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11 Errores que prácticamente todos los padres cometen al llevar a sus hijos al jardín de niños

Para los niños es muy difícil acostumbrarse a nuevas personas y circunstancias; asimismo, la primera separación de mamá siempre es percibida de manera dolorosa. Chillidos, lágrimas y protestas silenciosas son familiares para muchos padres. Pero todo puede ser una simple historia sobre una experiencia ajena si te preparas correctamente para tal adaptación.

Genial.guru averiguó de psicólogos los errores más frecuentes cometidos por mamás y papás al llevar a sus hijos al jardín de niños.

1. Llevarlos al jardín de niños a una edad muy temprana

Al año y medio (cuando la mayoría de las mamás regresan a trabajar después de la baja por maternidad), la personita experimenta un gran apego emocional hacia los padres. Esta comienza a percibir el mundo a su manera, pero no puede resolver todo de forma independiente. Durante este periodo, el niño forma el concepto de círculo íntimo, activamente conoce todo a su alrededor y necesita apoyo. Los psicólogos confirman que romper esta cercana conexión entre mamá e hijo al año y medio puede resultar muy estresante para ambos y que no es recomendable llevar al niño al kínder sino hasta que cumpla 3 años.

2. Comparar el jardín de niños con el trabajo

Al menos una vez, todos los padres han escuchado la frase “no quiero ir al jardín de niños” por parte de sus hijos. Pero no todos han solucionado correctamente esta pequeña protesta. Comparar la guardería con el trabajo en esta situación es algo normal, pero no llevará a nada bueno. El niño comienza a recordar lo cansado que sus papás regresan del trabajo y se opone a ir al kínder. En este momento, el sitio con juguetes y amables educadores se convierte en algo aterrador en la mente del pequeño. Por supuesto, él no va a querer regresar. Para evitar esta eventualidad, vale la pena entender por qué se niega a ir al jardín de niños, a qué le teme y por qué se preocupa. Después de averiguar la esencia del problema, será más fácil resolverlo.

3. Hacer interrupciones en asistir al jardín de niños

Aquí no hablamos de enfermedades y otras razones justificadas, sino por el deseo de un niño de no asistir a clases. Unos días en casa no le ayudarán a tu hijo a adaptarse mejor. Sin embargo, rápidamente se dará cuenta que ir al kínder no es obligatorio y buscará hacerlo con todas sus fuerzas.

4. Le prohíben llevar juguetes de casa al jardín de niños

Cuando un niño lleva al kínder un juguete, lleva consigo una parte de su casa. El niño se siente más seguro, valiente y se hace más abierto en la comunicación. Por eso no vale la pena prohibirle llevar consigo sus juguetes favoritos a pesar de que no sean objetos habituales: cucharas, pinzas para la ropa o los calcetines de papá.

5. Evitan el contacto físico y las conversaciones después del jardín de niños

Cualquier niño (especialmente los pequeños) que comienza a acostumbrarse a la escuela preescolar, se siente perdido y solo. Experimenta una ruptura con sus padres y los extraña demasiado. Al encontrarse con su mamá, quiere sentir su amor y compartir sus emociones. Algunos quieren sentarse en el regazo, otros abrazar a sus papas. No vale la pena rechazarlos. No es necesario gastar mucho tiempo en juegos y conversaciones, es suficiente de 20 a 30 minutos al día. Sin embargo, es importante que este tiempo esté dedicado completamente a la comunicación.

6. Saltarse el periodo de adaptación

Los padres que tienen prisa por regresar al trabajo lo más pronto posible, en ocasiones, dejan a sus hijos en el kínder todo el día. Los psicólogos aconsejan encarecidamente no hacerlo y acostumbrar al niño al jardín poco a poco, comenzando con unas cuantas horas. Esto reducirá el nivel de ansiedad de tu hijo y hará menos dolorosa la separación de mamá.

7. Hablar mal de los educadores en presencia de tu hijo

La principal tarea de los padres es formar una impresión positiva en su hijo sobre el jardín de niños y los educadores. Será más fácil tener contacto con él y quedarse sin mamá si se da cuenta de que está seguro. Los niños fácilmente leen las emociones de sus padres y, si mamá siente ansiedad, está nerviosa, y habla cosas negativas sobres los maestros, no es de sorprender que posteriormente el niño se niegue a ir al kínder.

8. Después del jardín de niños, van a lugares con mucha gente

Una gran multitud de nuevas personas alrededor de un pequeño siempre es un estrés para él. Por eso, después del kínder, es mejor dirigirse a un lugar privado, pasear y comunicarse con el chico a solas. Al llegar a casa, dedicarse a una actividad tranquila: nadar en la tina, leer un libro o dibujar. Es mejor posponer las visitas y otros lugares con mucha gente para el fin de semana y de tal manera evitar una sobreestimulación del niño.

9. No respetar el horario

Los niños que en casa vivieron sin un determinado horario, en el jardín de niños experimentan un estrés adicional. No solo se ven obligados a acostumbrarse a un nuevo ambiente y nuevas personas, sino también al horario. La decisión razonable será acostumbrar al niño a levantarse, acostarse y comer a una hora determinada.

10. Fingir la desaparición de mamá

Una situación conocida para muchas personas: el niño está entretenido con los juguetes y, mientras tanto, mamá se va de manera sigilosa para no molestarlo. Parecería que es correcto que el niño juegue. Pero, en el momento cuando se dé cuenta de la “pérdida” de su mamá, experimentará un pánico aterrador y soledad. Tales desapariciones repentinas crean en la mente de un niño la sensación de que mamá puede dejarlo e irse en cualquier momento.

11. Los apresuran para ir al jardín de niños

Frecuentemente, algunas mamás con buenas intenciones le otorgan media a hora a su hijo para que duerma más antes de ir al kínder. Posteriormente, lo comienzan a apresurar, enojándose y levantándole la voz a su hijo. ¿Vale la pena mencionar que nadie tendrá un buen estado de ánimo? Por la mañana, los niños necesitan más tiempo que los adultos para despertarse y recuperarse. Y necesitan mucho más para llegar al jardín de niños, alistarse y concentrarse en el día. Vale la pena tener esto en cuenta.

¿Qué recomendaciones para la adaptación al kínder puedes dar?