9 Temas privados que no deberíamos discutir con nuestros familiares, sin importar qué tan cercanos seamos

Psicología
hace 2 años

Incluso si tus familiares se involucran demasiado en tu vida, no siempre debes discutir todos los temas con ellos. Algunas cosas pueden parecer lo suficientemente inocentes para hablar de ellas, pero en realidad, pueden llevarte a lastimar a las personas cercanas a ti, e incluso pueden generar una disputa. Es por eso por lo que es importante trazar una línea y no compartir varios datos sobre tu vida con los demás.

En Genial.guru queremos hablarte sobre la importancia de cuidar tus propias emociones y los sentimientos de las personas cercanas. Y aunque hay algunos temas que es mejor evitar, eso no significa que debas aislarte de tus familiares o evitar hablar con ellos.

1. Tus planes futuros

Cuando compartimos nuestras metas con personas cercanas a nosotros, podemos engañar a nuestro cerebro para que piense que ya las hemos alcanzado, aunque no lo hayamos hecho. Esto puede llevarnos a poner menos esfuerzo en lo que queremos hacer, dificultando las cosas. Contarle a tu familia tus planes para el futuro no debería hacer ningún daño, pero es mejor evitar mencionar todos los detalles.

2. Problemas en tu relación

Contarle a tu familia que tienes algunos problemas menores no suele ser grave. Pero cuando intentas entrar en los detalles a un nivel más profundo, revelar todas las cosas negativas que piensas y sientes puede generar algunos disgustos más adelante. Los miembros de tu familia no comparten el mismo vínculo con tu pareja que tú, por lo que más tarde, cuando perdones y olvides, es posible que ellos aún le guarden rencor. También pueden preocuparse por ti y seguir dudando o sospechando de tu pareja.

3. Cuánto ganas y tus finanzas

Si ganas dinero, entonces decir la cantidad anual promedio puede ser una buena idea. Tus familiares no necesitan saber cada centavo que te pagan y cómo van tus cosas. Además, si hay problemas financieros o aumentos, es mejor no dar demasiados detalles. Temas delicados como el dinero pueden preocuparlos y hacer que te den consejos innecesarios sobre cómo manejar las cosas, lo que puede generar desacuerdos y discusiones.

4. Secretos sobre ti y los demás

Chismorrear puede parecer una actividad inofensiva para muchos, especialmente con nuestros familiares cercanos. Pero no importa cuánto confíes en ellos, siempre existe la posibilidad de que divulguen información innecesaria a otros. Esto puede tener un efecto negativo en ti, ya que posiblemente arruine tus relaciones con tus amigos y otros parientes.

5. Tus planes para tener hijos

Es posible que tus padres quieran nietos y te pregunten constantemente cuándo comenzarás a planear traerlos al mundo. Pero recuerda, eres tú quien finalmente tomará la decisión cuando llegue el momento indicado. Para evitar malentendidos o incluso discusiones, a veces es mejor no abordar este tema o asegurarse de que no tengan acceso a demasiada información al respecto.

6. Revelar qué te hizo sentir molesto en el pasado

Sacar a relucir cosas que te sucedieron en el pasado no siempre es la mejor idea, en especial si esos recuerdos pueden provocarte dolor nuevamente. Hablar de nuevo sobre ese tema podría hacer que este resurja y cause problemas. Si puedes, trata de resolverlo dentro de ti mismo y perdona. Solo si la situación en cuestión generará una conversación sana y no agresiva entre tu familia y tú, debes plantearla con precaución.

7. Tus errores

Puedes revelar algunas fallas menores, pero cuando se trata de errores mayores, sería mejor mantenerlos en secreto. La razón de esto es que puedes hacer que tus padres se preocupen por ti y quieran ayudarte a mejorar la situación. Pero no todo puede ser resuelto por ellos; de hecho, no es necesario que lo hagan por ti. En la mayoría de los casos, puedes intentar desarrollar tu propio estado mental sin acudir a ellos en busca de ayuda.

8. Tus creencias y cosas que te gustan

Religión, política y diferentes puntos de vista sobre este mundo: en ocasiones, estos temas delicados deben evitarse, incluso con los miembros de la familia. A veces, cuando las personas escuchan opiniones opuestas a las propias, les resulta difícil contenerse, y es posible que quieran imponer sus creencias a los demás. Esto podría desencadenar una gran discusión e incluso arruinar tu relación con ellas.

9. Tu ubicación precisa las 24 horas, los 7 días de la semana

Cuando aún eres un niño, es natural que tu mamá rastree constantemente dónde estás. Pero cuando te conviertes en adulto, esto ya no es necesario. Si tus padres son demasiado protectores y aun así lo exigen, debes hablar con ellos y explicarles que esto puede presionarte mentalmente y violar tu espacio personal.

¿Con qué frecuencia recurres a tus familiares en busca de consejos? ¿Qué temas de tu vida hablas con ellos?

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