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Qué es el agotamiento emocional y cuáles son sus consecuencias, según un estudio científico

En la vida suelen presentarse situaciones que no siempre están bajo nuestro control. Algunas de estas exigen mucha entereza emocional, la cual, a veces, podemos mostrar, pero otras tantas nos hacen sentir vencidos. Generalmente, el estrés que conlleva mostrarse siempre fuerte termina por cobrarnos factura. Un estudio sobre el agotamiento emocional y la labor de cuidados de las enfermeras, quienes suelen exponerse a situaciones de demanda, control y fatiga, arrojó datos interesantes sobre el agotamiento que producen estas ocasiones estresantes que todos intentamos superar, pero que pueden destruirnos por completo.

Genial.guru quiere contarte por qué es tan importante reconocer el agotamiento emocional, además de compartir contigo algunos consejos que podrían ayudarte a combatirlo.

El estudio

El estudio, liderado por el doctor Jordi Fernández-Castro, miembro del Departamento de Psicología Básica, Evolutiva y de Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona, consistió en un análisis sobre cómo cambiaban las percepciones de demanda, control, esfuerzo y recompensa de acuerdo con la tarea realizada, con el nivel de agotamiento emocional de un grupo de 113 enfermeras de la unidad de servicios críticos y urgencias.

A través de un software de teléfono inteligente diseñado con un menú para responder cualquier consulta con solo tocar la pantalla, las enfermeras debían responder a cuatro preguntas (demanda, control, esfuerzo y recompensa) formuladas sobre hasta qué punto cada concepto podría aplicarse a las características de la tarea realizada en ese momento.

Los resultados demostraron una influencia significativa entre demanda y recompensa y el agotamiento emocional, por lo que se concluyó que la fatiga disminuye con la evaluación de la recompensa, y aumenta con el nivel de agotamiento emocional y con la importancia momentánea de la demanda.

El agotamiento emocional, una sobrecarga de estímulos

Por lo tanto, el estudio comprobó que la fatiga laboral está influenciada por muchas variables momentáneas, como la importancia de la demanda de tareas y la recompensa, pero, además de eso, también por variables personales como el cansancio.

Cuando una persona se encuentra agotada emocionalmente suele sentirse saturada o sobrecargada. Contrario a lo que se pensaría, esto no solo ocurre por el exceso de trabajo (como el síndrome de desgaste profesional), sino que también puede presentarse en otras situaciones, como en la vida en pareja, la paternidad o en personas que cuidan de otras de manera constante, como es el caso de las enfermeras.

Es decir, la sobrecarga emocional tiene que ver con la responsabilidad de asumir más responsabilidades de las que se pueden manejar, y se manifiesta a través de la fatiga física y la sensación de sentirse rebasado anímicamente.

Causas del agotamiento emocional

El estudio realizado a las enfermeras demostró un estrés crónico particularmente asociado a su labor de cuidados. Sin embargo, cualquiera puede estar en riesgo de padecerlo. Una persona puede saturarse progresivamente de emociones, pensamientos o sensaciones negativas hasta llegar al colapso, cuando literalmente ya no le es posible soportar más.

El cansancio puede aumentar a lo largo del día, sobre todo en los momentos donde hay más exigencia de labores, pero disminuye cuando se percibe una mayor recompensa, ya sea personal, económica o, por ejemplo, cuando se obtiene un momento de descanso a solas.

La labor de cuidados de las enfermeras, sin duda, es un buen ejemplo sobre la demanda constante de responsabilidades. Sin embargo, otras circunstancias podrían desencadenar el agotamiento emocional, como:

  • Pasar por un cambio significativo en la vida, como un divorcio o la muerte de un ser querido.

  • Tener estrés financiero.

  • Tener presiones en el trabajo, la familia y/o la escuela.

  • Tener una enfermedad crónica.

  • Estar expuesto a un ambiente laboral de alta demanda.

Síntomas para reconocer el agotamiento emocional

El agotamiento emocional puede manifestarse de manera “silenciosa”, pero de múltiples formas. Sin embargo, estos síntomas no son exclusivos del cansancio, por lo que, según HelpGuide, siempre es recomendable acudir a un profesional si se presenta lo siguiente:

  • Cansancio físico prolongado.

  • Problemas para conciliar el sueño.

  • Sentirse distanciado de otras personas.

  • Falta de motivación.

  • Enojo o disgusto todo el tiempo.

También puedes tener dificultades para concentrarte o memorizar las cosas

Si de pronto no eres capaz de concentrarte en alguna actividad, por muy rutinaria o simple que parezca, o comienzas a olvidar cosas de manera frecuente, es probable que estés agotado emocionalmente. Algunas personas incluso pueden experimentar problemas para organizar o planear cosas mentalmente.

El agotamiento emocional puede combatirse

Si sientes que has llegado a tu límite y que estás manejando un nivel de estrés que ya no es saludable, te recomendamos hacer una pausa. Sin duda, la mejor manera de acabar con el cansancio es descansando. Además, siempre puedes poner en práctica alguno de estos consejos compartidos por HelpGuide, un sitio web sin fines de lucro orientado a la salud mental y bienestar:

  • Identificar la fuente del estrés. Saber qué es aquello que causa tensión en las labores cotidianas es un gran paso para buscar un remedio. Por ejemplo, si sucede que el trabajo te absorbe o pasas demasiado tiempo cuidando de un niño pequeño, una persona enferma o discapacitada, podrías tratar de encontrar espacios de soledad para reconectar contigo y tener un momento dedicado exclusivamente a ti.

  • Adoptar una dieta equilibrada y hacer ejercicio regular. Comer saludablemente y hacer actividad física ayudarán al organismo a desintoxicarse de emociones negativas.

  • Evitar el consumo de sustancias nocivas. Algunas personas, cuando se sienten muy estresadas, recurren al tabaco o al alcohol para evadir sus problemas, pero esto, además de ser perjudicial, puede convertirse en adicciones que no ayudarán ni solucionarán nada.

  • Marcar prioridades personales. Las personas que se encuentran agotadas emocionalmente suelen olvidarse de sí mismas e ignoran sus propias necesidades. En este sentido, ejercer el autocuidado es vital. Y, en la medida de lo posible, se recomienda establecer metas sencillas y realizables que beneficien el bienestar personal: descansar lo suficiente, darse momentos de diversión, poner atención a la salud física y mental, etc.

  • Buscar un ciclo regular de sueño. Las personas que se sienten agotadas emocionalmente, por lo general, tienen problemas de insomnio. Se recomienda intentar establecer un ciclo de sueño con horas suficientes de descanso, y acudir a un especialista en caso de necesitar ayuda profesional.

  • Buscar momentos para hacer una actividad lúdica. Distraer la mente con otras actividades resulta ser muy bueno para las personas que viven con estrés emocional. Ya sea salir a caminar, asistir a una clase de baile, de cocina, leer un libro, ver una película, armar un rompecabezas, pintar, cantar, entre otras.

  • Meditar. La meditación suele ser una clave maravillosa para quienes necesitan encontrar la forma de dirigir sus pensamientos negativos hacia lo positivo. Incluso puede llegar a ser una forma de sanación espiritual.

  • Expresar las emociones y buscar apoyo en familia y/o amigos. Algunas veces, las personas que cargan con demasiadas emociones suelen reservárselas y no hablar de ellas. Sin embargo, lo recomendable es buscar ayuda y hablar de los sentimientos con gente de confianza. Incluso existen grupos de apoyo que suelen ser un soporte emocional ideal para quienes se sienten solos.

  • Mantenerse positivo. Es muy fácil caer en la negatividad cuando se está bajo constante presión, pero siempre hay que tener en cuenta que una mente positiva siempre se encontrará mejor dispuesta a mejorar que una pesimista.

  • Visitar a un especialista, ya sea psicólogo o médico. Finalmente, el agotamiento emocional sí puede llegar a ser una patología con consecuencias de salud, por lo que siempre es recomendable buscar ayuda de un psicólogo o médico, quien diagnosticará correctamente qué es lo que sucede y si los síntomas corresponden al diagnóstico. Nunca hagas una valoración de tu salud sin un experto que te respalde, ni mucho menos te automediques.

¿Alguna vez te has sentido así? ¿Qué método te ayuda a liberarte de las presiones? Nos gustaría leer tus sugerencias en la sección de comentarios.