Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

Fomentar estos 6 aprendizajes puede evitar la masculinidad tóxica en los niños

La masculinidad tóxica se refiere a ciertas actitudes o maneras de actuar de este género que afectan la interacción con el género opuesto y el desarrollo de la persona que las lleva a cabo. Está relacionada con la represión emocional, la idea equivocada de que ser hombre es igual a ser fuerte e invencible, y la entrega desmedida hacia el trabajo. Estas actitudes pueden ocasionar en los varones violencia, falta de autoestima o problemas de salud, como el estrés. Afortunadamente, esto se puede prevenir brindando una educación consciente desde los primeros años de vida.

Genial.guru recopiló una lista de buenos hábitos que podrían ayudarle a tu hijo a ser más auténtico y a sentirse bien consigo mismo, evitando que caiga en la masculinidad tóxica.

Ayúdale a crear su lenguaje emocional

Hasta hace no mucho tiempo, la comunicación de las emociones era considerada una cosa de mujeres. Y, efectivamente, se ha comprobado que existen diferencias entre cómo hombres y chicas son capaces de identificar, procesar y dar a conocer cómo experimentan las situaciones que puedan presentarse en sus vidas. Es por eso que es de suma importancia que los varones más pequeños comiencen a desarrollar su propio “código” para dejarlas salir. Muchas veces, la masculinidad tóxica se esconde detrás de emociones reprimidas que no encuentran una salida para ser reconocidas y liberadas.

Pregúntale a tu hijo cómo se siente y permanece abierto a lo que él tenga que decir, ya que no existe una respuesta correcta o incorrecta. Permítele expresarse de manera pacífica, para que él mismo pueda comprender que no hay nada de malo con lo que pasa en su interior. Así aprenderá a desarrollar un lenguaje con el que se sienta cómodo con sus propias emociones. Cuando sea un hombre adulto, esto también hará que respete y valore los sentimientos de las personas a su alrededor.

1. Fomenta el autocuidado

Tanto niños como niñas pueden verse beneficiados por esta práctica. El hábito del autocuidado desde una edad temprana permanece más tiempo en la edad adulta en la mayoría de los casos y es más común en mujeres que en hombres. Actividades como la buena alimentación, realizar actividad física, conocer el propio cuerpo y todas aquellas cuya finalidad sea un óptimo estado de salud ayudan a construir la autoestima. No basta con quererse a uno mismo si no sabemos cómo ponerlo en práctica.

Desde una edad temprana, enséñale a tu hijo la importancia de llevar una rutina saludable, involúcralo en su propia alimentación, permítele elegir su propia ropa y ayúdalo a conocer qué es lo que pasa en su cuerpo cuando realiza ejercicio, o cuando hace elecciones saludables que tal vez parezcan menos divertidas en primera instancia. Cuando una persona adulta es capaz de quererse a sí misma, muy probablemente le resulte más sencillo demostrar amor hacia los demás.

2. Exponlo a distintas actividades

Durante décadas, ciertas actividades estaban destinadas para las niñas, como la danza, el canto y otras expresiones artísticas. Pero lo cierto es que el arte es capaz de dar salida a nuestras emociones de maneras que el deporte no puede hacerlo, y, lo más importante, algunos niños lo disfrutan. Basta con intentarlo para cambiar la idea de que el género debe influir en nuestras actividades.

Deja que tu hijo explote su curiosidad y descubra qué es lo que llama su atención. Abre las posibilidades a que realice actividades que lo hagan sentir en armonía consigo mismo: deportes, artes plásticas, artes escénicas, ciencias, actividades altruistas, ambientales, entre muchas otras que, además, pueden ayudarlo a desarrollar mejor su inteligencia y sus capacidades en el futuro.

3. Valora sus esfuerzos

Niños y niñas necesitan valoración para fomentar el amor propio, cada uno a su manera. Pero hoy en día, las mujeres cuentan con una mayor autoestima que los hombres, puesto que están más expuestas a la valoración del exterior. En el caso de los varones, la historia es muy distinta, pues su necesidad de sentirse valiosos se queda debajo de la superficie, provocando falta de valoración hacia los demás.

Por eso, reconoce los logros de tu hijo, sus buenas actitudes y lo bello que es. No necesitas exagerarlo, simplemente con cumplidos honestos podrás ver una diferencia en su vida adulta. Todos los seres humanos necesitamos sentirnos amados por nuestro entorno, saber que valemos algo para nuestra familia, que hacemos cosas bien y así poder compartir ese amor que hemos recibido con los que nos rodean.

4. Cuida tus palabras

En general, los niños son muy receptivos a las palabras de sus padres, y esto va formando la manera en la que piensan y digieren la información que llega a ellos todo el tiempo, porque al copiar a sus padres también absorben su manera de pensar. Cuando hablamos constantemente de lo mal que está el clima, es muy probable que, en el futuro, nuestros hijos piensen que el clima es horrible también, solo por poner un ejemplo.

Evita las frases como “pareces una niña”, “los niños no lloran”, “todos los hombres son iguales”, “esos juegos no son para hombres”, “el rosa es para mujeres”, entre otras. Es poco probable que estemos pendientes de nuestro lenguaje en todo momento; sin embargo, saber que nuestras palabras van formando la psique de los más pequeños y que esta va a determinar su comportamiento puede hacer que nos expresemos de una manera mucho más consciente y compasiva.

5. Permítele ser vulnerable

Como mencionamos en los puntos anteriores, la expresión de las emociones es muy importante en el desarrollo y la salud de un infante. En la actualidad, las niñas expresan más sentimientos positivos, como la alegría, e internalizan emociones como la ansiedad o preocupación. Los niños, por su parte, tienden a externalizar más las sensaciones de enojo que cualquier otra emoción. Pero esto no significa que las demás dejen de estar presentes en ellos.

Existe la idea de que los hombres deben ser fuertes en todo momento, que no deben llorar y dejar ver que se sienten frágiles. Permítele a tu hijo sentirse desprotegido, triste o ansioso. De esta manera, él podrá conocerse mejor y sabrá que no está equivocado por las emociones que está experimentando en el momento, en lugar de que todas ellas se vean traducidas en ira. Ayúdale a trabajarlas y a darles una salida positiva. Darles un lugar es tan beneficioso para hombres como para mujeres.

6. Enséñale a ayudar a otros

Ayudar a otros genera empatía, y ser conscientes de la realidad de otras personas nos hace más conscientes de nuestras propias situaciones, pero también despierta la compasión y el respeto hacia los demás. El comportamiento de aquellos que realizan algún servicio público que, de manera tangible y directa beneficia al entorno, es más pacífico y amable, ya que hacer felices a los demás también nos llena de felicidad a nosotros.

Enséñale a tu hijo a mirar a su alrededor, impúlsalo a ayudar a los demás en situaciones que no les favorecen en lugar de enseñarle a evitarlas. Incentívalo a hacer una buena acción de manera desinteresada, o inscríbelo en actividades que puedan contribuir a conservar el medio ambiente. Llévalo a asilos u orfanatos para que comparta tiempo con personas distintas de él, para que sus interacciones sociales sean más saludables.

¿Qué otro aprendizaje crees que es importante para criar varones más saludables? ¿Crees que es posible erradicar este tipo de actitudes en edades más avanzadas? Comparte tu punto de vista con nosotros en los comentarios.

Ilustradora Xenia Shalagina para Genial.guru