Cómo saber si los abuelos de la familia tienen actitudes tóxicas

Psicología
hace 1 año

Muchos padres consideran que tener a los abuelos cerca siempre es positivo para los niños. Creen que serán los mejores aliados para la crianza. Sin embargo, hay ocasiones en las que pueden perjudicar la visión que los chicos tienen de sus padres. Se entiende que estas situaciones generalmente no son intencionales, por lo que hay que aprender a identificarlas para evitar malos entendidos.

¿Cómo abordas a tus padres para que entiendan que la crianza en los tiempos actuales no es igual a la de su época?

Cómo saber si los abuelos son tóxicos

Hay veces en que es difícil darse cuenta de las conductas erradas de los abuelos, ya que es lo que tenemos como ejemplo de “buenos padres”. Muchos te reciben con galletas recién horneadas y un abrazo amoroso, mientras que también están los abuelos cascarrabias, a quienes no les importa nada que no sea de su interés.

Tanto un abuelo cascarrabias como uno amoroso pueden ser tóxicos. Generalmente, suelen tener una autoestima elevada, piensan que solo ellos tienen la razón sobre todas las cosas y no aprueban ni sienten empatía por tus métodos de crianza.

Actitudes que hay que tener en cuenta

  • Te hacen sentir culpable: esto suele ser una respuesta directa al hecho de que tú como padre pretendas poner límites. Te recuerdan todo lo que hicieron y sacrificaron justo en el momento en el que intentas decirles qué es lo correcto para el bienestar de tu hijo. Y si aun así te sientes mal por poner límites, lo que tienes que pensar es que el que está mal no eres tú. Esta es una manera que ellos tienen para manipular y obtener lo que quieren.
  • Desestiman tus reglas: cuando por fin logras establecer una rutina de sueño y juego con tu hijo, llega el fin de semana y a los abuelos no les importa respetarla, haciéndoles saber a los niños que pueden hacer lo que quieran. Entonces, nos encontramos con una situación tóxica. La familia en general tiene que respetar las reglas y jamás debe desautorizarte delante del niño.
  • Ignoran tus sentimientos: basándose en que su forma de crianza es la mejor, ignoran tus pensamientos y emociones. Quieren seguir las tradiciones que han pasado de generación en generación, con disciplina dura y sin fundamentos. Están desinteresados en aprender y adaptarse a las cosas nuevas o a los métodos actuales.
  • Tienen a un hijo o nieto favorito: el problema es cuando lo demuestran abiertamente, comparando a unos con otros, haciendo sentir mal a los menos favorecidos. Sin importar cuánto se esfuercen los nietos por tener la aprobación de los abuelos, esto no bastará, lo que generará en el niño baja autoestima y posibles problemas de conducta a largo plazo.
  • Tienden a manipular e intimidar: siempre van a negar un mal comportamiento de su parte. Usarán cualquier excusa para desviar la responsabilidad que sus malas acciones conllevan. Son capaces de hablar cosas negativas de los padres con sus nietos o de hacerse las víctimas, dándole la vuelta al asunto para que otro sea el culpable.
  • Sientes miedo al enfrentarlos: esta es una gran pista para saber si los abuelos son tóxicos. Sentirse impotente, atrapado y silenciado por miedo a confrontarlos no permite la buena comunicación. Hablar de los problemas es importante para cualquier relación y, si no puedes dialogar sobre los límites, entonces necesitas tomar medidas.
  • Enseñan bajo la agresión: recurrir a los castigos fuertes, tanto físicos como verbales, puede generar ansiedad, miedo o ira. Los abuelos que todavía creen que el mejor método de enseñanza es el abusivo pueden generar un gran problema a la familia y perjudicar las emociones de los niños a futuro.
  • Pueden llevar a los niños a avergonzarse de sus sueños: antes se creía que mostrar las emociones era sinónimo de debilidad y vulnerabilidad. Expresar con entusiasmo tus deseos no era lo correcto; tenías que actuar justo como la sociedad lo esperaba. Así es como esperan los abuelos tóxicos que sus nietos sean criados. El problema es que la sociedad ha cambiado y los padres ahora guían a sus hijos para que sigan sus sueños, así no les generan frustración y les permiten llegar a ser adultos felices.

Cómo lidiar con este tipo de abuelos

No es fácil lidiar con gente tóxica, menos si se trata de tus padres. Todo depende de qué tan cercanos sean, qué edad tengan y qué tan dispuestos estén a comprender la situación. Desarrollar una relación sana, comprendiendo los motivos por los cuales se están poniendo los límites, puede ser la clave. Hay que tener en cuenta cuáles son las razones de ambos lados, ya que el fin siempre va a ser el mismo: lograr que el niño sea feliz. Pero si sientes que no están llegando a ningún lado, siempre está la opción de buscar a un especialista para que los guíe.

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