estoy triste”. Puedes decir: “Cariño, simplemente me cansé un poco en el trabajo”. Así tú le muestras que es necesario compartir todo lo que sucede.

¿Qué hacer?

  • A partir de una edad temprana, pondera con claridad la necesidad de una prohibición. Esto es muy importante. Digamos, ¿por qué no es posible correr por los charcos si hace un buen clima y tienes ganas? ¡Corran juntos! Y evita la frase “No se puede y es todo” o “No se puede porque así lo digo yo”.
  • Recuerda que la comunicación obligatoria, no te cierres ante los niños, habla y hazles preguntas. Explica todo lo que sea posible.

Consejo 10. Existen algunas frases que se deben decir a los niños con frecuencia

Existen frases que son beneficiosas en una comunicación con los niños y seguramente te serán útiles en tu relación con ellos:

  • “Te quiero”. Frecuentemente, esto lo escuchan los niños de hasta tres años siempre y cuando no haya niños más pequeños. Después de los 7, casi nunca se pronuncian estas palabras en dirección a los niños. Es importante que estas frases se puedan ampliar, por ejemplo, “Te quiero, incluso cuando estoy enfadada o alterada”.
  • “Soy honesta contigo”, “Te digo la verdad”. Nosotros les enseñamos a los niños a mentir. “No te va a doler”, y luego “¡Pum!” una aguja inyectada para los análisis. El niño percibe esto como un signo de: mentir es normal.
  • “Me siento triste / feliz / mal / bien”. Habla sobre tus sentimientos. En un principio, nosotros le enseñamos al niño el concepto de “normal”, después no podemos sacar otras palabras y nos ofendemos porque él no habla sobre sus sentimientos y los nuestros no le importan.
  • “Inténtalo tú solo. Y, si es necesario, te ayudo”. No te adelantes a los hechos. A veces te gustaría decir: “Yo lo hago mejor / y más rápido...”, pero ¿y entonces cómo aprenderá?

Consejo 11. Ama a tu hijo y no a una idea perfecta de él

Amor hacia tus hijos. Verdades:

  • Hasta los cinco años, un niño no tiene una percepción interna del tiempo, espacio y distancia. Por eso sus retrasos, “Vamos apúrate”, “Un poco más” y “Pronto” son tu problema. El niño no comprende qué es lo que quieres de él y esto es motivo de pánico, rabieta y oposición.
  • Si constantemente buscas métodos para castigar de manera eficaz a tu hijo, ¡comienza a castigarte tú misma! En el 99 % de los casos, su comportamiento es tu culpa, lo que significa que tienes que castigarte a ti misma.
  • Recuerda: el 80 % el éxito del niño, su desarrollo y en qué se convertirá, depende de la sociedad. Los niños florecen por la atención, comprensión y, por el contrario, se marchitan por la indiferencia hacia ellos.
  • Cada niño necesita tiempo para una autodeterminación. Adviértele sobre tus intenciones. Incluso si él tiene un año y tú solamente quieres ir a dar un paseo. Necesita acostumbrarse a este pensamiento, ya que a esta edad, él puede tener sus propios “asuntos”.
  • Ama a tu hijo, no a tu idea perfecta de él, y recuerda: ¡ante todo, él es una persona!

¿Estás de acuerdo con que la mamá no solo debe, sino que está obligada, a descansar por el bien de la familia? ¿Estás dispuesta a sacrificar el cocinar y hacer la limpieza para tener un buen estado de ánimo?

Imagen de portada larangsovet / Instagram
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