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Por qué los niños de ahora serán más libres y felices que sus padres

Hoy en día, la mayoría de los padres pertenecen a la generación Y, es decir, son personas que nacieron entre 1980 y 2000. Ellos, a una temprana edad, se encontraron con el desarrollo de las modernas tecnologías. Anteriormente, los reprochaban por su egoísmo, caprichos e individualismo. Sin embargo, mientras la sociedad estaba ocupada determinando quién era la generación Y, estas personas crecieron y se convirtieron en padres, aunque principalmente, ellos optan tener hijos a una edad más tardía. Es evidente que los padres jóvenes cambiaron el enfoque de la paternidad y los principios de la crianza.

Genial.guru trató de averiguar cómo los padres modernos crían a sus hijos y cómo se reflejarán los hábitos y puntos de vista de dicha generación en ellos.

Peculiaridades de padres milénicos

En primer lugar, ellos se convierten en padres a una mayor edad. La edad promedio de las madres contemporáneas es de 26 años. Además, tienen un nivel más alto de educación: en general, educación superior o estudios superiores incompletos. En tercer lugar, castigan con menor frecuencia a sus hijos, les enseñan a ser ellos mismos y a no temer probar algo nuevo. Por último, los padres modernos no son tan obsesionados por la idea del éxito y el alto rendimiento, les importa más la salud mental y la tranquilidad.

Aquí te presentamos algunos rasgos del carácter de los padres “mileniales”.

Son más tolerantes con las cosas estropeadas

En relación con la prosperidad creciente, los padres milénicos tratan los valores materiales con una menor emoción, pero al mismo tiempo gastan significativamente más dinero en sus hijos en comparación con otras generaciones. Posiblemente la razón se encuentra en la paternidad consciente, es decir, la pareja tiene hijos cuando tienen una cierta base material.

Anteriormente, regañaban a un niño por un juguete o unos pantalones rotos, sin embargo, para los padres modernos, un coche desarmado es un juego sensorial, el desarrollo de una motricidad precisa y un método para un aprendizaje social. Tal vez se convertirá en un ingeniero. ¿Tu hijo pintó tu mantel blanco? Significa que es una persona creativa, tienes que comprarle un conjunto de nuevas pinturas o marcadores que se limpien fácilmente. Lo mismo sucede con la ropa: puede acostarse en el pasto cuanto quiera, de todos modos el mameluco es impermeable y el pantalón de mezclilla se puede lavar con ayuda de un nuevo detergente.

Para ellos, la autoridad y la disciplina no son tan importantes

Para los niños de las generaciones pasadas, era muy importante la jerarquía: “Hay un adulto, es más grande e inteligente y yo tengo que obedecerlo”. De igual manera, ellos se alentaban a la autoexpresión y a expresar su propio punto de vista. Los niños modernos obtuvieron derecho a opinar, pueden hablar con los adultos por igual y no serán castigados por expresar su punto de vista. Los niños milénicos, desde una temprana edad, se acostumbran al hecho de que sus opiniones son escuchadas.

Los padres tratan de inculcar un pensamiento crítico en los niños, darles la oportunidad de ver la situación desde varios ángulos y escuchar diferentes opiniones. Hoy en día, los escolares instantáneamente pueden comprobar cualquier hecho con su teléfono inteligente, por eso el profesor ha dejado de ser una autoridad incuestionable para ellos. Y eso está bien, ya que la importancia de una mente que es capaz de reflexionar es mucho más elevada.

Tienen una actitud diferente hacia la comida

“¡No te levantas de la mesa hasta que termines la sopa!”. ¿Te suena familiar? Estа frase, hasta la fecha, sigue causando desagradables recuerdos infantiles en muchas personas. Los niños modernos no se enfrentan a esto. Muchos padres les permiten a sus hijos elegir por cuenta propia qué comer o cenar. Por supuesto, no les permiten comer chocolate hasta reventar, pero al mismo tiempo no los obligan a atiborrarse de todo lo que está en el plato. Es decir, los padres determinan ciertos límites en donde los niños pueden comportarse como lo deseen.

También, los padres contemporáneos se preocupan más por la calidad de los alimentos. Para ellos es importante que sus hijos se alimenten de una manera correcta y equilibrada. A los niños se les intenta explicar desde una temprana edad por qué comer demasiada azúcar es dañino y qué significan las calorías vacías.

No son tan obsesionados con la educación y calificaciones

Hasta hace poco tiempo, se intentaba mantener ocupados al máximo a los niños: escuela musical, bailes e idiomas. Tal parece que los milénicos no quieren para sus hijos tal ritmo frenético. La generación de los padres jóvenes de hoy en día se preocupa más por que su hijo crezca abierto, motivado y, lo más importante, mentalmente saludable.

Es importante que el niño no solo haga su tarea, sino que en general se interese en aprender. Por eso las calificaciones también han perdido su antigua alta importancia. Hoy en día, si un niño obtiene un 6 de calificación, él puede contar con el apoyo y la ayuda de su familia y no con un insulto o castigo. Por supuesto, el rendimiento académico y la ambición aún son importantes, pero han dejado de ocupar un lugar fundamental. Frecuentemente, se puede escuchar la opinión de que las calificaciones escolares de ninguna manera preparan a los niños para la vida de adulto, sino que bloquean su creatividad.

No están por completo en contra de los dispositivos electrónicos

Los padres de la generación Y no se oponen a que sus hijos usen tabletas o teléfonos inteligentes ya que ellos mismos no se imaginan su vida sin tales dispositivos electrónicos. Para ellos, Google se convirtió en una abuela y una niñera. Los padres modernos recurren por consejos y ayuda precisamente al Internet. Y eso es bueno, ya que ahora los padres ahora saben más sobre el desarrollo y la salud de su hijo en comparación con las generaciones anteriores.

También, los milénicos llevan en las redes sociales diarios sobre la crianza de los hijos. Publican fotografías de sus niños, crean blogs temáticos y publicaciones en donde se puede obtener apoyo de personas con problemas e intereses similares.

Para los “millennials” y para sus hijos, los dispositivos electrónicos no solo significan la diversión, sino también educación y comunicación. Sí, tal vez los niños modernos han dejado de leer libros en papel, pero eso no es aterrador. Simplemente ellos reciben información de otras fuentes y en un formato un poco diferente.

Pasan más tiempo con los niños

En los últimos años, el tiempo que las mamás pasan con sus hijos creció dos veces y los padres comenzaron a dedicarles 3 veces más tiempo a sus hijos. Debido a esto, aumentó el grado de sinceridad. Los padres modernos a menudo hacen amistad con sus hijos, comparten sus preocupaciones y los niños debaten con ellos sus problemas y la relación con sus amigos. Tales conversaciones abiertas hacen que los niños de la generación del milenio sean más libres, conscientes y comunicativos. Ellos saben analizar lo que sucede con ellos y poseen una inteligencia emocional más alta.

En general, la comunicación parental en las familias se ha vuelto más densa. Aquí aún juega un papel muy importante el hecho de que en las familias modernas está desapareciendo el umbral entre las obligaciones masculinas y femeninas. Hoy, muchos hombres no tienen miedo de cuidar de su bebé inmediatamente después de su nacimiento e intentan estar más involucrados en su vida.

¿Qué cambios en la crianza de los hijos has observado?

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